amor

Amor en acción

No confundas la serenidad con la pereza, con el abandono, con el retraso en las decisiones o en el estudio de los asuntos. La serenidad se complementa siempre con la diligencia, virtud necesaria para considerar y resolver, sin demora, las cuestiones pendientes. Sobre ti recae -a pesar de tus pasiones- la responsabilidad de la santidad, de la vida cristiana de los demás, de la eficacia de los otros. Tú no… Leer más »Amor en acción

El rostro de la genuina caridad

Ama y practica la caridad, sin límites y sin discriminaciones, porque es la virtud que nos caracteriza a los discípulos del Maestro. -Sin embargo, esa caridad no puede llevarte -dejaría de ser virtud- a amortiguar la fe, a quitar las aristas que la definen, a dulcificarla hasta convertirla, como algunos pretenden, en algo amorfo que no tiene la fuerza y el poder de Dios. Más pensamientos de San Josemaría.

Una voluntad formada para AMAR

Persevera, voluntariamente y con amor -aunque estés seco-, en tu vida de piedad. Y no te importe si te sorprendes contando los minutos o los días que faltan para acabar esa norma de piedad o ese trabajo, con el turbio regocijo que pone, en semejante operación, el chico mal estudiante, que sueña con que se termine el curso… Persevera -insisto- con eficaz y actual voluntad, sin dejar ni un instante… Leer más »Una voluntad formada para AMAR

Cuatro Señales claras de Amor

Contempla y vive la Pasión de Cristo, con El: pon -con frecuencia cotidiana- tus espaldas, cuando le azotan; ofrece tu cabeza a la corona de espinas. -En mi tierra dicen: “amor con amor se paga”. El que ama no pierde un detalle. Lo he visto en tantas almas: esas pequeñeces son una cosa muy grande: ¡Amor! Ama a Dios por los que no le aman: debes hacer carne de tu… Leer más »Cuatro Señales claras de Amor

Finalmente, es cuestión de amor

Siempre he entendido la oración del cristiano como una conversación amorosa con Jesús, que no debe interrumpirse ni aun en los momentos en los que físicamente estamos alejados del Sagrario, porque toda nuestra vida está hecha de coplas de amor humano a lo divino…, y amar podemos siempre. Es tanto el Amor de Dios por sus criaturas, y habría de ser tanta nuestra correspondencia que, al decir la Santa Misa,… Leer más »Finalmente, es cuestión de amor