La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, esta permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/homilias.html.
Sobre las fechas y horas de publicación de estas oraciones mira aquí
Ten presente en tus intenciones de este día:
Haz click en los nombres para ver más información:
En el primer párrafo del Martirologio Romano, dice lo siguiente: "En Roma, la conmemoración de San Juan Ante Portam Latinam, el cual, por orden de Domiciano, fue llevado prisionero de Éfeso a Roma".
El senado lo condenó a morir en un caldero de aceite hirviente frente a dicha puerta. Pero, el Santo salió de la prueba más joven que antes.
Tanto Alban Butler, -que sigue en esto a los críticos de su tiempo-, así como Tillemont, no discuten la historicidad del hecho y consideran a San Juan como Mártir.
Durante el gobierno de Nerva, San Juan, "el Apóstol Amado", volvió a Éfeso, donde murió apaciblemente.
(1957) - "Infinitas gracias a Dios por mis 50 años , por la vida, por mis hijas, por el deseo de caminar junto a mi Señor día a día, y sentir mi vida llena y continuar creciendo en mi fe junto a mis hijas de manera que al final me pueda encontrar en El para siempre."
Bogotá, Colombia - Recuerdo claramente tu nacimiento, solo le pido a Dios para que vuelvas a la Iglesia con Pilar y los mellizos y den testimonio de Fe. Que el Señor te bendiga hoy y siempre.
Bogotá, Colombia (1977) - En acción de gracias por los años de matrimonio, rogamos mucha oración para que Dios siga derramando tantas bendiciones en nuestra vida matrimonial y de familia como Cristo nos enseñó. Tenemos 4 hermosos hijos muy buenos. Que Dios y la virgencita los bendiga.
Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaría. Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él. Saulo se ensañaba con la Iglesia; penetraba en las casas y arrastraba a la cárcel a hombres y mujeres.
Al ir de un lugar para otro, los prófugos iban difundiendo el Evangelio. Felipe bajó a la ciudad de Samaría y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.
Al ir de un lugar para otro, iban difundiendo el Evangelio (Hechos 8,1b-8)
Salmo
Aclamad al Señor, tierra entera; / tocad en honor de su nombre, / cantad himnos a su gloria. / Decid a Dios: "¡Qué terribles son tus obras!" R.
Que se postre ante ti la tierra entera, / que toquen en tu honor, / que toquen para tu nombre. / Venid a ver las obras de Dios, / sus temibles proezas en favor de los hombres. R.
Transformó el mar en tierra firme, / a pie atravesaron el río. / Alegrémonos con Dios, / que con su poder gobierna enteramente. R.
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día."
Ésta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eterna (Juan 6,35-40)
Los relatos de los Hechos de los Apóstoles no tienen solamente un valor histórico: en verdad nos ayudan a reconocer los rasgos fundamentales y permanentes de la Iglesia; por ejemplo, que cada persecución es tiempo de misión. 4 min. 22 seg.
Cada uno de nosotros, creyentes, es regalo del Padre al Hijo, para gloria suya, y regalo del Hijo, expresión de su obediencia y amor al Padre. 4 min. 30 seg.
Dios quiere para nosotros la felicidad propia de una vida sin límites, sin las cadenas del pecado, sin las limitaciones del miedo y que trasciende las barreras propias del tiempo. 5 min. 30 seg.
Demos gracias a Dios Padre por amarnos; porque la prueba de su amor está en su Hijo, en todo lo que Jesús hizo, predicó y padeció y que ahora se puede ver en su glorioso cuerpo resucitado. 5 min. 15 seg.
Para recibir a Jesús como nuestro pan en la Eucaristía se requiere hambre de Él, obediencia interna propia de la fe y obediencia externa para acercarnos y alimentarnos de Nuestro Señor. 6 min. 39 seg.
El cristiano por inocente va a ser odiado y cuando es odiado es expulsado lo que lo lleva a la misión. El odio al pretender dispersarnos lo único que hace es extender el incendio del amor de Dios a otros lugares. 6 min. 11 seg.
Jesucristo es el signo supremo del amor, cuidado y providencia de Dios Padre; Nuestro Señor despierta nuestra fe para confiarle la vida y guiarnos seguros hacia la eternidad. 8 min. 36 seg.
Haz una donación
para que esta obra continúe, y llegue a más personas! ¡La gloria sea para Dios!
1.1 La Iglesia es perseguida; la Iglesia es misionera. Dos realidades que son inseparables en el texto de la primera lectura de hoy y en la historia de los cristianos a lo largo de los siglos.
1.2 A veces quisiéramos ser misioneros por afición o por gusto. La verdad es que si nosotros no perseguimos al mundo para contarle que hay esperanza en el amor manifiesto de Dios, el mundo nos perseguirá para hundirnos en el lago de la desesperanza, la desesperación y el odio.
1.3 Así pues, el texto nos está contando que los perseguidos se volvieron "perseguidores". En lugar de sentarse a lamentar por qué los trataban mal empezaron a llenar de su mensaje al resto del mundo. No preguntaron por qué hablaban mal de ellos; se dedicaron a hablar bien del mensaje del Evangelio de Jesús.
2. El Padre envía a Cristo y nos lleva hacia Cristo
2.1 Sabemos que Cristo ha sido enviado por el Padre; es bueno que hoy aprendamos que el Padre también nos envía hacia Cristo.
2.2 En efecto, el encuentro con nuestra salvación es el encuentro con nuestro Salvador. Y para que se pueda dar ese puente es preciso construir desde los dos extremos. Eso es lo que hace nuestro Padre Dios: acerca Cristo a nosotros y nos acerca a él. Vestido de nuestra carne, el Hijo de Dios se ha hecho hijo del hombre; revestidos con su gracia, nosotros, los hijos de los hombres, llegamos a ser hijos de Dios.
2.3 ¿Cómo nos lleva el Padre hacia Cristo? San Juan nos lo enseña en su Evangelio: "el que ve al Hijo y cree en él, tiene la vida". Cristo es el gran "seméion", es decir, la gran "señal"; él es el "sacramento primero"; la moción interior del Padre es una especie de capacidad para leer ese signo que es Cristo; es también una gracia que nos deja enamorarnos de la gracia, del dulce encanto y excelsa hermosura del Verbo Encarnado.
2.4 La Iglesia atribuye ese género de acciones interiores al Espíritu Santo. Y esto es muy bello: Dios Padre envía su Hijo como señal que está ante nuestros ojos; y envía a nuestro corazón la gracia de su Espíritu, que nos permite entrever el misterio de Cristo. De este modo, las dos Divinas Personas, el Hijo y el Espíritu, nos permiten sentir el abrazo del Padre, Fuente Eterna del misterio trinitario.