¿Es razonable o conveniente frenar los ritos de otras religiones?

El gobierno humano proviene del divino y debe imitarle. Pues bien, siendo Dios omnipotente y sumamente bueno, permite, sin embargo, que sucedan males en el universo pudiéndolos impedir, no suceda que, suprimiendo esos males, queden impedidos bienes mayores o incluso se sigan peores males. Así, pues, en el gobierno humano, quienes gobiernan toleran también razonablemente algunos males para no impedir otros bienes, o incluso para evitar peores males. Así lo afirma San Agustín en II De Ordine: Quita a las meretrices de entre los humanos y habrás turbado todas las cosas con sensualidades. Por consiguiente, aunque pequen en sus ritos, pueden ser tolerados los infieles, sea por algún bien que puede provenir de ello, sea por evitar algún mal.

Mas del hecho de observar los judíos sus ritos, en los que estaba prefigurada la verdad de fe que tenemos, proviene la ventaja de que tengamos en nuestros enemigos un testimonio de nuestra fe y cómo, en figura, está representado lo que nosotros creemos. Por esa razón se les toleran sus ritos. No hay, en cambio, razón alguna para tolerar los ritos de los infieles, que no nos aportan ni verdad ni utilidad, a no ser para evitar algún mal, como es el escándalo, o la discordia que ello pudiera originar, o la oposición a la salvación de aquellos que, poco a poco, tolerados de esa manera, se van convirtiendo a la fe. Por eso mismo, en alguna ocasión, toleró también la Iglesia los ritos de los herejes y paganos: cuando era grande la muchedumbre de infieles. (S. Th., II-II, q.10, a.11, resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]

Cómo cambia el paisaje religioso en el mundo

“Si el crecimiento demográfico es lo que más impulsa una determinada religión, no cabe duda de que los musulmanes son el grupo religioso que va a crecer más en el próximo futuro. A partir de 2035 el número de niños nacidos de musulmanes superará a los nacidos de cristianos, según el análisis recién publicado por el Pew Research Center, que interrelaciona los datos demográficos y religiosos…”

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La Administración Obama identifica libertad religiosa con intolerancia

“La creciente influencia del laicismo y la implacable implantación de la dictadura de género, así como el compromiso de la Administración Obama con el negocio del aborto (el célebre “mandato abortista” que ha intentado acabar, por ejemplo, con la labor social de las Hermanitas de los Pobres) hacen sentir ya a todos los estadounidenses que uno de los principios sobre los que se estableció su nación puede desaparecer…”

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Ser religioso o ser espiritual

Dios le pague y lo siga bendiciendo enormemente, Fray Nelson. ¿Podría ilustramos sobre: diferencias, ventajas o un paralelo entre alguien religioso y alguien espiritual? –LJCP.

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Se ha dicho, y creo que es cierto, que las palabras a veces son como seres vivos, que van pasando por distintas etapas, que en este caso sería distintos significados.

Hay por lo menos tres significados conectado con la palabra “religioso”:

R1) Persona que le da importancia a la religión en su vida, de modo que encuentra respuesta a las preguntas más trascendentales de su existencia en alguna religión.

R2) Persona que pertenece a una comunidad religiosa, como decir: un fraile franciscano es un religioso.

R3) Persona consagrada, en general, es decir, incluyendo a los sacerdotes diocesanos, que no son de comunidad religiosa.

Con respecto a la palabra “espiritual” encontramos hoy, en el uso común:

E1) Persona que quiere “trascender” en su vida, es decir, que no se limita a lo puramente material o “mundano.” Para mucha gente esto significa que esta persona hace actividades que no reportan un beneficio económico o de placer inmediato, como por ejemplo: meditar (y se entiende esta meditación al estilo budista zen). Este tipo de persona no busca una religión “institucional” sino que satisface sus necesidades de espiritualidad eligiendo a su propio criterio dentro de un conjunto amplio de lecturas y prácticas sin seguir propiamente a nadie.

E2) Persona que lleva una vida de piedad, y es conocida por su devoción, por ejemplo a través de las visitas al Santísimo o la práctica frecuente del Santo Rosario.

E3) Persona que ha tenido una fuerte experiencia del amor de Dios y de la acción del Espíritu Santo.

Casi siempre que se oponen “religioso” y “espiritual” lo que se quiere contraponer son los significados R1 y E1, es decir: los “espirituales” serían personas que buscan el bien de la “trascendencia,” entendida de modos muy subjetivos y muy mentales, sin “atarse” a una religión organizada o “institucional.” Ese carácter anti-institucional es visto como una señal de libertad subjetiva y de madurez de juicio, aunque luego lleve a la persona a tomar decisiones desastrosas o ridículas.

La razón por la que ese “espiritualismo” resulta tan atractivo es clara: si no pertenezco de verdad a ninguna tradición religiosa, entonces yo soy la autoridad máxima de mi religión, que tiene un solo adepto: yo mismo. Y eso permite decidir por mi propia cuenta qué es lo que yo voy a llamar bueno y qué es lo que consideraré malo. Con lo cual, ese espiritualismo subjetivista sirve para calmar conciencia frente a las exigencias de una moral más razonada y sobre todo más objetiva.