Nuevo análisis sobre vacunas contra COVID-19

Fray, ¿cuál es su posición en este momento con respecto al proceso de imposición de l vacuna en el mundo? –Varios-

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Una pregunta hago yo a quien me pregunta: ¿cómo visualizas tú el poder detener la pandemia?

Si volvemos a los orígenes de esta pandemia encontramos: alta velocidad de contagio; numerosos casos de hospitalización; UCIs incapaces de atender al número de pacientes graves; y luego, importante número de muertos. Frente a esas realidades, ¿qué hacer? ¿Que se amontonen los cadáveres mientras se vuelve una enfermedad endémica?

El inicio de la pandemia condujo al desarrollo de la pandemia. El desarrollo de la pandemia condujo al colapso del sistema de salud. El colapso del sistema de salud y el crecimiento en el número de fallecidos llevó a buscar una manera de reducir las hospitalizaciones y las muertes. Así se llegó a las actuales vacunas. Las cifras actuales muestra que las hospitalizaciones son cerca de diez veces más numerosas entre los no-vacunados que entre los vacunados. Los fallecimientos son de 6 a 10 veces mayores entre no-vacunados que entre los vacunados. Estas cifras son consistentes en muchos países.

Las vacunas actuales no son perfectas, ni desde el punto de vista ético ni desde el punto de vista de su eficacia. Seguramente habrá mejores alternativas, en los dos sentidos, en algún tiempo. Mientras tanto, ¿qué? Mejorar el sistema inmunológico de las personas suena muy razonable pero las mismas preguntas que hacemos al camino de las vacunas habría que hacerlo frente a ese camino: ¿Cuántos muertos cuesta? ¿Qué tan realizable es (dado que en muchos países la posibilidad de mejorar la alimentación es utópica)? ¿Qué eficacia real tendría especialmente en las personas más vulnerables?

Miremos el tema del distanciamiento social. ¿Qué tan realizable es en estadios, grandes almacenes, cines, lugares de entretenimiento, iglesias? ¿Mandamos a la quiebra a la mayoría de esos lugares? ¿Y qué hacemos con las reuniones familiares y de amigos? ¿Siguen prohibidas, o por el contrario mandamos policías (que ya son escasos) a que vigilan, interrumpan y arresten a los infractores? ¿Es real algo así? por supuesto, no todo el mundo ve estas dificultades. los que tienen poco relacionamiento social o tienen un trabajo que puede hacerse a distancia no opinarán lo mismo que la personas que deriva su sustento como vendedor ambulante, taxista o en otro oficio que depende de la amplia y constante circulación de personas.

Es lamentable el hecho de los efectos secundarios que se han producido en un porcentaje de los vacunados. Lo primero para discernir esa información es preguntar por ese porcentaje. Cuando uno oye de 20 mil casos GRAVES eso parece muchísimo; hagamos el ejercicio de los porcentajes. En 20 millones de personas, 20 mil casos es el 0,1 %. En 40 millones de personas, es el 0.05 %. Compárese esa cifra con los efectos secundarios de muchos otros medicamentos. Y sobre todo, compárese con los efectos secundarios de tantas personas que han quedado con consecuencias notables después de haber padecido COVID sin vacunarse. Entre mis conocidos, que no son pocos, no cuento ningún efecto grave entre los vacunados mientras que tengo tres casos serios de consecuencias a largo plazo entre no-vacunados.

Frente a todo esto uno tiene que preguntarse: ¿qué es lo responsable? ¿Sería responsable dejar que un porcentaje inmenso de la población no se vacunara con lo que hemos dicho antes de hospitalizaciones, muertes y consecuencias entre aquellos que superan “naturalmente” la enfermedad?

¿Por qué en algunos países se celebra la Epifanía siempre en domingo?

Padre Medina> Este a;o ca[i en cuenta que la celebración de la Epifanía o de los Reyes Magos, tiene distintas fechas en distintos lugares: por una parte, hay países, como su apís,Colombia, que celebran la Epifanía siempre en domingo, a saber, el domingo posterior al 1 de Enero, según he averiguado. En muchos otros, como España, se conserva la fecha tradicional el fija, el 6 de Enero. Mi pregunta es por qué ese cambio para el domingo. Gracias! — F.G.

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Entiendo yo que han sido dos los criterios que han seguido las Conferencias Episcopales de países como Colombia. Primero, un criterio teológico: llevar las Solemnidades litúrgicas del Señor al día domingo, que es el día del Señor. Por ese mismo motivo se ha trasladado también la Fiesta de Corpus Christi al domingo.

En segundo lugar, hay un criterio pastoral. Una celebración como la Epifanía es día de precepto, y se espera que los cristianos asistan a la Santa Misa. Ello no es tan fácil de cumplir si se sigue la norma del 6 de Enero, que a menudo cae en día de entre semana, con la consiguiente dificultad de muchos fieles laicos para cumplir el hermoso precepto de la eucaristía. Ello es mucho más sencillo y expedito si la Epifanía se celebra en domingo.

Por otra parte, si dejamos de lado la costumbre, el día 6 de Enero no tiene muchos argumentos a su favor. Según sabemos, la Epifanía empezó a celebrarse hacia los siglos IV y V en iglesias de Oriente, como una especie de reemplazo a festividades paganas que de tiempo atrás se celebraban en esos días, y muy específicamente en la noche del 5 al 6 de Enero. Ese no es un argumento muy fuerte a favor de esa fecha en particular.

Por supuesto, todo esto decimos en gustoso respeto por las tradiciones de cada país, y las disposiciones de sus señores obispos.

¿Fueron invasores de Palestina los primeros israelitas?

Padre, si los israelitas llegaron a territorios (la tierra prometida) que YA ESTABAN ocupados por diferentes grupos humanos, se puede afirmar que los israelitas son invasores que vinieron a invadir territorios habitados y a desplazar a sus ocupantes? Con qué derecho ellos vienen a desplazar a los habitantes de estas tierras ? — D.T.

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¡Es muy buena pregunta! Y de muy difícil respuesta, por dos razones principalmente:

1. Carecemos de datos objetivos suficientes para hacernos una idea completa de qué sucedía en aquella región hacia los siglos XIII y XII a.C. Lo que parece seguro es que aquella tierra estaba básicamente bajo dominación egipcia; sin embargo, era lugar de tránsito y de comercio relativamente intenso y carecía de cohesión.

2. Es natural nuestra tendencia a transportar a aquel tiempo nuestras concepciones actuales sobre lo que significa poseer: nuestra tendencia es usar nuestro concepto de “ser dueño” a esa época que, por el contrario, estaba narcada por la fluidez, las invasiones, la movilidad y las luchas entre clanes. Esto significa que lo que hoy entendemos por “mi derecho”, “tu derecho” o “el derecho de ellos” muy difícilmente puede trasladarse a aquellos siglos y lugares.

Un ejemplo interesante de cómo tenemos una enorme distancia cultural con esa región y esa época está en el uso de la palabra “filisteo.” Muchas personas tienden a pensar que los filisteos eran una especie de federación o de país y que ellos fueron invadidos por los israelitas. La verdad es que los filisteos mismos fueron invasores de los cananeos, nombre muy genérico con el que podemos identificar una multitud de pequeños pueblos y clanes que habitaban esa tierra en aquel momento (hacia el 1175 a.C.). Al respecto son ilustrativos los estudios de Mariam Shahin.

Según esto, difícilmente puede hablarse de una “invasión” israelita. El grupo israelita vino a ser, a lo mucho, un grupo más que usó y peleó por una faja de tierra en permanente disputa desde siglos atrás.

De hecho, hay autores, como Finkelstein y Silberman, que en su erudita obra “La Biblia desenterrada,” consideran que la presencia israelita fue mucho más discreta y su llegada mucho más procesual de lo que nos describe, sobre todo, el Libro de Josué en la Biblia. De esta obra cito:

“No hay señales de invasión violenta ni siquiera de infiltración de un grupo étnico claramente definido. En cambio, parecía ser una revolución en el estilo de vida. En las anteriormente escasamente pobladas tierras altas, desde las colinas de Judea en el sur hasta las colinas de Samaria en el norte, lejos de las ciudades cananeas que estaban en proceso de colapso y desintegración, surgieron repentinamente unas doscientas cincuenta comunidades en las cimas de las colinas.”

Un dato que parece corroborar este enfoque es que prácticamente no hay evidencia extrabíblica de grandes batallas o conflictos, como sería de esperar si estuviéramos hablando de una invasión. Y no es por falta de interés en la zona porque, como se ha dicho, era región de tráfico humano, comercial y militar desde tiempos antiguos.

En conclusión: la historia de aquella tierra y aquel tiempo es compleja y no corresponde a nuestras ideas actuales de lo que es habitar o posser un terreno. Se trata de una zona en continua evolución con la intervención de diversos pueblos y etnias. No hay un rastro histórico de una invasión armada o de desplazamiento forzado sino que la versión bíblica parece referirse a algunas de las muchas batallas que aquellos pueblos diversos tuvieron entre sí.

¿Se puede creer lo que dijo Nostradamus del Papa?

Padre Nelson, tengo un amigo que no se declara católico sino “espiritual” y la verdad que a veces da buenos consejos. Él es muy conocedor de muchos temas y hace poco me confundió bastante con unas profecías de Nostradamus, según las cuales estaríamos al borde del final de todo, con este Papa Francisco. ¿Qué hay de cierto en eso? –P.L.

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El portal católico Aleteia tiene un magnífico artículo al respecto del cual entresaco la parte que considero más pertinente:

Esto es lo que le dice Dios a Moisés: “suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca, y les dirá todo lo que yo le mande” (Dt 18, 18).

El texto sagrado también aporta el criterio de discernimiento de la verdadera profecía a continuación: “cuando un profeta hable en nombre del Señor y no suceda ni se cumpla su palabra, es una palabra que no ha dicho el Señor: ese profeta habla por arrogancia, no le tengas miedo” (Dt 18, 22).

Léon Cristiani, canónigo francés, escribía en 1955 a propósito de Nostradamus que “conviene establecer una diferencia tajante entre adivinación y profecía.

La auténtica profecía es cosa santa, tanto como la adivinación es algo frívolo o culpable. La profecía, para decirlo con una sola palabra, procede de Dios. La adivinación procede del demonio o de la astucia humana. Entre ambos existe una fosa infranqueable”.

No todas las viudas tenían la misma condición económica en la Biblia

Pregunta: Leo Judit 8;7 y me pregunto> ¿cómo es que hereda una viuda, siendo que eran despojadas? — C.A.B.B.

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No era igual las condiciones de todas las mujeres en aquellos tiempos.

Ya en el Antiguo Testamento sabemos de mujeres que tuvieron una gran influencia pública, como Débora (véase Jueces 4), o que marcaron la historia de la salvación desde el ámbito de lo privado, caso de Rebeca (que eligió cuál de sus hijos recibiría la bendición patriarcal, en Génesis 27), caso de Rut (que sin ser judía fue la bisabuela directa del rey David), caso de Betsabé (la gran amada del rey David, y madre de Salomón), o también, en otro sentido, caso de Dalila (aquella filistea que sedujo y dominó a Sansón (Jueces 16).

Otras mujeres aparecen destacadas como testimonios universales de fe (caso de la viuda de Sarepta y el profeta Elías, en 1 Reyes 17), o de caridad y servicio a los profetas (caso de aquella mujer que apoyó tanto al profeta Eliseo en 2 Reyes 4). Este último ejemplo es muy elocuente porque, según el relato, es ella la que decide disponer de un espacio especial para el profeta, con todas las características que el lugar debe tener.

Así que ser mujer no significaba una sola realidad ni ser viuda implicaba necesariamente pasar terribles penurias. Las viudas y los huérfanos, y a veces también los extranjeros, son presentados a menudo como indigentes porque esa era la condición de muchos, al quedar privados de quién los respaldara “oficialmente” pero, como vemos, las excepciones de tal situación no eran pocas.

El origen de la palabra carnaval

Carnaval ¿significa carne a baal? –J.A.

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Nos ilustra el Diccionario de Etimologías

El carnaval es una fiesta que se celebra en febrero, tres días antes de la cuaresma. La palabra carnaval viene del italiano (carnevale), compuesta con los siguientes elementos latinos:

– La palabra caro, carni, su acusativo es care(m) de donde tenemos carne, carniza, carnicería, etc. Se vincula con una raíz indoeuropea *kreue- (sangre, carne viva, costra).

– El verbo levare (elevar, quitar de encima) que nos dio llevar, aliviar, levantar, etc. Se relaciona con la raíz *legwh- (ligero, de escaso peso).

La idea es de quitar toda la carne de la casa, antes de empezar la cuaresma, periodo de 40 días antes del Jueves santo, donde se supone uno se debe de abstener de comer carne.

No tiene que ver con Baal, que por cierto se escribe siempre con B y no con V.

Tus preguntas tienen respuesta

Este es sólo un recordatorio: en nuestra página web hemos respondido a lo largo de más de 16 años algo más de 800 preguntas sobre temas de fe, religión, teología y espiritualidad.

Dale una mirada a esa lista impresionante aquí.

En nuestro canal de YouTube hemos respondido mediante videos de unos 15 minutos más de 50 preguntas. Mira esta lista de reproducción.

Es decir que muy probablemente cosas que te has preguntado ya han sido respondidas 🙂

Las primeras palabras del Ave María

¿Se dan cuenta que hay una contradicción en el Ave María? primero dice Dios te salve María, es decir un ruego a que Dios salve a María… -A.R.

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La expresión “¡Dios te salve!” fue, muchos siglos atrás, un saludo tradicional en castellano. Ese saludo no es un deseo de salvación directamente sino un deseo de SALUD, como se ve por su origen en el verbo latino correspondiente: SALVERE. O sea que en ese castellano antiguo decir “¡Dios te salve!” es un modo de muy alto respeto de saludar. por supuesto, ese uso y ese lenguaje no son ya los de nosotros y por eso es comprensible el comentario que haces.

En otros idiomas se usan otras formas de saludo, cuando se trata del Ave María. En inglés se usa “Hail, Mary!” Ese “Hail!” es un saludo antiguo, hoy prácticamente arcaico, pero que no tiene la connotación ambigua que le quedó al castellano. En francés, sólo por dar otro ejemplo, adaptan mucho más al lenguaje actual: “Je vous salue…” es decir: “Te saludo.”

Todo esto indica el límite que tiene el usar fórmulas antiguas, y por eso te invito a que veas este video:

Lo que está claro es que la contradicción que crees ver es sólo aparente. Bendiciones para todos.

El ecumenismo

Cordial saludo, fray Nelson. ¿Me puede ayudar a aclarar a lo que se refiere el ecumenismo, por favor? He estado leyendo sobre el tema pero no he logrado entenderlo con claridad y, es que me pregunto, también, si se puede hablar de ecumenismo con los protestantes… O, ¿hasta que punto podemos hablar de ecumenismo en cuanto a los sacramentos y liturgia y cantos? — R.P.

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En griego antiguo, la palabra “oikumene” se refería al mundo habitado, es decir, al conjunto de los pueblos. En este primer sentido, lo “ecuménico” hace referencia a la unidad que formamos todos los seres humanos, todos los habitantes de esta “casa” que es nuestra Tierra. La idea de “unidad” a partir de la “multitud” es clave en este análisis.

En la oración de Cristo, poco antes de padecer, después de la última cena, según cuenta el Evangelista San Juan, el Señor hizo una súplica muy profunda, que tiene que ver con este sentido original de lo “ecuménico”: Cristo pidió que todos sus discípulos fuéramos UNO y puso como referencia ni más ni menos que la unidad perfectísima que él tiene con Dios Padre. Sus palabras son de una profundidad impresionante: “No ruego sólo por estos [se refiere a los apóstoles, que estaban con él en la cena]. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Juan 17,20-21).

Ese propósito e intención de Cristo no se está cumpliendo, en la medida en que vemos tantas divisiones entre personas que todas dicen–y decimos–ser discípulos del mismo Señor. Encontramos que hay católicos, ortodoxos, anglicanos, protestantes, luteranos, calvinistas, adventistas, pentecostales, y muchas otras denominaciones. El deseo ferviente de Cristo no se ha cumplido. Constatar esto, y sufrirlo en el corazón, es el origen del Movimiento Ecuménico, que precisamente quiere buscar caminos para que se realice una auténtica, profunda y duradera unidad entre todos los discípulos de Cristo.

De lo dicho podemos entender varias cosas:

1. El propósito del ecumenismo nos concierne a todos; simplemente no se puede ser discípulo de Cristo y situarse al margen del deseo de Cristo de que haya unidad entre todos los que son suyos e invocan su Nombre.

2. El ecumenismo es un camino. No existen soluciones fáciles ni rápidas que restituyan la verdadera unidad entre los cristianos. Es necesario conocernos, deshacer prejuicios, aprender a valorar lo que Dios ha hecho en otros, y a la vez, ser fieles al Evangelio que hemos recibido.

3. Por eso mismo, es claro que todos debemos evitar el ecumenismo fácil o aparente, que no termina de abordar las cuestiones de fondo y que prefiere quedarse en manifestaciones externas que muchas veces son simple expresión de deseos y no de realidades. Sin decirnos mentiras: el ecumenismo supone procesos de conversión, y esto quiere decir: renuncias, reconocimiento de errores, señales claras de un nuevo rumbo.

4. El aliento fundamental del movimiento ecuménico es la oración. Si es necesario que los corazones depongan sus orgullos y busquen con pureza de intención la Verdad, ¿quién podrá concederlo, si no es Dios, por su piedad?

Apoyemos, pues, todos el camino del ecumenismo, eso sí, con los ojos abiertos y una fe formada y clara.

¿Por qué tomamos por ciertos los nombres de los papás de la Virgen María?

Mi pregunta es ¿por qué la Iglesia se apoya en un libro apócrifo para estas celebraciones, como la de los padres Joaquín y Ana de la Santísima Virgen? Sé que nada de esto aparece en la Sagrada Biblia y sé que, a diferencia de nuestros hermanos protestantes, nosotros no sólo creemos en lo que aparece en ella sino en la Tradición y el magisterio de la Iglesia, pero me gustaría más luz sobre el tema. Gracias de antemano por esa luz. — E.M.

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Tienes razón: en general, la Iglesia no se apoya en los textos apócrifos, que a menudo contienen cosas fantasiosas o simplemente falsas.

Ahora bien, que los papás de la Virgen María se llamaran exactamente Joaquín y Ana, o quizás tuvieran otros nombres, no es algo que en realidad afecta el contenido de la revelación. De hecho, lo que celebramos ese día es casi solamente que ellos existieron, que tuvieron que ser muy santos y que Dios les concedió el don maravilloso y único de ser los padres de la creatura más perfecta. Otra cosa sería que celebráramos acciones o milagros de ellos que solo fueran conocidos por texto apócrifo.

De hecho, esto último sí sucede en la celebración de la Presentación de la Virgen María, que también tuvo su primer origen en tradiciones reportadas por el mismo Evangelio apócrifo de Santiago. Pero la manera como la Iglesia celebra hoy la Presentación de María está alejada del relato apócrifo y siempre subraya el hecho de que, desde el comienzo de su vida consciente, María estuvo entregada a la voluntad de Dios. Así que ni siquiera en este caso el relato apócrifo tiene protagonismo alguno.

¿Hemos reparado suficientemente por nuestros pecados?

Fray Nelson, ¿cómo sabemos que nuestros pecados ya están reparados, si Dios ya está satisfecho? Hay miedo al purgatorio… –M.A.

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¡Gran pregunta! Creo que conviene empezar por una aclaración sobre el concepto de “satisfacción.” No se trata exactamente de dejar satisfecho, entendido como “contento,” a Dios, sino más bien de reparar, según el orden de la justicia, lo que ha sido dañado por nuestro pecado. Es ese orden el que requiere restauración pero debe quedar claro que nuestras faltas no disminuyen a Dios, ni su gloria ni su felicidad.

En todo caso, la pregunta es válida porque la reparación por nuestros pecados es un deber propio de una conciencia que ama y respeta a Dios. Entonces la cuestión es averiguar si podemos saber si esa reparación es suficiente o no.

La verdad es que en estas cosas no podemos aspirar a una certeza del 100%. Es como preguntar si una persona puede estar TOTALMENTE segura de que se va a salvar. Con excepción de dones muy especiales que Dios puede conceder–y ha concedido–no es algo que uno pueda conocer del todo. Lo que uno puede tener es lo que suele llamarse una “certeza moral.” ¿En qué consiste?

Partimos de la base de la presencia de Dios–la voz de Dios–en nuestra conciencia moral. Si la conciencia se ha formado, y puede recordar con paz y sin extremismos el pasado, incluyendo los pecados cometidos, es posible que se haya realizado una reparación suficiente. Debemos entender, sin embargo, que en esa reparación lo principal es la caridad y su intención porque detener todas las consecuencias de todos nuestros pecados es completamente imposible.

Así que el resumen es: conciencia formada; examen del pasado; sensación estable de paz en la humildad, repetida varias veces y en diversas circunstancias. Si todo ello se da, es razonable considerar que la reparación ha cumplido su propósito.

La traducción de la Vulgata y su uso actual

Sobre la Vulgata dice el Magisterio:

«En cuanto al hecho de que el Concilio de Trento quiso que la Vulgata fuera la versión latina, «que todos usasen como auténtica», ello a la verdad, como todos saben, sólo se refiere a la Iglesia latina y al uso público de la Escritura, y, sin género de duda, no disminuye en modo alguno la autoridad y valor de los textos originales. Porque no se trataba en aquella ocasión de textos originales, sino de las versiones latinas que en aquella época corrían, entre las cuales el mismo Concilio decretó con razón que debía ser preferida aquella que «ha sido aprobada en la Iglesia misma por el largo uso de tantos siglos». Así, pues, esta privilegiada autoridad o, como dicen, autenticidad de la Vulgata, no fue establecida por el Concilio por razones principalmente críticas, sino más bien por su uso legítimo en las Iglesias, durante el decurso de tantos siglos; uso a la verdad, que demuestra que la Vulgata, tal como la entendió y entiende la Iglesia, está totalmente inmune de todo error en materias de fe y costumbres; de suerte que, por testimonio y confirmación de la misma Iglesia, se puede citar con seguridad y sin peligro de errar en las disputas, lecciones y predicaciones; y, por tanto, este género de autenticidad no se llama con nombre primario crítica, sino más bien jurídica. Por lo cual, esta autoridad de la Vulgata en materias de doctrina no veda en modo alguno -antes, por lo contrario, hoy más bien exige – que esta misma doctrina se compruebe y confirme también por los textos primitivos; ni tampoco que corrientemente se invoque el auxilio de esos mismos textos, con los que donde quiera y cada día más se patentice y exponga el recto sentido de las Sagradas Letras» (Encíclica Divino afflante Spiritu, Pío XII).

Por lo demás, lo que dice el Papa Pío XII sobre la Vulgata no es una afirmación suya simplemente, sino que él recoge lo que el Sacrosanto Concilio de Trento afirmó: «Así, pues, esta privilegiada autoridad o, como dicen, autenticidad de la Vulgata, no fue establecida por el Concilio [de Trento] por razones principalmente críticas, sino más bien por su uso legítimo en las Iglesias, durante el decurso de tantos siglos; uso a la verdad, que demuestra que la Vulgata, tal como la entendió y entiende la Iglesia, está totalmente inmune de todo error en materias de fe y costumbres».

Por eso entiendo que la Vulgata es, por causa del Magisterio de la Iglesia, a priori, auténtica e inmune de error en materia de fe y costumbres; por lo cual, a posteriori, se puede demostrar lo que a priori ya se sabe, esto es, que la Vulgata es auténtica y está inmune de error. Pero esta demostración a posteriori no es necesaria para saber que es auténtica, pues basta la autoridad de la Iglesia para saberlo.

En otras palabras, si necesito demostrar a un católico que la Vulgata es auténtica Palabra de Dios y está inmune de todo error en fe y moral, sólo tengo que apelar a la autoridad de la Iglesia. Aunque también puedo, sin perjuicio de lo anterior, demostrarlo en base a una demostración crítica. Pero basta lo primero para tener certeza plena de la autenticidad e infalibildad en materia de fe y costumbres de la Vulgata.

Comentario de “Ecclesiam” en un blog de InfoCatólica

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Personalmente me pregunto por qué la insistencia en la Vulgata. Es evidente que un documento legítimo del Magisterio que sea posterior al Concilio de Trento o a Divino afflante puede contextualizar o relativizar lo dicho en su momento por esos eminentes y respetables documentos. Entonces, ¿por qué tratar esos documentos como si fueran palabra irrevocable (más allá del religioso asentimiento del que ya hemos hablado)?

Ahora bien, ¿ha habido algún documento de comparable autoridad (al Concilio de Trento, a la Enc. Divino afflante) que haya relativizado o por lo menos matizada a la Vulgata como expresión de la Palabra revelada? Ciertamente: leemos en Sacrosanctum Concilium, n. 91: “El trabajo de revisión del Salterio, felizmente emprendido, llévese a término cuanto antes, teniendo en cuenta el latín cristiano, el uso litúrgico, incluido el canto, y toda la tradición de la Iglesia latina.” ¿Qué significa esa disposición conciliar? ¿Tendría sentido esa disposición si se considerase la versión de la Vulgata como perfecta y/o inmodificable? ¿Cómo ha de hacerse esa revisión? ¿No es acaso mediante el recurso al texto hebreo (y probablemente alguna mirada a la traducción crítica de los LXX? ¿Qué debe concluirse entonces sobre los límites de lo dicho por Trento o por Pío XII? ¿Tiene entonces sentido, sin despreciar al Concilio Vaticano II, considerar a la Vulgata como autoridad última cuando se trata del texto bíblico?

Pero hay más: en la Instrucción Quinta “para aplicar debidamente la constitución del Concilio Vaticano II sobre la sagrada liturgia” (cf. SC 36) leemos:

Además, de ningún modo es lícito traducir partiendo de traducciones ya realizadas en otras lenguas, dado que es preciso hacerlo desde los textos originales: esto es, del latín para los textos litúrgicos de composición eclesiástica, y del hebreo, arameo, o griego, cuando se de el caso, para los textos de las Sagradas Escrituras. También, al preparar las traducciones de los Libros Sagrados para el uso litúrgico, según las normas, se ha de atender al texto de la Neovulgata, promulgada por la Sede Apostólica como una ayuda para mantener la tradición de interpretación propia de la liturgia latina, como se dice en otro lugar de esta misma Instrucción.

Al final de la misma Instrucción se nos advierte sobre el rango magisterial que ella tiene:

Esta Instrucción, que por mandato del Sumo Pontífice, transmitido mediante carta del Emmo. Cardenal Secretario de Estado, de 1 de febrero de 1997 (Prot. n. 408.304), ha preparado la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha sido aprobada y confirmada con Su autoridad por el Sumo Pontífice Juan Pablo II, en audiencia concedida el día 20 de marzo del 2001, al Emmo. Cardenal Secretario de Estado, mandando que se hiciera pública y que entrara en vigor el día 25 de abril del mismo año.

Donde se ve que el deseo de tomar como texto normativo a la Vulgata no corresponde a la enseñanza actual y vigente de la Iglesia Católica. La ley posterior, debidamente promulgada, deroga lo que es contrario a ella en ordenaciones anteriores.

El Evangelio antes de que se escribiera, ¿qué era?

Fray Nelson: Jesús habló acerca de enseñar el evangelio. Pero el evangelio no existía. existian los scrolls con el antiguo testamento. Me podría aclarar. Esta confusion que creo que se debe a desconciento de la historia. Gracias de antemano por su ayuda. — M.I.P.

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El Evangelio, antes de ser un libro, fue y sigue siendo una noticia, un mensaje. Por eso la primera forma de existir el Evangelio es como palabras que se dicen, milagros que acontecen y testimonio de vida que se ofrece.

Aquellas personas que se encontraron con Cristo se encontraron con la Buena Nueva. Por eso encontraremos después testimonio del gozo de tantos que tuvieron esa alegría. La gente exclamaba: “¡Un gran profeta ha surgido entre nosotros; Dios ha visitado a su pueblo!” (Lucas 7,16). No necesitaban que eso estuviera escrito (aunque luego se escribió): simplemente lo estaban viendo y viviendo. En el mismo sentido nos cuenta San Marcos: “Y se asombraron en gran manera, diciendo: Todo lo ha hecho bien; aun a los sordos hace oír y a los mudos hablar.” (Marcos 7,37).

Esto trae importantes enseñanzas para nosotros: (1) Para transmitir el Evangelio a otros, lo primero es que sea vida en nuestro corazón, nuestro testimonio y nuestras obras. (2) No basta el solo texto para evangelizar (como a veces lo expresan algunos cristianos no católicos) : la comunidad que cree, ama y sirve es indispensable dentro del plan de Dios.

¿Hay un texto oficial del griego del Nuevo Testamento?

Estimado padre: Sobre la Sagrada Escritura en griego, quiero preguntarle lo siguiente. ¿Existe una versión “oficial” o autorizada de la misma en griego a modo semejante como la Vulgata y Neo-Vulgata son versiones autorizadas de la Escritura en latín? Desde ya muchas gracias. — ECC

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El texto de la Biblia no nos ha llegado en originales sino en una abundante multitud de copias, que difieren en su estado físico, grado de conservación, cantidad de texto y dependencias mutuas. Hay toda una ciencia, la crítica textual, que trata de analizar y sopesar esos factores múltiples, y otros más, para hacer una especie de “ingeniería inversa” y reconstruir lo que se puede considerar, con mayor probabilidad, que es el texto “original.” Y la verdad es que para más del 99% del texto bíblico existe una certeza altísima en la que el consenso es prácticamente total. Hay textos muy oscuros, o faltantes en la mayoría de los manuscritos, o de gramática o semántica desconocida para nosotros, en los cuales subsisten conjeturas difíciles de resolver. Por bendición de Dios, no suelen ser pasajes centrales en materia de fe, y en ese sentido la Iglesia no ha hecho un pronunciamiento definitivo.

Lo cual nos lleva a una importante afirmación: si los textos originales no pueden ser establecidos en un 100%, es evidente que ninguna traducción puede considerarse como perfecta o definitiva en un 100%, y esto incluye la Vulgata o la Neovulgata. En esa misma línea es preciso afirmar: nuestra fe no proviene de una certeza perfecta en un texto sino en un mensaje, que reconocemos como suficientemente claro en el texto, y que ha sido vivido y proclamado por la Iglesia desde tiempo de los apóstoles. o dicho de otro modo: no somos una “religión del libro” sino una “religión de la comunidad creyente que se alimenta de un mensaje del que no es dueña y del que recibe su testimonio fundamental.” Con un lenguaje más sencillo lo dijo la Constitución Dei Verbum del Vaticano II: es inseparable la tríada Escritura-Tradición-Magisterio. La Iglesia estaría incompleta, y se enferma gravemente, si descuida alguno de esos tres elementos.

Queda por comentar la cuestión práctica: ¿Quién hace esa “crítica textual”? Es un esfuerzo ecuménico que involucra muchos académicos tanto católicos como protestantes. En lo concreto, hablamos sobre todo del Institut für neutestamentliche Textforschung, que ha publicado ya 28 ediciones, desde la primera en 1898, por Eberhard Nestle. La edición número 21 estuvo bajo cuidado de Kurt Aland, y las ediciones posteriores (la última es la 28a, año 2012) se conocen como Nestle-Aland: NA28, por ejemplo.