Oracion de Consagracion a la Santisima Virgen

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN

¡Oh Santísima Virgen María!

Yo me consagro enteramente a tu dulce amor y a tu santo servicio. Te consagro mi alma, cuerpo y espíritu. Te consagro mis potencias: memoria, entendimiento y voluntad; la mente con sus pensamientos, el corazón con sus afectos, el cuerpo con sus sentidos y con todas sus fuerzas.

Prometo ser dócil al Espíritu que santificó tu mente y tus entrañas; es mi deseo seguir tus huellas y hacer vivo aprecio de tu amable compañía para pensar, hablar y obrar en todo mirando la mayor gloria de Dios y la salvación de las almas.

Te suplico, Madre del Verbo Encarnado, que me formes como formaste a tu Divino Hijo, de modo que el Evangelio alcance su fruto en mí con abundancia de las virtudes que te hicieron tan grata al Padre Celestial y tan útil a su plan de salvación: la fe viva, la ardiente caridad, la humildad profunda, la pureza sin tacha, la hermosa y alegre sencillez del corazón que tiene su unidad en Dios.

Tu ejemplo ha de guiarme, tu oración ha de sostenerme, tu mirada ha de iluminarme y tu amor de madre, protegerme, a fin de que, en cuanto es posible, mis palabras y obras prolonguen los pasos de Cristo en el mundo, hasta el día bendito en que sea llamado a gozar de su rostro y de tu perfecta compañía en la Patria Celestial. Amén.

Una SUMA conversacion, 009: Sobre la concepcion de verdad en Santo Tomas

La verdad interesa porque sin ella la religión sería una narración imaginaria sin autoridad sobre la vida ni credencial alguna para tener existencia social.

La noción fundamental es la de FORMA (morphé). Al conocer algo podemos preguntar de qué está hecho, y ello remite a la materia (hylé). Conocer es acceder a la forma, porque la verdad está en primer lugar en el designio divino, luego en las cosas mismas y sólo después en nuetro entendimiento.

Este capítulo pertenece al volumen 2 de la Suma Conversación.

Teologia de la Mision, 05

Fundamentación Teológica de la Misión. Curso a los Estudiantes de Síntesis Teológica del Studium Generale de los Dominicos de Colombia. Tema 5: Al servicio de la comunión eclesial.

– La búsqueda de la verdad de la Iglesia corre el peligro de volverse una serie de acusaciones mutuas en las cuales uno consciente o inconscientemente se afianza en una postura para juzgar desde ella a las demás.

– Por eso hay tres actitudes que han de servirnos de cimiento: (1) Conciencia de la necesidad de la propia conversión, como un llamado que ha de renovarse una y otra vez en la vida. (2) Es necesario salir de la propia “burbuja.” Una característica de las sectas es que pretenden ser auto-suficientes y auto-abastecidas. (3) Servimos en la Iglesia pero no somos sus dueños. Ella no es nuestro diseño, nuestro proyecto o nuestra posesión.

– Sobre esa base, hay que estar atentos a las siguientes semillas de sectarismo y división:

1. Canon dentro del canon: escoger sólo los textos bíblicos (o patrísticos, o conciliares) que favorecen mis tesis.

2. Conciencia de gremio: el ser teólogo (o misionero, o dominico) lo inscribe a uno en una asociación de personas humanas que seguirán ciertas leyes propias de los grupos humanos, incluyendo la pérdida de capacidad crítica frente a algunos líderes, vistos como intocables. Está también el riesgo de valorar el tiempo o esfuerzo que algunos han invertido sin atender a si sus resultados son eclesialmente válidos o correctos.

3. Perfección del arte: cada actividad y campo del saber tiene su dinámica propia que puede llevarle a evolucionar en direcciones que ya no son útiles al propósito inicial de su inserción en la formación sacerdotal o en el discurso teológico. Por ejemplo, si la lógica formal y argumentativa se vuelve lógica matemática ya sirve mucho menos al Evangelio. Hay que tener cuidado también a la expresión “Hoy se piensa, o se dice que…” porque no siempre lo más reciente es mejor.

4. Extrapolación espiritual: imposición de una forma de experiencia de fe como norma única de discernimiento.

5. Extrapolación académica: colonización mental que lleva a imponer modelos o métodos de pensamiento de manera global, identificando peligrosamente al Evangelio con una manera de aproximarse a él.

6. Extrapolación pastoral: traslado de un modelo de trabajo de evangelización a todas las realidades culturales o eclesiales, como si sólo lo propio fuera lo válido.

7. Idolatría de la eficiencia: tomar como criterio que lo que “funciona,” por ejemplo en términos de respuesta numérica, es lo válido. Esta, y las siguientes idolatrías, muestran su fragilidad cuando se ven frente a la Cruz.

8. Idolatría del consenso: seguir el espíritu del mundo; pensar que la mayoría estadística o el parecer democrático han de tener la última palabra. ¿Qué tal que Cristo hubiera sometido a votación si debía morir en el calvario?

9. Idolatría de la certeza: canonizar para la eternidad un cuerpo de conocimientos, hasta llegar a la intolerancia frente a todo otro esquema.

10. Maniqueísmo redivivo: tendencia a caricaturizar, descalificar y satanizar lo que no corresponda con mi modo de ver, sencillamente por eso: porque prefiero quedarme con mi estilo.

Play
Play