92. El Amanecer

Resurrección92.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

92.2. El amanecer tiene una enseñanza para ti. Todo está oscuro, y las cosas están y existen, pero como si no estuvieran. Sus mensajes, es decir, aquello que dicen con la duración que Dios les dio, están como ausentes. La noche se parece al vacío: es como si todos se hubieran ido. Los primeros resplandores del alba te dejan ver las siluetas de las cosas, pero todo su misterio queda aún por descubrir.

92.3. La negra tiniebla da paso a los pardos y grises, y después a tenues colores que aún se confunden con la bruma de aquella hora primera. Despunta luego el sol, y con sus primeros rayos hiere de muerte a la noche, que ya pierde terreno irremediablemente. La figura de cada cosa se dibuja y todo sucede como si un ágil y diestro pintor recorriera el paisaje más rápido que la misma luz, y fuera vistiendo de brillo y de vida todo lo que descubren tus asombrados ojos.

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