crecimiento espiritual

Poner orden en la casa interior

Un corazón que ama desordenadamente las cosas de la tierra está como sujeto por una cadena, o por un “hilillo sutil”, que le impide volar a Dios. “Vigilad y orad, para que no caigáis en la tentación…”: ¡es impresionante la experiencia de cómo puede abandonarse un quehacer divino, por un engaño pasajero! El apóstol tibio, ése es el gran enemigo de las almas. Prueba evidente de tibieza es la falta… Leer más »Poner orden en la casa interior

San José, un hombre de silencio interior

“San José me da una palabra que nace de su silencio interior, una palabra cargada de gracia, portadora de vida, que realmente me llega, que lo que yo buscaba él me lo dice, y que eso que él me dice desde fuera yo veo interiormente que sí, que realmente me toca (como lo que dice San Agustín en De Magistro, en plan platónico: “conocer es recordar”). Como es santo, me… Leer más »San José, un hombre de silencio interior

Necesidades espirituales básicas

Necesitas vida interior y formación doctrinal. ¡Exígete! -Tú -caballero cristiano, mujer cristiana- has de ser sal de la tierra y luz del mundo, porque estás obligado a dar ejemplo con una santa desvergüenza. -Te ha de urgir la caridad de Cristo y, al sentirte y saberte otro Cristo desde el momento en que le has dicho que le sigues, no te separarás de tus iguales -tus parientes, tus amigos, tus… Leer más »Necesidades espirituales básicas

Cuatro Señales claras de Amor

Contempla y vive la Pasión de Cristo, con El: pon -con frecuencia cotidiana- tus espaldas, cuando le azotan; ofrece tu cabeza a la corona de espinas. -En mi tierra dicen: “amor con amor se paga”. El que ama no pierde un detalle. Lo he visto en tantas almas: esas pequeñeces son una cosa muy grande: ¡Amor! Ama a Dios por los que no le aman: debes hacer carne de tu… Leer más »Cuatro Señales claras de Amor

Finalmente, es cuestión de amor

Siempre he entendido la oración del cristiano como una conversación amorosa con Jesús, que no debe interrumpirse ni aun en los momentos en los que físicamente estamos alejados del Sagrario, porque toda nuestra vida está hecha de coplas de amor humano a lo divino…, y amar podemos siempre. Es tanto el Amor de Dios por sus criaturas, y habría de ser tanta nuestra correspondencia que, al decir la Santa Misa,… Leer más »Finalmente, es cuestión de amor

Dos secretos prácticos para la vida espiritual

Para acercarte a Dios, para volar hasta Dios, necesitas las alas recias y generosas de la Oración y de la Expiación. Para evitar la rutina en las oraciones vocales, procura recitarlas con el mismo amor con que habla por primera vez el enamorado…, y como si fuera la última ocasión en que pudieras dirigirte al Señor. Más pensamientos de San Josemaría.

Otra vez a luchar

Me parece muy oportuno que con frecuencia manifiestes al Señor un deseo ardiente, grande, de ser santo, aunque te veas lleno de miserias… -Hazlo, ¡precisamente por esto! Si vuelves a abandonarte en las manos de Dios, recibirás, del Espíritu Santo, luces en el entendimiento y vigor en la voluntad. Escucha de labios de Jesús aquella parábola que relata San Juan en su Evangelio: »Ego sum vitis, vos palmites» -Yo soy… Leer más »Otra vez a luchar

Amadores de la perfección

Has llegado a una gran intimidad con este nuestro Dios, que tan cerca está de ti, tan dentro de tu alma…, pero, ¿procuras que aumente, que se haga más honda? ¿Evitas que se metan por medio pequeñeces que puedan enturbiar esa amistad? -¡Sé valiente! No te niegues a cortar todo lo que, aunque sea levemente, cause dolor a Quien tanto te ama. La vida de Jesucristo, si le somos fieles,… Leer más »Amadores de la perfección

Crecer junto a la Cruz del Señor

Cada día un poco más -igual que al tallar una piedra o una madera-, hay que ir limando asperezas, quitando defectos de nuestra vida personal, con espíritu de penitencia, con pequeñas mortificaciones, que son de dos tipos: las activas -ésas que buscamos, como florecillas que recogemos a lo largo del día-, y las pasivas, que vienen de fuera y nos cuesta aceptarlas. Luego, Jesucristo va poniendo lo que falta. -¡Qué… Leer más »Crecer junto a la Cruz del Señor

Otro modo de ver la infancia espiritual

Hagamos presente a Jesús que somos niños. Y los niños, los niños chiquitines y sencillos, ¡cuánto sufren para subir un escalón! Están allí, al parecer, perdiendo el tiempo. Por fin, han subido. Ahora, otro escalón. Con las manos y los pies, y con el impulso de todo el cuerpo, logran un nuevo triunfo: otro escalón. Y vuelta a empezar. ¡Qué esfuerzos! Ya faltan pocos…, pero, entonces, un traspiés… y ¡hala!…… Leer más »Otro modo de ver la infancia espiritual

Dos resoluciones para hoy

Te pide Jesús oración… Lo ves claro. -Sin embargo, ¡qué falta de correspondencia! Te cuesta mucho todo: eres como el niño que tiene pereza de aprender a andar. Pero en tu caso, no es sólo pereza. Es también miedo, falta de generosidad. Repite con frecuencia: Jesús, si alguna vez se insinúa en mi alma la duda entre lo que Tú me pides o seguir otras ambiciones nobles, te digo desde… Leer más »Dos resoluciones para hoy

La sobrenaturalidad de cada día

Ojalá sepas cumplir ese propósito que te has fijado: “morir un poco a mí mismo, cada día”. La alegría, el optimismo sobrenatural y humano, son compatibles con el cansancio físico, con el dolor, con las lágrimas -porque tenemos corazón-, con las dificultades en nuestra vida interior o en la tarea apostólica. El, «perfectus Deus, perfectus Homo» -perfecto Dios y perfecto Hombre-, que tenía toda la felicidad del Cielo, quiso experimentar… Leer más »La sobrenaturalidad de cada día