Sanando la voluntad herida, 2 de 2

Sanación de la voluntad herida. Tema 2 de 2: La obra de la gracia.

* La teología de Santo Tomás distingue la obra de la gracia cuando es “operante,” o sea, obrando en nosotros pero como sin nosotros; y cuando es “cooperante” es decir, cuando, habiendo transformado ya la raíz de nuestra voluntad, y por consiguiente esta voluntad “coopera” con Dios, siendo siempre Dios la causa primera principal de todo bien en el hombre redimido.

* Los pasos típicos de la gracia operante se pueden ver en la parábola del hijo pródigo: (1) Sentir fastidio o pesar de la propia situación, y reconocer que uno nació para otra cosa. (2) Admitir la posibilidad general o abstracta de llegar a ser diferente. (3) Plantearse un cambio actual, inmediato, como posibilidad próxima. (4) Una decisión: “me levantaré;” decisión de salir de la comodidad y ventajas del pecado. (5) La confesión, sincera, dolida y humilde, que asume la propia realidad, no como un final sino como un nuevo punto de partida.

* La gracia cooperante crece con la formación en el amor. Textos sugeridos: (1) Qué es es la vida nueva: 1 Pedro. (2) Crecer en el amor agradecido y la alabanza: Salmos 145 a 150. (3) Crecer en la verdad del Evangelio, y no en un Cristo imaginado: Evangelio según san Marcos. (4) Buscar la propia vocación porque somos amados para ser llamados: 1 Timoteo. (5) Afianzar la raíz: el Sermón de la Montaña, Mateo, capítulos del 5 al 7. (6) Prepararme para la batalla: 1 Juan. (7) Abrirse a una esperanza de victoria final: Apocalipsis, capítulos del 19 al 21.

Sanando la voluntad herida, 1 de 2

Sanación de la voluntad herida. Tema 1 de 2: Redefiniendo lo imposible.

* La voluntad es la facultad del querer. Tiene actos que van “hacia afuera,” es decir, que producen un efecto actuando sobre algo. Tiene también actos interiores, “hacia adentro,” es decir, los propios del afecto y del amor como tal.

* La voluntad es transformada por el amor de Dios, que es el Espíritu Santo. Su Don trae luz a la inteligencia y fuego al corazón.

* Dios, cuando actúa en el corazón, redefine qué es posible y qué es imposible. A menudo, lo que uno juzgaba imposible se vuelve no sólo posible sino deseable, de modo que la virtud misma se vuelve amable y cercana.

Tres sentidos de amor

Escuela de Vida Interior, Tema 9: En la cultura contemporánea “amor” significa algo muy pobre, fruto de una triple reducción: (a) Se reduce amor a amor de pareja; (b) Se reduce el amor de pareja a lo físico y sensual; (c) Se reduce el amor sensual al placer sexual. Ese concepto empobrecido deja a muchísimos seres humanos en la condición de incapaces de amar e indignos de ser amados.

Pero hay otro modo de entender el amor. Un modo que “enciende la luz” de la inteligencia y busca el bien de la persona amada. Hablamos entonces del amor como una decisión.

Sin embargo, las fuerzas de la voluntad humana son finitas y llega un punto en que el Amor con mayúscula queda fuera de nuestras posibilidades. Hablamos aquí del amor al enemigo y de rezar por los que nos persiguen. Hablamos del amor que se describe en 1 Corintios 13. Ese tipo de amor está propuesto para que aspiremos a él y para que descubramos en la humilde oración la única puerta que nos puede llevar a amar al estilo de Dios.

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Este tema pertenece al Capítulo 01 de la Escuela de Vida Interior; la serie completa de los diez temas de este Capítulo 01 está aquí:

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