Escuela de la Sabiduria (textos)

X-H. La vocación del predicador

361. Cuando recibía palabras tuyas, las devoraba; tu palabra era mi gozo y mi alegría íntima; yo llevaba tu nombre, Señor, Dios de los ejércitos. (Jer 15,16) 362. La palabra del Señor se me volvió escarnió y burla constantes, y me dije: No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre. Pero la sentía dentro como un fuego ardiente, encerrado en los huesos: hacía esfuerzos para contenerla y… Leer más »X-H. La vocación del predicador

X-G. Por que predicamos

356. Cristo Jesús me tuvo compasión, para empezar conmigo a mostrar toda su paciencia, dando un ejemplo a los que habían de creer y conseguir la vida eterna. (1 Tm 1,16) 357. Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús, a quien vosotros ejecutasteis colgándolo de un madero. Al mismo, Dios lo ha exaltado a su derecha, nombrándolo, jefe… Leer más »X-G. Por que predicamos

X-F. Unidos a Cristo en el Espíritu

353. Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis testigos míos en Jerusalén, Judea y Samaría y hasta el confín del mundo. (Hch 1,8) 354. El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar una buena noticia a los que sufren, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos y a los prisioneros… Leer más »X-F. Unidos a Cristo en el Espíritu

X-E. Sin palabras, ante la grandeza de Dios

349. La vida se manifestó: la vimos, damos testimonio y os anunciamos la Vida que estaba junto al Padre y se nos manifestó. Lo que vimos y oímos os lo anunciamos también a vosotros para que compartáis nuestra vida, como nosotros la compartimos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto para que se colme vuestra alegría. (1 Jn 1,2-4) 350. El pueblo que caminaba a oscuras… Leer más »X-E. Sin palabras, ante la grandeza de Dios

X-D. Hay que exponer el mensaje

345. Delante de Dios y de Jesucristo, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su manifestación como rey: proclama la palabra, insiste a tiempo y destiempo, arguye, reprende, exhorta con toda paciencia y pedagogía. (2 Tm 4,1-2) 346. No aprecio en nada la vida, con tal de completar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús: anunciar la buena noticia de la gracia de… Leer más »X-D. Hay que exponer el mensaje

X-C. Un acto de amor

342. Ved que no sólo para mí me he fatigado, sino para todos aquellos que buscan sabiduría. (Sir 24,24) 343. Ahora me alegro de padecer por vosotros, de completar, a favor de su cuerpo que es la Iglesia, lo que falta a los sufrimientos de Cristo. (Col 1,24) 344. Hermanos míos, si uno de vosotros se aparta de la verdad y otro lo endereza, el que convierte al pecador del… Leer más »X-C. Un acto de amor

X-B. Persistir aunque no aparezca de inmediato el fruto

334. ¡Ay de vosotros cuando todos hablen bien de vosotros! Lo mismo trataron vuestros padres a los falsos profetas. (Lc 6,26) 335. Maestro, hemos bregado toda la noche sin cobrar nada; pero, ya que lo dices, echaré las redes. (Lc 5,5) 336. Si el mundo os odia, sabe que primero me odió a mí. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero, como no sois del mundo, sino… Leer más »X-B. Persistir aunque no aparezca de inmediato el fruto

X-A. Celo por la causa de Dios

332. Únicamente, olvidando lo que queda atrás, me esfuerzo por lo que hay por delante y corro hacia la meta, hacia el premio al cual me llamó Dios desde arriba por medio de Cristo Jesús. (Flp 3,13-14) 333. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, digan los ministros del Señor: Perdona, Señor, a tu pueblo, no entregues tu heredad al oprobio, no la sometan los gentiles, no se… Leer más »X-A. Celo por la causa de Dios

IX-D. Palabras de aliento y exhortacion

328. Mirad, yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva; de lo pasado no haya recuerdo ni venga pensamiento; más bien, gozad y alegraos siempre de lo que voy a crear; mirad, voy a transformar a Jerusalén en alegría, y a su población en gozo. (Is 65,17-18) 329. No abandones tu corazón a la tristeza; recházala, piensa en el futuro. (Sir 38,20) 330. El que se aferra… Leer más »IX-D. Palabras de aliento y exhortacion

IX-C. Razones para la esperanza

322. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de la muerte habita en vosotros, el que resucitó a Jesucristo de la muerte dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el Espíritu suyo que habita en vosotros. (Rm 8,11) 323. Ved qué grande amor nos ha mostrado el Padre: que nos llamamos hijos de Dios y lo somos. Por eso el mundo no nos reconoce, porque no lo reconoce a… Leer más »IX-C. Razones para la esperanza

IX-A. Visiones del Cielo

312. Cuando resuciten de la muerte, no se casarán los hombres y las mujeres, sino que serán en el cielo como ángeles. (Mc 12,25) 313. Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, bajando del cielo, de Dios, preparada como una novia que se arregla para el novio. Oí una voz potente que salía del trono: Mira la morada de Dios entre los hombres: morará con ellos; ellos serán su pueblo… Leer más »IX-A. Visiones del Cielo

VIII-E. Ante la enfermedad fisica

311. Hijo, en tu enfermedad no pierdas la paciencia, reza al Señor y él te curará. Abandona tus malos pasos, conserva limpias tus manos, y de todo pecado purifica tu corazón. Ofrece a Dios sacrificios agradables y ofrendas generosas según tus recursos. Después acude al médico, porque también a él lo creó el Señor. (Sir 38,9-12)

VIII-D. La fidelidad se muestra en la prueba

302. Este dicho merece fe: Si morimos con él, viviremos con él: si aguantamos, reinaremos con él; si renegamos de él, renegará de nosotros; si le somos infieles, él se mantiene fiel, pues no puede negarse a sí mismo. (2 Tm 2,11-13) 303. ¡Ay del corazón caído, que no tiene confianza! Por eso no será protegido. (Sir 2,13) 304. El Señor no se retrasa en cumplir su promesa, como algunos… Leer más »VIII-D. La fidelidad se muestra en la prueba