Qué es ser cristiano, 01 de 16, La vida humana y la propuesta de la fe

[Serie de catequesis para las Monjas Dominicas del Monasterio de la Madre de Dios, en Baeron, Jenchen, Corea del Sur. Cada predicación fue traducida del español al coreano frase por frase, lo cual da un ritmo diferente a esta serie.]

Tema 1 de 16: La vida humana y la propuesta de la fe

* Se suele comparar la vida con un camino o con un relato. En ambos casos la dimensión temporal tiene gran importancia. No poseemos la vida toda entera sino que la vamos recibiendo y la vamos entregando.

* Esto explica la fuerza que tienen los testimonios: son relatos de porciones de vida, que ayudan a conectar líneas de relato: lo que una persona ha vivido se toca así con lo que otra está viviendo. Esta es la base humana que hace posible la transmisión de la fe.

* Como la fe se transmite a través de este “contagio,” es natural que los creyentes constituyan una especie de “pueblo,” el pueblo de Dios, que atraviesa los siglos.

* Y no sólo atraviesa los siglos: aunque se hace presente y sucede en las más diversas culturas, la fe no se limita a una cultura. Evangelizar no es imponer una cultura sino prestar un servicio único a todas las culturas.

Una historia muy corta y muy profunda

Si quieres saber de amor masculino, lleno de pureza y de honestidad, luminoso con la sabiduría y robusto con un compromiso para toda la vida… piensa en la manera como José miraba y trataba a María Santísima.

La gravedad de los errores de Anselm Grün

Mucha gente considera que simplemente porque se vende en librerías católicas es un autor que enseña bien lo de nuestra fe. Tres extensos y documentados artículos de la profesora argentina Mª Virginia Olivera de Gristelli muestran con claridad los numerosos y graves errores de la enseñanza de este monje. NO ES NADA PERSONAL contra él pero nuestro pueblo católico debe saber qué es y qué no es nuestra fe.

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Aniversario sacerdotal y una reflexión teológica sobre el ministerio ordenado

De manos de Mons. Leonardo Gómez Serna, O.P., hace 22 años recibí la ordenación sacerdotal. Estas fechas sirven para hacer balances. En esta ocasión, quisiera tomar alguna preguntas de las que me han hecho alguna vez:

¿Qué es lo más difícil de ser sacerdote? Mantener la meta inicial. El corazón no engaña en esto: Cristo te enamoró. No importa cuántos problemas o pecados veas a izquierda o derecha, no fueron los problemas los que te trajeron. No les des más importancia de la debida. Dale toda la importancia a Cristo, a su ejemplo, su palabra, su manera de amar y de orar.

¿Deberían casarse los sacerdotes? La pregunta me parece poco respetuosa con las mujeres. La propuesta de que se conceda de manera ordinaria la posibilidad de ordenar hombres casados va unida a la idea de que una esposa ayudará a evitar escándalos de abusos u otros problemas. Pero el matrimonio no es una terapia ni una mujer es un remedio. El matrimonio es una vocación que vale por sí misma, que merece respeto en sí misma y que hoy es más difícil que nunca. Ver a la mujer como un apéndice terapéutico para un hombre que vivirá su vocación en la entrega a otros hombres y mujeres no es realista, y al final termina sufriendo la capacidad misionera y evangelizadora, como se nota en aquellas confesiones cristianas que admiten ministros casados.

¿Y mujeres sacerdotisas? ¿No estamos en esto ante una grave discriminación? Sólo cabe hablar de discriminación si hay un derecho previo que está siendo negado. Y la existencia de ese derecho es lo que no ha sido demostrado de manera alguna. Muy al contrario, la Carta a los Hebreos excluye que se mire al sacerdocio como algo a lo que alguien tiene derecho, es decir, como algo que se le debe a alguien. El sacerdocio es siempre don, y en la economía de los dones de Dios hay diferencias de las que podemos y debemos aprender. El caso más notable es la maternidad. Aunque la naturaleza puede ser forzada y violentada, es evidente que los varones estamos “discriminados” del embarazo y de dar a luz. Pero esa supuesta discriminación lo que hace es comprender que la riqueza humana está en la complementariedad y no en la repetición. Cristo es Esposo de la Iglesia, nos ha recordado el Papa Francisco, y por eso quienes presiden en su nombre y en persona suya a la comunidad, ciertamente como un servicio de caridad, tienen ese carácter de “Esposo” de una comunidad que es su “Esposa.” No tiene nada de extraño que ese profundo simbolismo toque las fibras del ser del sacerdote, que así se pone con todo lo que es al servicio de una misión única y necesaria.

¿Atrae el sacerdocio todavía hoy? Por supuesto. Como publicaba recientemente, a los jóvenes no les choca la religión, ni la Iglesia, ni Dios. Les choca y fastidia la incoherencia. Donde ven sinceridad, claridad y honestidad ven una posibilidad abierta. Pero hay que recordar siempre que el Dueño de la Mies nos ha llamado a orar. El tema vocacional no es simple mercadeo: es gracia y regalo al que nos acercamos en primer lugar orando.

¿Los papás pueden o deben hacer algo para favorecer que haya vocaciones? Sabemos que la vocación viene de Dios pero Dios gusta de valerse de lo que en teología se llama “causas segundas,” o dicho de manera más sencilla: le gusta contar con nosotros; ha escogido libremente que seamos útiles en su obra. Por eso hacen bien los papás y mamás que crean un ambiente de oración. No hay que saturar a los hijos con actos de piedad pero sí vivir una fe gozosa y contagiosa. Lo demás lo hace el Señor. ¡Lo puedo decir por experiencia propia!

Clarificaciones del Cardenal Caffarra al Cardenal Kasper

“El cardenal y arzobispo de Bolonia, S.E.R Carlo Caffarra, aborda en una entrevista para Il Foglio los temas del orden del día del Sínodo extraordinario que tendrá lugar en octubre, y del Sínodo ordinario del 2015: matrimonio, familia, doctrina de la Humanae Vitae, penitencia. El prelado italiano critica las palabras del cardenal Kasper sobre el acceso a la comunión de los divorciados vueltos a casar y advierte que Juan Pablo II indicó que la potestad papal no puede dar ningún tipo de legitimidad a una segunda unión mientras permanezca el vínculo matrimonial, que es indisoluble. El cardenal recuerda que tal hecho ni siquiera admite la discusión entre los teólogos y la duda entre los fieles…”

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ESCUCHA, Dos pensamientos sobre San José, Custodio del Redentor

Administrador fiel y tesoro de fecundo silencio: San José.

San José

[Esta homilía para la Solemnidad de San José fue predicada en el Monasterio de Baeron, Corea, para las Monjas Dominicas y los feligreses que se congregan en esa capilla. La versión que aquí se presenta ha sido editada para dejar sólo la parte en español, sin la traducción que se iba haciendo al coreano. Por eso el ritmo de la palabra puede parecer distinto a otras predicaciones.]

Esta es una grabación de parte de la Santa Misa. Las respuestas son en español. El Santo está cantado en latín, y el Padrenuestro está cantado en coreano:

Como hecho curioso, nótese el sonido del gong al momento de la consagración.