Espiritualidad de San Pablo

Doy gracias a mi Dios

«Doy gracias a mi Dios» (Fil. 1,3) Es significativa en las cartas de San Pablo la presencia abundante de la acción de gracias: todas las cartas excepto Gálatas y Tito comienzan con una oración de acción de gracias (1 Tes. 1,2; 2,13; 2 Tes. 1,3; Rom. 1,8; 1 Cor. 1,4; Col. 1,3; Ef. 1,16; Fil. 1, 3-4; Flm. 4;2 Tim. 1,3). Ella nos testimonia que -a pesar de las innumerables… Leer más »Doy gracias a mi Dios

Visiones y revelaciones de San Pablo

«Visiones y revelaciones» (2 Cor. 12,1) La imagen de San Pablo viajero incansable y lleno de una actividad inagotable no dice ni mucho menos toda la verdad acerca de él. Porque él era en el fondo un contemplativo. Era un hombre de profunda oración, y esta constituía el manantial de donde extraía sus energías para la lucha cotidiana. Es verdad que no hay muchos textos en este sentido, pero sí… Leer más »Visiones y revelaciones de San Pablo

Siempre en oración y súplica

Siempre en oración y súplica Hemos visto en el capítulo anterior que cada conversión es un milagro de la gracia. San Pablo lo sabía muy bien. Por propia experiencia. ¿Acaso no había sido precisa «una luz venida del cielo» (He. 9,3) para hacerle salir de su ceguera y de su oscuridad?. Por eso él acudirá continuamente a la oración. Ante el Padre dobla sus rodillas (Ef. 3,14) sin cesar para… Leer más »Siempre en oración y súplica

«Creí, por eso hablé» (2 Cor. 4,13)

«Creí, por eso hablé» (2 Cor. 4,13) Ciertamente son multitud los aspectos y matices acerca de la predicación que aparecen en las cartas de San Pablo. Darían de sobra para una monografía. Al menos recojamos casi en simple enumeración algunos de estos rasgos. Ante todo la acción evangelizadora de Pablo está presidida por lo que él mismo llama «espíritu de fe» (2 Cor. 4,13). Es esa fe la que le… Leer más »«Creí, por eso hablé» (2 Cor. 4,13)

«Sois una carta de Cristo» (2 Cor. 3,3)

«Sois una carta de Cristo» (2 Cor. 3,3) Todo esto lo expresa San Pablo de una manera maravillosa sirviéndose de una imagen bellísima (2 Cor. 3,1-6). En polémica con los falsos apóstoles que andan presentando o pidiendo cartas de recomendación, Pablo les dice a los corintios que él no necesita ese tipo de cartas, pues ellos mismos son su carta: una comunidad transformada por el Evangelio es la mejor prueba… Leer más »«Sois una carta de Cristo» (2 Cor. 3,3)

«El Evangelio es fuerza de Dios» (Rom. 1,16)

«El Evangelio es fuerza de Dios» (Rom. 1,16) San Pablo no concibe la predicación como un conjunto de razonamientos que intentan convencer demostrando. En consecuencia desecha todo lo que sea acudir a las «palabras sabias» (1 Cor. 1,17), al «prestigio de la palabra o de la sabiduría» (1 Cor. 2,1), a «los persuasivos discursos de la sabiduría» (1 Cor. 2, 4). Ya hemos indicado que la evangelización consiste esencialmente en… Leer más »«El Evangelio es fuerza de Dios» (Rom. 1,16)

«Habla Cristo en mí» (2 Cor. 13,3)

«Habla Cristo en mí» (2 Cor. 13,3) Como heraldo de Cristo, Pablo tiene perfecta conciencia de estar transmitiendo Palabra de Dios, no su propia palabra, fruto de su personal elucubración. Espontáneamente dirá: «os decimos esto como Palabra del Señor» (1 Tes. 4,15). Es y quiere ser fiel a toda costa, transmitiendo todo y sólo aquello que ha recibido (1 Cor. 11,23; 15,3: las palabras «recibir-transmitir» son términos técnicos usados entre… Leer más »«Habla Cristo en mí» (2 Cor. 13,3)

«Heraldo de Cristo» (1 Tim. 2,7)

«Heraldo de Cristo» (1 Tim. 2,7) Para exponer el sentido de su tarea de evangelizador Pablo encuentra una expresión que gusta aplicarse a sí mismo: heraldo (keryx; aunque el sustantivo sólo aparece tres veces, el verbo, Keryssein -«proclamar»- lo usa 19 veces). El heraldo era un mensajero que en nombre del emperador anunciaba al pueblo un mensaje que les afectaba para su vida; en realidad, él era un instrumento por… Leer más »«Heraldo de Cristo» (1 Tim. 2,7)

«La fe viene de la predicación» (Rom. 10,17)

«La fe viene de la predicación» (Rom. 10,17) Esta insistencia de San Pablo en la importancia del valor de la evangelización nace de una convicción fundamental: la predicación está en la base de todo; es el cimiento del edificio de la vida cristiana de cada hombre y de la vida de la Iglesia toda (1 Cor. 3,10). Es muy significativa en el texto de Rom. 10,13-17 la concatenación de los… Leer más »«La fe viene de la predicación» (Rom. 10,17)

Escogido para el Evangelio

Escogido para el Evangelio San Pablo tiene conciencia de haber sido elegido por Dios para consagrarse enteramente al anuncio del Evangelio. Polemizando con los corintios llegará a decirles: «no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio» (1 Cor. 1,17). Sabe que su misión consiste en evangelizar, en anunciar a Cristo, poniendo así el fundamento sobre el cual otros continúen construyendo (1 Cor. 3,10). Las palabras que figuran… Leer más »Escogido para el Evangelio

«Todo para todos» (1 Cor. 9,22)

«Todo para todos» (1 Cor. 9,22) La caridad y el desinterés de Pablo alcanzan otra de sus expresiones más intensas en el texto de 1 Cor. 9,19-23, sumamente revelador de su espíritu y de sus deseos. En efecto, es significativo que en estos breves versículos aparezca cinco veces la palabra «ganar», precedida de la conjunción final: el objetivo de Pablo es ganar, ganar a los judíos, ganar a los gentiles,… Leer más »«Todo para todos» (1 Cor. 9,22)

«Con celo de Dios…» (2 Cor. 11,2)

«Con celo de Dios…» (2 Cor. 11,2) Ante las infidelidades de los corintios a Cristo y a su mensaje, Pablo deja aparecer algunos de sus más profundos sentimientos de apóstol, con unas expresiones un tanto sorprendentes: «Celoso estoy de vosotros con celo de Dios». Para entender estas expresiones hemos de recurrir al A.T., donde el amor de Dios se revela como «fuego devorador» (Dt. 4,24), como amor celoso que exige… Leer más »«Con celo de Dios…» (2 Cor. 11,2)

Como una madre con sus hijos

«Como una madre con sus hijos…» (1 Tes. 2,7) Este amor de Pablo reviste rasgos paternos y maternos a la vez. No se trata de una simple metáfora o comparación. Es que él se sabe comunicando vida, una vida nueva, divina, eterna, de un valor incomparablemente más grande que la física y natural: «aunque hayáis tenido diez mil pedagogos en Cristo, no habéis tenido muchos padres. He sido yo quien… Leer más »Como una madre con sus hijos

Nos apremia el amor de Cristo

Nos apremia el amor de Cristo Apóstol de Cristo Jesús, Pablo se siente totalmente unido a Aquel que le envía y plenamente identificado con El. Cristo ha tomado posesión de Pablo, se ha adueñado de él. Ya no es Pablo el sujeto y protagonista de su propia vida, sino Cristo que vive en él (Gal. 2,20)… Pablo se siente apremiado por el amor de Cristo. Ya que vive sólo para… Leer más »Nos apremia el amor de Cristo

Siervo de Cristo Jesús

Siervo de Cristo Jesús Ser apóstol de Jesucristo es en el fondo un misterio inagotable. Y San Pablo lo expresa recurriendo a frecuentes paradojas. Una de ellas es la de que siendo embajador personal de Cristo -con toda la dignidad y autoridad que ello implica- se considera simultáneamente un simple siervo, es decir, un esclavo que pertenece a Cristo y está a su servicio. Por supuesto, todo cristiano es siervo… Leer más »Siervo de Cristo Jesús

Embajadores de Cristo

Embajadores de Cristo Llamado por Dios y constituido colaborador suyo, San Pablo expresa la conciencia que tiene de su misión considerándose «embajador de Cristo». Entonces como hoy, el embajador es alguien que ha recibido la delegación plena de poderes por parte de aquel que le envía, hasta el punto de actuar en su nombre. Consciente de ser embajador personal de Jesucristo, Pablo sabe «que Dios exhorta a través nuestro» y… Leer más »Embajadores de Cristo