Conoce tu Dios

MARIA Y EL PADRE EN EL NUEVO TESTAMENTO

MARÍA Y EL PADRE EN EL NUEVO TESTAMENTO

Les invito a reflexionar sobre el papel de María en nuestro caminar hacia el Padre. El quiso la presencia de María en la historia de la salvación. En efecto, cuando decidió enviar a su Hijo al mundo, señaló que viniera naciendo de María: “Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la condición de hijos” (Gal 4,4). El Padre dispuso que María lo comunicara a toda la humanidad. Por tanto, María se encuentra en la encrucijada de los dos caminos: el que va desde el Padre a la humanidad como madre que da a todos a su Hijo, el Salvador; y el que los hombres deben recorrer para ir al Padre.

Leer más »MARIA Y EL PADRE EN EL NUEVO TESTAMENTO

EL ABANDONO EN EL PADRE

EL ABANDONO EN EL PADRE

Les invito a reflexionar en un tema que constituye hoy una espiritualidad maravillosa. Es el tema sobre el abandono, vivido por Jesús en su relación con el Padre. De tal manera se abandonó en Él que su voluntad es la del Padre y su alimento es hacer la voluntad de su querido Padre celestial. El Santo Abandono es el acto más perfecto de amor a Dios que un alma pueda producir. El que da a Dios su voluntad se da así mismo y lo da todo. Es esta la manera más noble, más perfecta y más pura de amar. Si el abandono perfecciona las virtudes, perfecciona también la unión del alma con Dios.

Leer más »EL ABANDONO EN EL PADRE

IMITANDO AL PADRE

IMITANDO AL PADRE

Les invito ahora a iniciar una reflexión sobre la imitación del Padre, pues Jesús nos lo entregó para que fuéramos como Él. Esta es su invitación a todos en el SM: “sean perfectos como el Padre celestial es perfecto” (Mt 5,48). Y san Pedro, igualmente, nos exhorta: “El que les llamó es santo; también ustedes sean santos como Él en toda su conducta” (1Ped 1,15). Es necesario que hagamos nuestra esta apremiante invitación de Cristo y su vicario. Terminados los presentes ejercicios, es necesario que reiniciemos nuestro camino de bautizados. Y vivir el Bautismo es vivir la santidad. Pues, este sacramento es una verdadera entrada en la santidad del Padre. En efecto, descubierto el regalo del Padre, estamos urgidos de responder a la llamada a la santidad, para caminar como hijos queridos de nuestro Padre en este compromiso: “Esta es la voluntad de Dios: su santificación” (1Tes 4,3).

Leer más »IMITANDO AL PADRE

EL TESTAMENTO DEL PADRE

EL TESTAMENTO DEL PADRE

(Lc 15, 31-32. 22-24)

Hemos llegado al final de la parábola del Padre misericordioso, donde Jesús nos ha entregado una imagen fiel y viva del Padre y de su manera de ser y de actuar. El mensaje que en este momento nos entrega como testamento tiene que ver con los dos hijos, con toda la humanidad. Es la gratuidad de la misericordia del Padre con todos sus hijos, pero que acoge gratuitamente a los más débiles. Es la misericordia del Padre frente a la miseria del hombre. El Padre tiene fe en el hombre, en esos hombres despreciados y marginados y en su conversión, en su recuperación y superación. La dimensión en que el Padre vive esa misericordia es la alegría que, además, comparte con todos: “Alégrense conmigo” (Lc 15,6.9); “convenía celebrar una fiesta y alegrarse” (Lc 15, 31-32). Uno de los rasgos sobresalientes de nuestro Padre es la alegría que Él siente en la conversión del pecador, así lo expresa en las parábolas de la misericordia. Es interesante ver que el Padre siente más gozo en el pecador que se convierte, pero no dice que el pecador sea más querido que los demás hijos del Padre, pues si los hombres, que son malos, aman a todos sus hijos, cuánto más el Padre ama a todos, pues son sus hijos.

Leer más »EL TESTAMENTO DEL PADRE

Venimos del Padre y a El volvemos

VENIMOS DEL PADRE Y A ÉL VOLVEMOS

(Jn 16, 26-28)

Estos últimos momentos de nuestra reflexión vamos a emplearlos meditando sobre un tema maravilloso, que nos llena de esperanza. Y es sobre nuestro ingreso y nuestro fin en este mundo. Cuando alguien me pregunta de dónde soy, yo le contesto: vine del cielo y al cielo regreso. Pero es mucho mejor decir, vine del Padre y regreso al Padre. Esto mismo decía Jesús: “Salí del Padre y vine al mundo, de nuevo dejo el mundo y regreso al Padre” (Jn 16,28). Esta sola frase resume el misterio de su Persona. En efecto, dice la Palabra que “El Verbo estaba junto a Dios” (Jn 1, 1). Pues existía antes de todas las cosas. Y existía junto al Padre, es decir, tiene una relación de intimidad con Él, tan grande que tiene la misma naturaleza con El. Salí del Padre: es el misterio de su Encarnación, la Palabra se hizo carne; ahora vuelvo al Padre: resucitado y glorioso lleva los trofeos de su victoria: el pecado destruido, la muerte vencida, la vieja ley de Moisés superada, deja a los hombres los sacramentos, su Iglesia, la salvación.

Leer más »Venimos del Padre y a El volvemos

EL DON DEL PADRE A LA HUMANIDAD

EL DON DEL PADRE A LA HUMANIDAD

El gran designio del Padre, que dominó toda la obra de la creación y de la redención, consistía en hacernos sus hijos, en elevarnos a la filiación divina, mediante la participación en la filiación de su Hijo divino. Este designio se llevó a cabo por el sacrificio redentor de Jesús. “Miren qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, ¡pues lo somos!” (1Jn 3,1). Al hacernos sus hijos adoptivos en Cristo, el Padre asumió una nueva relación de paternidad con nosotros. No solo nos decimos sino que somos en realidad hijos de nuestro Padre Dios.

Leer más »EL DON DEL PADRE A LA HUMANIDAD

MI REGRESO AL PADRE

MI REGRESO AL PADRE

(Lc 15,18-20; Jn 20, 17; Mt 28,10; Jn 3,16)

Les invito a estudiar un tema que nos ayudará a comprender y mejor, todavía, a hundirnos experiencialmente, en la bondad y misericordia del Padre Celestial. A descubrir el camino para llega al Padre, parecido al que hace el hijo en su retorno al padre, y que éste recibe incondicionalmente a su hijo que le había traicionado tan villanamente. Nuestro tema nos lleva a ser concientes de la presencia amorosa de nuestro Padre, a dejarnos amar, a recibir el amor permanente del Padre y a vivirlo gozosamente. Para lograr entrar en una verdadera asimilación del tema necesitamos “hundirnos” en de la Palabra, o mejor dejarnos sumergir en ella por el mismo Padre, como lo hacemos en una piscina que nos dejamos hundir por nuestro mismo peso, para que el agua nos empape y nos penetre como la esponja se deja colmar, se deja saturar del agua en la que está inmersa, del agua que la anega. Esa piscina climatizada es la Palabra que quiere llevarnos hasta el Padre y hundirnos en Él: “Me levantaré e iré a mi Padre”y, levantándose, partió hacia su Padre” (Lc 15, 18-20). Hundámonos de cabeza en esta Palabra para que impregne y cale todo nuestro ser, para que se apodere totalmente de nuestro corazón.

Leer más »MI REGRESO AL PADRE

VIVIENDO EN EL PADRE

VIVIENDO EN EL PADRE

(Lc 3, 22; Jn 17, 21; Jer 31, 31-34; Ez 36,26,28; Hech 2,1-47)

Les invito a iniciar una reflexión sobre cómo entramos a vivir la vida del Padre y nuestra participación en ella. Es una reflexión que nos ayudará a vivir mejor nuestra vida de hijos junto con nuestro Padre del cielo. Iniciamos nuestra vida de hijos del Padre con la recepción del sacramento del Bautismo. No podemos tener miedo a insistir en la bondad y misericordia de nuestro Padre Dios. En efecto, cambiamos de mentalidad, de forma de proceder y fácilmente nos convertimos, cuando nos descubrimos amados por el Padre a pesar de ser pecadores. Desde el día de nuestro Bautismo los divinos Tres han puesto su morada en nuestro corazón. Hace falta acudir permanentemente y, ojalá, todos los días a estar con ellos, a saludarlos, a comunicarnos y a dejarnos llenar de su amor.

Leer más »VIVIENDO EN EL PADRE

EL RECONOCIMIENTO DEL PADRE

EL RECONOCIMIENTO DEL PADRE

Lc 15, 20

Su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente” (v. 20).

Les invito a extasiarse ante la imagen más reveladora y desconcertante del Padre-Dios, entregada por el mismo Jesús en la parábola que estamos analizando. El que el padre se adelante para recibir al hijo calavera no es lo más lógico ni lo más pedagógico en el proceder humano. Sería como tratar al desertor como si viniera de haber cumplido una misión heroica. De la misma manera, perdonarle sin llamarle la atención, sin hacerle comprender la magnitud de su falta no cabe en una sana pedagogía. Para nosotros, es necesario advertirle y exigirle el propósito de la enmienda y la promesa de que no vuelva repetir su mala conducta. Pero veamos cómo, en el proceder de Dios, del amor, todo sucedió exactamente al revés.

Leer más »EL RECONOCIMIENTO DEL PADRE