LECTIO 20160818

LECTURA ESPIRITUAL.

#LectioFrayNelson para el Jueves XX del Tiempo Ordinario

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]

Invitación a la Contemplación, 9 de 9: La Virgen María, modelo de contemplación

La Virgen María, modelo de vida contemplativa

* Los conceptos hasta ahora estudiados son la mejor ayuda para iniciar un camino en la vida contemplativa.

* Cabe tomar estas nociones como disciplinas o como disposiciones. Es decir, no como obligaciones externas que hay que soportar sino como medios que nos disponen para la visita de la Gracia.

(1) En el centro del círculo tenemos la Palabra.

(2) Con el Silencio, por ejemplo, le estamos diciendo a Dios que estamos dispuestos a escuchar. No podemos exigir que nos hable. Nuestra tarea es pasar de la disciplina a la disposición. Quedarnos en disposición para escuchar. En la contemplación no tengo el control sino que es el Señor el que dispone. La palabra siervo o esclavo, doulos (??????) en griego, y aplicado a María sería ?????, precisamente habla de ese estar dispuesta, sabiendo que su centro no está en ella. Así tenemos que hacer, nuestro centro no está en nosotros.

(3) En el caso de la Humildad, favorecida por la vida religiosa, se ve claro que no se posee esa virtud sino que otras facilitan su vivencia. Por ejemplo, el voto de pobreza prepara la humildad porque mi yo queda limitado.

(4) La castidad bien vivida también ayuda a ser más humilde. Un escritor dijo que la castidad es la humildad del cuerpo y la humildad es la castidad del alma. Están tan relacionadas que San Agustín habla muy abundantemente de ella en De Virginitate. La soberbia por el contrario es la exaltación del yo.

(5) La obediencia también facilita la vivencia de la humildad como disposición en el sentido de disponibilidad al superior y a la comunidad.

(6) La Belleza se hace presente en el arte, en el canto, en la liturgia pero por simple deleite sino porque dispone a recibir más profundamente la Palabra, y porque inspira hacia la hermosura de Aquel de quien proviene toda bondad.

(7) La Soledad se necesita como experiencia de desierto.

(8) La Contrición tampoco es simple disciplina porque así llevaría a la amargura: es apertura a la gracia que nos transforma. Decía Santa Teresa de Jesús que en media hora de contrición se puede llegar más lejos que en días de alabanza.

(9) La Memoria tiene un lugar muy importante, que en muchos conventos se hace visible físicamente en las bibliotecas.

* Resumen: la vida contemplativa toma todos estos puntos de este mapa no tanto porque ellos nos aseguren la contemplación sino porque nos disponen y preparan. De un modo análogo, en la vida consagrada la viven todos aunque de diferente manera según sus carismas.

* Podemos ver que estas Nociones en los diferentes santos coinciden en que todos ellos tienden al Señor a través de sus espiritualidades. Por ejemplo, en un San Vicente de Paúl vemos que gracias a ser un gran contemplativo fue capaz de atender a los enfermos como lo hizo.

* La razón para la evangelización es contemplativa. Hablamos de tres objetivos:

(1) que sea posible, real,
(2) que tiene cosas concretas que nos ayudan, y
(3) que no nos disminuye sino que nos lanza a la evangelización.

* Para ser contemplativo hay que disponerse. Hay que trabajar en estos puntos dentro de las constituciones del grupo que pertenece. Decía Pio XII, muéstrame a un religioso que viva su regla y yo lo canonizo.

* La Santísima Virgen María es la que mejor muestra el camino de la Contemplación y así decimos:

(1) La Virgen María es humilde, y en el canto del Magnificat lo dice claramente. Sin humildad no hay nada. Para empezar en la vocación hay que comenzar por la humildad.

(2) María sabe muy bien quién es, precisamente por ser tan humilde, y ello le da un conocimiento de Sí misma excepcional.

(3) En su conciencia que pertenece al Pueblo Elegido y depositario de las Promesas, le hace tener una memoria clara de quién es.

(4) La Virgen, según San Lucas, no entendía pero guardaba todo en su corazón. La contemplación no se centra en el entender sino que está dirigida al corazón y a la sabiduría. La contemplación se abre más bien al don de la gracia, al don del AMOR al que se llega por la meditación, contemplación y sobre todo se llega por la contemplación estética: belleza. (Conviene leer de San Buenaventura: Itinerario de la mente a Dios, en concreto, el oficio de lecturas del día de su fiesta, habla del proceso del entender al amar).

(5) En la parte del sufrimiento conviene leer el oficio de lecturas del día 15 de septiembre, donde San Bernardo habla del modo cómo la Virgen vive el dolor, cómo lo asocia al de Cristo; donde mejor se ve la manera del sufrir de la Virgen María es cuando está a los pies de la cruz.

(6) Respecto a la soledad habría que mencionar el Sábado Santo; en cuanto al silencio no hay nada como su acogida de la Palabra. Dice San León Magno en uno de sus sermones de Navidad que María concibe primero en su corazón y luego en su vientre.

* Pidamos al Señor que siguiendo el ejemplo de la Virgen y otros santos que nuestra vida adquiera otro nivel.

* Cinco últimas recomendaciones:

(1) Necesitamos volver a fascinarnos de la persona de Jesucristo.

(2) En nuestra vida cotidiana el ejercicio de la memoria es el más práctico para crecer en la vida de contemplación.

(3) Acostúmbrate a relacionar la Sagrada Escritura, cada texto con la historia de Israel, con los signos de los tiempos, con la Iglesia, con la vida de los santos y con tu propia vida.

(4) Dale el lugar apropiado pero no todo el espacio a la razón. La razón no lo es todo.

(5) En el atardecer de la vida se nos juzgará del amor, según San Juan de la Cruz. ¡Que no se te vaya el tiempo sin amar a Dios!

Invitación a la Contemplación, 8 de 9: El Reloj de la contemplación

El reloj de la Contemplación

* Resumen de lo encontrado en el recorrido hasta ahora.

(1) Humildad y Sufrimiento ? Moisés.
(2) Combate y Belleza ? David
(3) Soledad y Silencio ? Nos recuperamos a nosotros mismos y aprendemos a ser hermanos.
(4) Memoria y Símbolos ? En la Contemplación no hay blanqueo de mente, más bien hay conexiones y analogías que permanecen.
(5) Corazón. ? Conocimiento propio de la Biblia más allá de los sentimientos, lo que se busca es un conocimiento sapiencial.
* Todas estas indicaciones, invitaciones y puertas para tomar en serio nuestra vocación como consagrados a contemplar. Este reloj permite en una sola visión los contenidos del retiro hasta este momento. Pero, hay tres conceptos nuevos que aparecen: (1) Conocimiento de sí mismo, (2) Contrición y (3) Amor.

(1) – (2) Para estudiar el Conocimiento de sí mismo y la Contrición nos vamos a dejar ayudar por Baruc, un libro de la Biblia poco conocido. El profeta Baruc es a Jeremías como Josué es a Moisés. Igual que Josué acompañaba a Moisés, también Baruc era también un a modo de secretario de Jeremías. Eso sí hay que notar algunas diferencias en esta analogía entre Baruc y Josué:

* Josué y Moisés vivieron en un tiempo de victoria, tiempo de salida, el Éxodo, mientras que Baruc y Jeremías, aunque también salían iban desterrados y derrotados hacia Babilonia. Mientras que el libro de Josué cuenta las victorias de Dios, que son también del Pueblo, el libro de Baruc relata la derrota de un pueblo, es una meditación sobre lo sucedido al Pueblo de Dios, por su pecado.

* Se podría decir que Baruc es el reverso dialéctico de Josué. Así como el libro de Josué cuenta la victoria externa de Dios, en cambio el libro de Baruc cuenta otra victoria, ésta es interior, en la cual el corazón se arrepiente y entra en sí mismo.

* Vemos cómo el Conocimiento de sí va unido a la Contrición. Si la caída de Jericó es una representación de la victoria de Dios, a través del arrepentimiento y del dolor también hay una victoria divina.

* Decía San Agustín: “Tú estabas dentro de mí, pero yo estaba fuera.” Su conversión fue un movimiento hacia dentro, también en Baruc sucedió igual. El salmo 51 tiene una estructura muy parecida al libro de Baruc.

* David admite que ha pecado y que Dios es el bueno. Es una confesión penitencial.

* El libro de Baruc dice: “Leed este libro que os mandamos para que hagáis lectura pública en la Casa del Señor, el día de la fiesta y en días oportunos. Diréis: Al Señor Dios nuestro la justicia, a nosotros, en cambio, la confusión del rostro, como sucede en este día; a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén, a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas y a nuestros padres. Porque hemos pecado ante el Señor…”

* El mundo actual esquiva la noción del pecado, como si así lo hiciera desaparecer:

(1) El término “pecado” se omite y se sustituye por error, equivocación y quizá la ética de situación (será para ti, pero para mí no).

(2) El arrepentimiento se presenta como algo negativo, porque te hunde, acompleja y te disminuye. Ahora la gente se ‘reinventa’ pero no se arrepiente.

(3) Vivimos en tiempo de pertinacia y obstinación ante el pecado. De ahí las marchas del orgullo gay, por ejemplo. Se cae en la vulgaridad, obscenidad y en el cinismo. El pecado se pondera, se celebra. El que no peca es un mojigato, anticuado y prisionero de prejuicios. Esto crea confusión.

* ¿Qué es el verdadero arrepentimiento cristiano? ¿Qué hacer?

(1) Darles fuerza interior y buena formación a los laicos para que sean fuertes, luchen y combatan ese pensamiento único que se quiere imponer. ¿Hay que despreciar esta gente, a los que promueven el pecado? No, ante los que están en pecado hay que aceptarlos a todos, pero no dejarlos dónde y cómo están.

(2) Dijo San Juan Pablo II que cuando se pierde el sentido del pecado se pierde el sentido de la gracia. Según San Agustín, frente el mal caben dos posturas: el cinismo o la desesperación–a menos que se descubra la contrición o arrepentimiento.

(3) El arrepentimiento es llegar a conocer la verdad. Es dejar de justificarse y tampoco se trataba de hundirse uno solo. Es un encuentro con la Verdad. Para que la Verdad resuene se necesita un Conocimiento de sí unido a la Contrición. A su vez, esa Verdad precisa de Soledad y Silencio para que nos cuestionemos.

(4) La Contrición es dolor del pecado pero con una convicción de misericordia. Soy un pecador pero con una oportunidad en mi vida, hay una esperanza.

* Leemos en Baruc: “… le hemos desobedecido y no hemos escuchado la voz del Señor Dios nuestro siguiendo las órdenes que el Señor nos había puesto delante. Desde el día en que el Señor sacó a nuestros padres del país de Egipto hasta el día de hoy hemos sido indóciles al Señor Dios nuestro y prestos en desoír su voz. Por esto se nos han pegado los males y la maldición con que el Señor conminó a su siervo Moisés el día que sacó a nuestros padres del país de Egipto para darnos una tierra que mana leche y miel, como sucede en este día. Nosotros no hemos escuchado la voz del Señor Dios nuestro de acuerdo con todas las palabras de los profetas que nos ha enviado, sino que hemos sido, cada uno de nosotros según el capricho de su perverso corazón, a servir a dioses extraños, a hacer lo malo a los ojos del Señor Dios nuestro…”

* Baruc ha reconocido su pecado en el capítulo 2.

* El capítulo 3 se vuelve súplica. Ya reconocida la realidad y ahora no nos quedamos en la desesperación, sino que nos volvemos y clamamos a Dios para que nos escuche porque hay esperanza.

* Santa Catalina de Siena dice que el fundamento de toda vida espiritual está en el conocimiento de sí mismo. Sólo hay Contemplación si previamente ha habido Conocimiento de sí mismo para saber qué le desagrada y qué le agrada a Dios.

Invitación a la Contemplación, 7 de 9: Sobre el papel de los símbolos

* Memoria (resumen de la charla 6)

(1) La contemplación siempre se basa en los salmos. Los salmos nos acercan a Dios a través de la memoria de una historia.

(2) El Pueblo de Dios empieza recordando las obras de Dios. Esta manera de contemplar a Dios marca un diferencia fundamental sobre cómo se concibe la meditación cristiana frente a otros tipos de meditación.

* Símbolo

(1) Hay una gran abundancia de símbolos en este salmo 80 y el que más destaca es el de la viña. … De Egipto arrancaste una viña, expulsaste pueblos para plantarla, luego cuidaste el terreno, echo? raíces y lleno? la tierra, donde el Pueblo se mira a sí mismo como una vid que crece.

(2) El profeta Isaías 5 también usa de la imagen de la vid en su canto de amor del amigo y la viña.

(3) En Juan 15 se habla de Jesús como la Vid verdadera, diciendo que el sarmiento que no da fruto el Padre lo poda.

(4) Oseas 4, 18 habla de la vid infiel, porque cuanto más prospera era más infiel se convertía.

(5) En el Apocalipsis 14, 20 aparece la imagen del lagar.

(6) Los Símbolos son puentes, no simples metáforas, sino vías que conectan diversos momentos de la revelación de Dios con nuestra propia vida. No son simplemente conocimientos externos de algo que sucedió, sino que se dan para ser asociados con nuestras vidas. No siempre es fácil encontrar la asociación pero están ahí. Esos símbolos unen la Palabra de Dios con nuestra vida y aún más en concreto llegan hasta nuestro corazón.

(7) Estamos llegando a lo nuclear de la Contemplación cristiana.

* Corazón

(1) “Ya no volveremos a apartarnos de ti; nos darás vida y tu nombre invocaremos” aquí podríamos ver perfectamente la historia de un hombre que estuvo alejado y separado de Dios y luego por misericordia divina volvió. Esto es lo que se llama Contemplación y meditación cristiana. De la memoria se pasa al símbolo y del símbolo se llega al corazón del que ora.

(2) Otro ejemplo: “Saliendo, pues, de noche por la puerta del Valle, me dirigí hacia la Fuente del Dragón y hacia la puerta del Muladar: inspeccioné la muralla de Jerusalén por donde tenía brechas, y las puertas que habían sido devoradas por el fuego” (Nehemías 2, 13).

(3) En los Salmos nos hemos de ver reflejados. En los Salmos vemos nuestras historias contadas hace miles de años en un lenguaje simbólico. Los Salmos están para ser degustados; en ellos, así nos duela, podemos comprobar cómo está la Iglesia–sin pretender que nosotros somos mejores.

(4) Estos Símbolos conforman un tejido y forman una red que nos permite recorrer la Historia de la Iglesia y nuestras historias particulares. Con Memoria (y tiempo para ejercitarla) y estos Símbolos se puede orar de una manera contemplativa.

* Para terminar de entender esta enseñanza que nos ha venido del rey David fijémonos en dos columnas: la primera consta de novedad, cosas, control y Ciencia. Mientras que la segunda se compone de profundidad, personas, camino y Sabiduría.

(1) En la Ciencia (Tecnología) lo que importa es la novedad. Una vez demostrado algo, el conocimiento nunca da vuelta atrás. Sin embargo, en la Sabiduría buscamos la profundidad y un mismo texto de la Biblia se puede leer en diferentes etapas de la vida proporcionando un contenido mayor y más penetrante. Llegan momentos en la vida en los que repetimos las mismas palabras, pero no significan lo mismo. La Ciencia se ocupa normalmente de cosas, mientras que el Conocimiento Sapiencial o contemplativo ser refiere a personas.

(2) La Contemplación busca la profundidad, no la novedad. La vida contemplativa es el permiso que tú le das al Espíritu Santo para que la Palabra de Dios se forme en ti y crezca en tu corazón. Ser contemplativo es abrir nuestro corazón y nuestra mente al poder del Amor de Dios para que Dios crezca en nosotros hasta llegar a la estatura de Dios (Ef. 4, 16).

(3) Mientras que con la Ciencia uno quiere control para atrapar las cosas, en cambio, en la Vida Contemplativa uno quiere un camino para recorrer y ser llevado a la verdadera Meta.

Invitación a la Contemplación, 6 de 9: Sobre la Memoria

Sobre la Memoria

* Se hizo una experiencia con un monje budista y una monja carmelita en la que se pusieron electrodos en sus cabezas midiendo en un encefalograma las ondas cerebrales registradas mientras ambos hacían meditación. Dicen que finalmente el tipo de ondas registradas (ondas alfa) son similares y de ello algunos concluyen que no importa el contenido de la religión que profesen.

* Se ha difundido la idea que no importa lo que tú creas, el contenido de la fe es lo de menos. Dos autores de espiritualidad que vergonzosamente han apoyado esta idea son: el monje trapense, poeta y pensador estadounidense Thomas Merton y el sacerdote jesuita y psicoterapeuta Anthony de Mello.

* Para Anthony de Mello lo importante es la Iluminación, que implica un “caer en la cuenta” de muchas cosas y empezara ser mejor persona. El contenido neto de lo que hay que descubrir no interesa. No importa en lo que se crea o incluso si no se cree. Un movimiento parecido es el llamado Buenismo, en el que da igual todo, basta con no tener sentimientos criminales y sobre todo ser muy tolerante. Esta manera de pensar es un sofisma con efectos devastadores para la fe. En 1998, diez años después de la muerte de Anthony de Mello, la Congregación para la Doctrina de la Fe (dirigida por el entonces cardenal Ratzinger) investigó sus escritos y calificó algunos de ellos como incompatibles con una recta presentación de la fe católica.

* El registro de ondas cerebrales que coinciden (caso de la experiencia del encefalograma) no es suficiente como para decir que en términos éticos, de arte, o de mística,
da lo mismo cualquier religión.

* Hablemos del Budismo, cuyo fundador fue Siddhartha Gautama, Buda, alrededor del siglo V a. C. Nace del Hinduismo donde hay miles y miles de dioses, contra los que se rebela Siddharta. Su convicción es que el problema central es otro.

(1) De lo que se trata básicamente es de eliminar el deseo a través del control del cuerpo. Eso es lo fundamental, desocupar la mente. La mente que llega a la nada, llega al todo. Para los budistas el yo es una ilusión. El budismo quiere ayudarme a que no tenga deseos y ulteriormente incluso a eliminar el propio yo.

(2) Para los budistas, la razón no es útil en cuanto al sufrimiento; para descoyuntar la razón lo que hace es llevarla a su límite con enigmas. ¿Cuál es el sonido que hace una mano aplaudiendo? Esa es una pregunta bien hecha (gramaticalmente) pero sin solución racional.

(3) El budismo quiere que te desintereses de todo. Quiere que puedas aceptar lo que eres sin necesidad de desear un cambio. Con la disolución del yo entonces descubrirás que en realidad no existías. En realidad, tampoco importa que no existieses: alcanzaste el Nirvana.

(4) Una persona que representa este proceso es el Dalai Lama. El Budismo parece muy atractivo. Ojo con la palabra meditación porque se ha tergiversado. Para un budista es el vaciamiento de la mente (mente en blanco) y eso es totalmente incompatible con el Cristianismo.

* La Meditación cristiana: ¿en qué consiste?

(1) La Meditación cristiana no quiere la eliminación del sufrimiento. El sufrimiento puede ser formativo y puede tener su lugar. No se trata de sufrir por sufrir. No es nuestra meta, pero nuestra meta tampoco es implemente “parar de sufrir.”

(2) ¿Cuál es nuestra meta? ¿Hacer obras sociales y promoción humana, como propone una lectura reducida de Mt. 25? No, porque el Cristianismo se convertiría en una simple opción política o social. Gaudium et Spes nos da la clave cuando nos habla del Cielo y del cultivo hacia el Reino futuro. El Cristianismo no se reduce a un puro donar mercados o ser solidarios.

(3) Si vamos a la Sagrada Escritura encontramos la palabra clave. En 1 Jn. 1, dice que nosotros damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna “para que también vosotros estéis en comunión con nosotros
Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo.” Nuestra meta es ser y hacer Comunión (koinonía), que es unión de ser.

(4) Nuestra Comunión está dirigida hacia Dios, como muy bien nos recuerda la regla de San Agustín: Anima una, et cor unum in Deum! Ese es el Cristianismo.

* La Contemplación cristiana es única porque la Contemplación cristiana es un camino hacia, se hace y está siempre dentro de la Comunión. El Cuerpo de Cristo nos hace miembros de la familia de Dios. Jesucristo ora al Padre implorando que todos seamos uno.

* Los consagrados que tendríamos que ser expertos en Contemplación hemos dejado de hacerla y hemos provocado gran confusión al practicar o permitir que se practiquen, sin reato de conciencia, cosas como la meditación trascendental.

* La gran diferencia está en la Memoria. Nuestra Comunión comienza en la Memoria. Estamos en Comunión con nuestros antepasados, con nuestra familia en espíritu, con la de sangre y con ellos con el plan de Dios.

* Hacer memoria tiene varios niveles:

(1) me hace entrar en Comunión y me muestra mi raíz

(2) me hace ver quién soy y hacia dónde voy

(3) me conserva en la certeza de que soy hechura de Dios.

* La Memoria tiene un papel irreemplazable.

Invitación a la Contemplación, 5 de 9: Introducción al Salmo 80 (79)

INTRODUCCIÓN AL SALMO 80 (79)

* En medio de la soledad, David pasa de ser un guerrero a un poeta. En David vemos que el combate es afuera y adentro, así como el auxilio del Señor también está afuera y adentro. David es una combinación de combatiente y enamorado al mismo tiempo.

* Otros santos también hablan de este doble aspecto. Santa Catalina dice que en la lucha contra el pecado hay que actuar de una forma viril, fuerte, clara y rotunda. Pero también hay que ansiar y buscar el descanso en el Señor y es ahí donde emplea términos femeninos de ternura, entrega y de sentir el abrazo de Dios.

* San Juan de la Cruz en una manera similar describe el ascenso penoso y duro al Monte Carmelo junto al desposorio con el Amado.

* La soledad es innegociable para conseguir este aspecto bilateral necesario de luchador-recio y poeta-enamorado. Paradójicamente, la fraternidad está unida a la soledad. Una soledad está llamada a ser serena, limpia y fecunda.

(1) La soledad será serena cuando uno sabe estar en paz con sí mismo, con su propio pasado, cuando se centra en lo que uno hace. Hay bastante que avanzar en este tema porque vivimos en un mundo demasiado agitado en el que nos volvemos demasiado maniáticos y caprichosos.

(2) La soledad es limpia cuando somos honestos y evitamos las distracciones haciendo multitud de tareas al mismo tiempo. Podemos contaminar esa soledad y devaluarla a pesar de que estemos aparentemente a solas en una habitación.

(3) Esta soledad debe ser fecunda. Hay soledades egoístas que se aíslan de los demás y ello no da ningún fruto a la Comunidad.

* San Benito decepcionado de la mediocridad de la sociedad decide iniciar una vida eremítica a sus veinte años de edad. La soledad buscada por este joven le llevó a ser un gran santo.

* Jesucristo es el mejor modelo para aprender a vivir una soledad serena, limpia y fecunda.

* Junto a la Soledad también hay que practicar el Sufrimiento. Para unirnos a Dios tenemos que practicar las penitencias diarias y ver en ello un entrenamiento. Estas renuncias, sin tener que ser espectaculares, son las que más nos acercan a Dios y posibilitan la Contemplación. Decía san Francisco de Sales que solo por dejar de quejarnos, ello ya nos pone en el camino del Sufrimiento. La mortificación voluntaria hay que verla como un modo ejercitarse.

* En los Salmos han visto muchos santos el camino: que el corazón sienta lo que dice la boca, que decía san Benito. Los Salmos son al mismo tiempo son un hogar, un hospital y una escuela. Como dice bellamente san Agustín: «Para que el hombre alabara dignamente a Dios, Dios se alabó a sí mismo; y, porque se dignó alabarse, por esto el hombre halló el modo de alabarlo».

(1) Los Salmos son nuestro hogar porque podemos sentirnos conectados a ellos en todos momento, ya sea que estemos tristes, angustiados, contentos, o amargados. De ahí la gran importancia de la memoria para poder tener los Salmos siempre frescos en la mente. La memoria es una potencia fundamental. Hemos de santificar la memoria. Hay que aprender a recitarlos y a conservarlos en la memoria.

(2) A San Agustín se le saltaban las lágrimas cuando leía y recitaba los Salmos. Para él eran un hospital que le proporcionaban una limpieza interior.

(3) Para el Santo los Salmos eran escuela porque en ellos aprendió a alabar, para agradecer, a perdonar, a luchar contra las tentaciones, perseverar e incluso escuela para aprender la Historia de Dios.

* Conviene insistir para terminar esta introducción que la soledad y el sufrimiento son esenciales y básicos a la hora de aprovecharnos de la sabiduría encerrada en los Salmos con ayuda de la Memoria.

LA GRACIA del Viernes 19 de Agosto de 2016

Dios puede actuar por encima de mi límite y de mi fracaso, por eso le digo: ¡haz tu obra Señor en mi vida, resucita lo que te pertenece y haz que pueda vivir para Ti!.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este archivo de audio en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]

Un agustino misionero, extraordinariamente valiente

Verdadera fraternidad

Nunca dejaba ya el padre Roa aquellas montañas, donde misionaba y servía incansablemente a los indios, como no fuera para visitar unas horas a su gran amigo, fray Juan de Sevilla, prior en Atotonilco el Grande. Se encontraban en la portería, conversaban un bueno rato, no más de una hora, se confesaban mutuamente y, sin comer juntos, volvía Roa a sus lugares de misión. Allí están pintados, en la portería del convento de Atotonilco, los dos amigos abrazados, con esta inscripción debajo: «Hæc est vera fraternitas».

Asalto al ídolo máximo de los huaxtecos

En Molango, ciudad de unos cuarenta mil habitantes, había un ídolo traído hace mucho tiempo de Metztitlán, de nombre Mola, que era el principal de todos los ídolos de la zona. En torno a su teocali piramidal, de 25 gradas, donde era adorado, había gran número de casas en las que habitaban los sacerdotes consagrados a su culto. Allí, un día de 1538, convocó el padre Roa a todos los sacerdotes y fieles idólatras, que se reunieron a miles. Sin temor alguno, el santo fraile desafió al demonio, que por aquel ídolo hablaba con voz cavernosa, y le increpó en el nombre de Cristo para que se fuera y dejara de engañar y oprimir a los indios. Luego, desde lo alto del templo, rodeado de sacerdotes y sirvientes del ídolo, predicó a la multitud con palabras proféticas de fuego. Hasta que, en un momento dado, los mismos sacerdotes y sus criados arrojaron el ídolo por las 25 gradas abajo, quedando de cabeza. En seguida, el furor de los idólatras desengañados hizo pedazos al ídolo al que tantas víctimas habían ofrecido. Y «esto que he contado -dice Grijalva- es de relación de los indios, que por tradición de sus padres lo refieren por cosa indubitable».

Una vez terraplenado el lugar, se construyó allí una capilla dedicada a San Miguel, el gran arcángel vencedor del demonio. Digamos de paso que no pocos de los muchos santuarios que en México hay dedicados a San Miguel tienen en sus orígenes historias análogas.


El autor de esta obra es el sacerdote español José Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aquí la obra se publica íntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse aquí.