ROSARIO de las Semanas 20190127

#RosarioFrayNelson para el Domingo:
Contemplamos los Misterios de la Gloria del Señor

Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio glorioso contemplamos la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
  2. En el segundo misterio glorioso contemplamos la Ascensión de Cristo a los Cielos.
  3. En el tercer misterio glorioso contemplamos el día de Pentecostés: la efusión del Espíritu Santo da nacimiento a la Iglesia.
  4. En el cuarto misterio glorioso contemplamos la santidad de la Iglesia, especialmente visible en sus mártires, ya desde los primeros tiempos.
  5. En el quinto misterio glorioso contemplamos la Asunción de la Virgen María y el poder singular de su intercesión por la Iglesia que peregrina.
  6. En el sexto misterio glorioso contemplamos la segunda venida de Cristo, y que de su Reinado han de participar para siempre la Virgen María y todos los santos.
  7. En el séptimo misterio glorioso contemplamos que la muerte misma morirá, y que Dios será todo en todos.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]

LA GRACIA del Lunes 28 de Enero de 2019

MEMORIA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO, PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA

El compromiso con la verdad nos afecta a todos. Pídamos a Santo Tomás que interceda por nosotros para que seamos contagiados por su mismo amor a la verdad.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]

365 días para la Biblia – Día 149

Fr. Nelson Medina, O.P. lee contigo el texto completo de la Sagrada Escritura – Día 149 de 365

2 Samuel 20–21
Salmo 141
Marcos 15,21-39

Lo que se ha publicado de esta serie de lectura de la Biblia.

Formación católica todos los días: amigos@fraynelson.com

Predicación y más oración: http://fraynelson.com/blog

Seguimos el texto publicado en la página web del Vaticano.

Breve ordo para la semana del 27 de Enero al 2 de Febrero de 2019

Homilías breves para esta semana:


Lectura Espiritual para esta semana:


Liturgia de las Horas para esta semana:

27 de Enero de 2019: Domingo III del Tiempo Ordinario, ciclo C

Lunes 28: Memoria de Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia

Martes 29:

Miércoles 30:

Jueves 31: Memoria de San Juan Bosco, presbítero

Viernes 1 de Febrero:

Sábado 2: Fiesta de la Presentación del Señor



La generación del egoísmo

Una reflexión de Felipe Gómez, predicador laico católico:

Noviazgos eternos, relaciones sin compromiso, miedo al matrimonio y a traer hijos al mundo. Un marcado complejo de Peter Pan, en el cual las nuevas generaciones quieren mantenerse eternamente jóvenes, huyendo de las responsabilidades del matrimonio y esquivando la posibilidad de formar una familia.

Estamos ante un fenómeno mucho más grave de lo que parece. Jóvenes tanto hombres como mujeres, cambiando de pareja como si de ropa interior se tratase, salen corriendo cuando la cosa se va volviendo sería y estable y pueda terminar en matrimonio.

Estas nuevas generaciones no se quieren casar, quieren vivir rodeados de placeres más austeros que un hotel de cinco estrellas, pero sin negarse sus gusticos. Buscan viajar por el mundo, conocerlo todo, lanzarse de paracaídas, nadar con tiburones, escalar empinadas montañas, pero no se arriesgan a tener un hogar estable y mucho menos a ser padres de familia, eso lo consideran demasiado riesgoso.

Cambian de trabajo constantemente, y de la misma manera, de pareja. Pero les aterra convertirse en papás como si eso pudiera robarles el encanto y les succionara la vida.

Estamos ante un virus generacional muy serio, un mundo que se cerró a la posibilidad de la maternidad y la paternidad, un mensaje muy ecológico, un mundo muy defensor de las ideas y la diversidad, pero un tapón impenetrable contra la vida humana.

Los que se casan, quieren perrito, a quien le llamarán: “nuestro bebé”, pero ¿pensar en cambiar un pañal? Amamantar a un hijo? Hacer una compota? Llevarlo al médico? Pagarle un colegio? No, eso sí que no!

Europa envejeciendo, muchos países sin hijos, sin legado, sin identidad, sin mano de obra, sin un futuro. Medio mundo llenándose de extremistas que reducen a nada el Cristianismo porque ellos si difunden sus ideas entre sus familias numerosas, mientras las familias católicas se ven mermadas en calidad y número y perecen arrinconadas por ser infieles a Mahoma.

Tal vez este es un castigo merecido por nuestro egoísmo. Tal vez estamos recogiendo lo que sembramos, porque son las mismas mamás quienes le dicen a sus hijas al casarse, disfruten la vida, dense tiempo, no se amarren tan jóvenes con hijos que no les van a permitir ni ir a un cine.

Papás que le meten condones a sus hijos entre las billeteras y los incitan a convertirse en especialistas en pornografía y masturbación, porque así se libran de correr el riesgo de dejar embarazada a alguna mujer.

Estamos llenos de especializaciones, profesionales que son estudiantes eternos, que si llegan a tener un hijo será pasados los treinta años y tal vez bordeando los cuarenta, cuando pierden las ganas de corretear a su único hijo y menos de coquetear con su mujer.

El problema no es tan solo el aborto, sino esta mentalidad anticonceptiva generalizada, que no nos ha dejado salir de nuestra peligrosa y falsa zona de confort.

¿Es pecado entonces usar un preservativo, unas pastillas, ligarse las trompas o hacerse la vasectomía? No es solo un pecado, es un castigo que nosotros mismos nos auto- infringimos, maldiciéndonos como la higuera que se niega a dar frutos.

Sin niños, sin familia, sin hogares que formen a estas generaciones en la fe, no nos queda nada. Tal vez en muy pocos años, porque el tiempo vuela, seamos unos viejitos leyendo la biblia en un hogar geriátrico solos y abandonados, mientras se oyen los versos del coran recitados en megáfonos en cada esquina.

Dios nos perdone, nos sane de nuestro egoísmo y nos bendiga.