Oraciones y Poesías

Himno de la Liturgia de las Horas: ¡Buenos días, Señor!

Buenos días, Señor, a ti el primero encuentra la mirada del corazón, apenas nace el día: tú eres la luz y el sol de mi jornada. Buenos días, Señor, contigo quiero andar por la vereda: tú, mi camino, mi verdad, mi vida; tú, la esperanza firme que me queda. Buenos días, Señor, a ti te busco, levanto a ti las manos y el corazón, al despertar la aurora quiero encontrarte… Leer más »Himno de la Liturgia de las Horas: ¡Buenos días, Señor!

Un Himno de la Liturgia de las Horas para Navidad

Te diré mi amor, Rey mío – en la quietud de la tarde, – cuando se cierran los ojos – y los corazones se abren. Te diré mi amor, Rey mío, – con una mirada suave, – te lo diré contemplando – tu cuerpo que en pajas yace. Te diré mi amor, Rey mío, – adorándote en la carne, – te lo diré con mis besos, – quizá con gotas… Leer más »Un Himno de la Liturgia de las Horas para Navidad

A Jesús Eucaristía

Saber que me haces falta, Jesús Eucaristía, es gran sabiduría y es fuente de esperanza, porque en tu pecho el alma descansa y tiene vida. Saber que tú me aguardas, Jesús Eucaristía… ¡Tú, que todo sabías, de cómo estaba mi alma! ¡Cómo decirte gracias, Amor que das la vida! Puedes escucharlo cantado aquí.

Conditor alme – Himno tradicional de Adviento

Oh, Cristo, Creador santo de los astros, Luz eterna de tus fieles, escucha Tú, Redentor del mundo, la plegaria de quienes te invocan. Compadecido de que el orbe enfermo pereciese, a causa de la ruina que provocó el pecado, Tú mismo te ofreciste como remedio para infundir la salvación a los culpables. Y así, como sale el esposo de su tálamo naciste, en el atardecer del mundo, de las purísimas… Leer más »Conditor alme – Himno tradicional de Adviento

El alma cesa de agitarse – Poesía de la Liturgia de las Horas

Atardece, anochece, el alma cesa de agitarse en el mundo como una mariposa sacudida. La sombra fugitiva ya se esconde. Un temblor vagabundo en la penumbra deja su fatiga. Y rezamos, muy juntos, hacia dentro de un gozo sostenido, Señor, por tu profundo ser insomne que existe y nos cimienta. Señor, gracias, que es tuyo el universo aún; y cada hombre hijo es, aunque errabundo, al final de la tarde,… Leer más »El alma cesa de agitarse – Poesía de la Liturgia de las Horas

“Encontrarás a Dios” – Un Poema de Arturo Gutiérrez Martín

Dondequiera que pongas tu mirada, dondequiera que fijes tu atención, dondequiera que un átomo subsista, ENCONTRARAS A DIOS. En las formas diversas de las nubes, en los rayos dorados que da el sol, en el brillo que lanzan las estrellas, ENCONTRARAS A DIOS. En los dulces balidos que en los prados el rebaño da al silbo del pastor, en los trinos cambiantes de las aves. ENCONTRARAS A DIOS. En la… Leer más »“Encontrarás a Dios” – Un Poema de Arturo Gutiérrez Martín

Fervorosa oración a la Virgen

Dirígete a la Virgen, y pídele que te haga el regalo -prueba de su cariño por ti- de la contrición, de la compunción por tus pecados, y por los pecados de todos los hombres y mujeres de todos los tiempos, con dolor de Amor. Y, con esa disposición, atrévete a añadir: Madre, Vida, Esperanza mía, condúceme con tu mano…, y si algo hay ahora en mí que desagrada a mi… Leer más »Fervorosa oración a la Virgen

Himno antiguo a la Virgen María

Tú eres un motivo de alegría para toda criatura, coro de los ángeles y del género humano, ¡oh llena de alegría! Templo santo. Paraíso espiritual. Gloria virginal. Pues de Ti es de quien Dios ha tomado carne, y de quien se hizo pequeño niño Aquel que, desde antes de los siglos, es nuestro Dios Así, pues, de tus entrañas Él ha hecho un trono, y ha vuelto tu seno más… Leer más »Himno antiguo a la Virgen María

Más actual hoy día: Oración de un cristiano tibio

Espíritu Santo de Dios: Sé que te necesito porque a veces no siento que te necesito. Pobre de mí, si no percibo la urgencia, la sed, el anhelo infinito de tu presencia bendita. Dios Altísimo: que yo no sienta necesidad de ti es grave señal de cuánta falta haces en mi vida. Sé que te necesito porque leo de personas santas y no se me enciende el pecho con ansia… Leer más »Más actual hoy día: Oración de un cristiano tibio

Ejemplo de una oración ferviente

El apóstol sin oración habitual y metódica cae necesariamente en la tibieza…, y deja de ser apóstol. ORACIÓN: Señor, que desde ahora sea otro: que no sea “yo”, sino “aquél” que Tú deseas. -Que no te niegue nada de lo que me pidas. Que sepa orar. Que sepa sufrir. Que nada me preocupe, fuera de tu gloria. Que sienta tu presencia de continuo. -Que ame al Padre. Que te desee… Leer más »Ejemplo de una oración ferviente

Gracias por el don de la vida

Señor, mi corazón se levanta agradecido y con gozo humilde quiere bendecirte. Es el hermoso don que me has dado: conocerte, saber de ti, tenerte en mi amor y pensamiento para saber a Quién debo tanto, que en realidad es todo. Pero darte gracias también es mi deber. Toda la naturaleza espera a la voz del hombre para ir más allá de sí misma. Ni el mineral ni el microbio,… Leer más »Gracias por el don de la vida

Levántame, Señor, que estoy caído

Levántame Señor, que estoy caído, sin amor, sin temor, sin fe, sin miedo; quiérome levantar, y estoyme quedo; yo propio lo deseo, y yo lo impido. Estoy, siendo uno solo, dividido: a un tiempo muerto y vivo, triste y ledo; lo que puedo hacer, eso no puedo; huyo del mal y estoy en él metido. Tan obstinado estoy en mi porfía, que el temor de perderme y de perderte jamás… Leer más »Levántame, Señor, que estoy caído