ROSARIO de las Semanas 20190605

#RosarioFrayNelson para el Miércoles:
Contemplamos los Misterios de la Infancia de Jesús

Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio de la infancia contemplamos la Anunciación a María Santísima y la Encarnación del Hijo de Dios.
  2. En el segundo misterio de la infancia contemplamos la visita de la Virgen Madre a su pariente Isabel.
  3. En el tercer misterio de la infancia contemplamos el sufrimiento que pasó San José, y la fe amorosa que tuvo.
  4. En el cuarto misterio de la infancia contemplamos el Nacimiento del Hijo de Dios en el humilde portal de Belén.
  5. En el quinto misterio de la infancia contemplamos la Epifanía: Jesús es luz para las naciones, y así es adorado por unos magos venidos de Oriente.
  6. En el sexto misterio de la infancia contemplamos la Presentación del Niño Jesús en el templo de Jerusalén.
  7. En el séptimo misterio de la infancia contemplamos a Jesús Niño en el templo, ocupado de las cosas de su Padre del Cielo.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]

LA GRACIA del Jueves 6 de Junio de 2019

La historia de la Iglesia desde sus inicios marca para todos los siglos cómo debemos ser testigos del Evangelio frente a todas las fuerzas, poderes o imperios de este mundo.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]

365 días para la Biblia – Día 278

Fr. Nelson Medina, O.P. lee contigo el texto completo de la Sagrada Escritura – Día 278 de 365

Isaías 47–48
Eclesiástico 3,16-31
Hebreos 5

Lo que se ha publicado de esta serie de lectura de la Biblia.

Formación católica todos los días: amigos@fraynelson.com

Predicación y más oración: http://fraynelson.com/blog

Seguimos el texto publicado en la página web del Vaticano.

Gracia santificante e Inhabitación Divina

La Gracia Santificante es un don de valor inapreciable pero es distinta a la Divina Inhabitación trinitaria; ¿podría de manera sencilla hablarme de las diferencias y por qué Se dice que la Divina Inhabitación vale más que la Gracia Santificante? — E.P.

* * *

La palabra “gracia” aplicada a nuestro camino en la fe, significa la obra que Dios, por propia iniciativa, y en razón de los méritos de Cristo, hace en nosotros, transformándonos real y verdaderamente, de modo que pasemos de ser sus enemigos a ser sus amigos y aún más, sus hijos muy amados.

En un sentido general, debemos decir que la gracia santificante hace toda la obra que va desde el perdón hasta la más alta santidad, pasando por la renovación interior, la comprensión de la palabra divina, la fecundidad espiritual en las obras buenas, el ejercicio de los dones del Espíritu Santo, y la estrecha unión con la voluntad divina: todo esto es lo que significa que la gracia es “santificante.” En ese sentido, la gracia llamada santificante es, en sentido amplio, la garantía del obrar del Señor, que así nos conduce hasta la total unión con Él.

Pero la expresión “gracia santificante” se suele utilizar en un sentido más limitado para denotar particularmente el reencuentro con la amistad divina y la recuperación del camino que nos conduce por su voluntad. Es sobre todo lo que sucede en el sacramento de la confesión, que, como se dice, nos comunica la gracia cuando no perdona y renueva. Este sentido más reducido de la gracia santificante se concentra entonces en el perdón y en la obra de la justificación que restaura la amistad con Dios.

Hay entonces dos sentidos comunes de la expresión “gracia santificante”: el sentido GENERAL alude a todo el camino de conversión y santidad, hasta la gloria del Cielo; el sentido PARTICULAR se concentra en la obra del perdón y la recuperación de la amistad con Dios.

Por otro lado, la Inhabitación Divina se refiere a la acción continua del Espíritu Santo en nosotros haciendo que todo nuestro ser, interior y exterior, sea cada vez más acorde con el plan de Dios para nosotros. Es como si Dios nos estuviera esculpiendo y modelando interiormente.

Si uno compara el sentido GENERAL de gracia santificante con la Inhabitación Divina, uno ve que estamos hablando de lo mismo: Dios obrando en nosotros y con nosotros en ruta hacia la plena santidad.

Si uno en cambio compara el sentido PARTICULAR de gracia santificante con la Inhabitación Divina, uno ve que la Inhabitación se refiere a una obra más extensa y profunda, y en ese sentido algunos dirán que es mayor el contenido de la Inhabitación Divina.