77.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
77.2. Cada domingo la Santa Iglesia celebra la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. No tendría sentido esta celebración si no fuera ella misma la que marca el ritmo de la Historia humana hacia el domingo sin ocaso que es el Cielo. Como todo es preciso que lo aprendas a su tiempo y en su medida, también es necesario que aprendas a vivir el Día del Señor.


75.1. Quiero que sepas que me alegra tu alegría. Pablo dejó esta enseñanza: «Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran», y en cierto modo lo explicó en lo que sigue: «Tened un mismo sentir los unos para con los otros; sin complaceros en la altivez; atraídos más bien por lo humilde; no os complazcáis en vuestra propia sabiduría» (Rom 12,15-16).
74.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.