Que hago con la alegria de mi conversion?

Padre, hace algunos meses he vuelto a la iglesia católica, porque entendi que ésta es la única real fundada por Cristo, a veces me siento impotente porque he querido hacerle comprender esto mismo a otras personas, pero no lo aceptan, ¿que hacer? – Preguntado en formspring.me/fraynelson

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Debo empezar diciendo que es buena seña que tengas esa prisa, o cais impaciencia, por llevar la Buena Nueva a la gente que amas: eso indica que aprecias el donde la verdadera fe, y muestra también que has llegado a una convicción: el mejor acto de amor es acercar a los que amamos a la Fuente Viva y Verdadera del Amor, que es Jesucristo, creído y confesado en plenitud de fe, como lo hace la Iglesia.

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Educacion Catolica, 016

Educarse para superar el pecado

18. Educar entonces es: “guiar y sacar a luz” al hombre verdadero imagen y semejanza de Dios, y “guiar y sacar a luz” al Niño Dios que nace en nuestra alma por medio del Bautismo; los cuales se fortalecen y crecen por medio de los demás Sacramentos.

Pero como el “hombre viejo” está hecho uno con nosotros es menester negarnos, renunciar a nosotros mismos para someterlo y erradicarlo por medio de la Cruz de Jesús: “Sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con Él, a fin de que fuera destruido el cuerpo de pecado y cesáramos de ser esclavos del pecado” (Rm 6, 6).

Pues una verdadera educación tiene como condición la superación del pecado interior y exterior para poder lograr una mejor conformación con Cristo.

Para lograrlo, el Señor ha puesto como intercesora a nuestra dulce Madre y Maestra celestial; al respecto dice el santo Papa Juan Pablo II:

“El Rosario nos transporta místicamente junto a María, dedicada a seguir el crecimiento humano de Cristo en la casa de Nazaret. Eso le permite educarnos y modelarnos con la misma diligencia, hasta que Cristo ‘sea formado’ plenamente en nosotros” (RVM 15).

“Recorrer con María las escenas del Rosario es como ir a la ‘escuela’ de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje… una escuela, la de María, mucho más eficaz, si se piensa que Ella la ejerce consiguiéndonos abundantes dones del Espíritu Santo y proponiéndonos, al mismo tiempo, el ejemplo de aquella ‘peregrinación de la fe’, en la cual es maestra incomparable (Ibíd. 14).

Es indispensable la negación de nosotros mismos y tomar la Cruz de Jesús para que lo malo que somos y contenemos pueda ser sometido y erradicado, a fin de que la educación católica culmine con la conformación con Cristo, a grado de llegar a ser Alter Christus.

Es importante hacer notar que si el “hombre viejo” no es sometido y erradicado de nosotros, entonces él con nuestra complicidad, puede tomar los dones de Dios y las facultades del alma y el cuerpo para hacer sus caprichos.

Por ello es indispensable el discipulado, el cual tiene como requisito la negación de sí mismo, tomar nuestra cruz y seguir a Jesús hasta las últimas consecuencias.

[Texto original de Juan de Jesús y María.]

Reforma y conversion se conjugan al mismo tiempo

En plena tormenta post-conciliar, el 4 de junio de 1970 en Munich de Baviera, el entonces profesor Joseph Ratzinger pronunció una conferencia titulada “¿Por qué permanezco todavía en la Iglesia?”. Dijo que “la reforma, en su significado original, es un proceso espiritual muy cercano a la conversión y, en este sentido, forma parte del corazón del fenómeno cristiano; sólo a través de la conversión nos volvemos cristianos, y esto es válido para toda la vida del individuo y para toda la historia de la Iglesia”. “Si la reforma se aleja de este contexto, del esfuerzo de la conversión – concluía Ratzinger -, y si se espera la salvación sólo del cambio de los demás, de la formas y de adaptaciones al tiempo siempre nuevas”, la reforma “se convierte en una caricatura de sí misma”.

vía La rebelión contra el Papa: un cisma silencioso.

Para que el Evangelio suceda

Como aquel que llega a una sala de urgencias en el hospital, el primer paso para el cristiano es dejar a Cristo obrar.

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Cristo Vivo, 02 de 10: Conversion es la primera palabra de Cristo en el Evangelio

Cristo Vivo. Retiro con Frailes Dominicos del Vicariato del Ecuador, en Enero de 2012. Tema 2: Conversión, palabra primera de Cristo en el Evangelio.

* Convertirse no es simplmente cambiar de conducta; es cambiar de mentalidad; es recibir un corazón nuevo.

* Al predicar la metánoia (conversión), Cristo nos está enseñando que el primer cambio no sucede AFUERA, en las cosas, circunstancias o instituciones, sino ADENTRO: en la mentalidad y también en la manera de leer los signos. Pero, ¿por qué somos ciegos a los signos de Dios?

* Tres motivos de la ceguera: (1) No aprendemos de la Palabra de Dios, ni aprendemos del pasado. (2) Usamos a veces lo religioso como un fetiche, al estilo de la magia, como si nos diera poder o privilegios. (3) Somos gravemente incoherentes, y entonces al predicar, la palabra sale vacía, y lo sagrado es solo un objeto que se comercializa o instrumentaliza.

* Tres opciones de renovación, entonces: (1) Oídos de discípulo; (2) Fe sincera en Dios, declarándonos dependientes de Él en todo. (3) Buscar el ideal: no rebajarlo ni renunciar con cinismo o frustración a él.

* Y en cuanto a la coherencia: distinguir la coherencia “buena,” que nos lanza hacia el ideal, de la coherencia “mala,” que es simple persistencia basada en la soberbia.

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Vidas Consagradas, 2 de 12, Tres Grandes Olvidos

Retiro Espiritual con las Dominicas Hijas de Nuestra Señora de Nazareth, del 26 al 31 de Diciembre de 2011. Tema 2: Tres grandes olvidos.

Cambios recientes, globales y acelerados, han creado una mentalidad que es como una atmósfera que uno se acostumbra a respirar, y que modela el modo de pensar, a veces de forma inconsciente.

Entre esos cambios hay que destacar: (1) El individualismo rampante. (2) La lógica del mercado (crear frustración, crear deseo, otorgar satisfacción efímera). (3) La primacía de la tecnología.

En parte como consecuencia de esos cambios, se generan tres grandes olvidos: (1) Ha desaparecido la abnegación. (2) No sabemos cómo “perder tiempo” juntos, es decir: cómo tener convivencia no utilitaria. (3) Se ha dormido nuestra sensibilidad para la poesía como lenguaje supremo.

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De budista a tomista

“Catedrático de filosofía budista en la Universidad de Bristol y budista practicante, ha sido durante más de 30 años una de las principales autoridades académicas sobre budismo en el Reino Unido. Pero en 1999 se convirtió al catolicismo, al reflexionar sobre el karma y la vida tras la muerte…”

De budista a tomista

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Cuatro puntos para el Adviento.

(1) Dios siempre está “transmitiendo” pero hay que entrar en “sintonía” con Él. (2) A Dios todo le sirve de nuestros momentos, si los entregamos a Él. (3) Aprender a leer la vida es aprender a hablar con verdad. (4) Retornar a Dios el derecho de limitarnos es la manera de empezar a ser libre en sintonía con Él.

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De budista a tomista, la conversion al catolicismo del filósofo Paul Williams

Juventud anglicana tibia

Paul Williams nació en 1950. La familia de su madre no era religiosa, aunque después de su conversión descubrió que tenía una bisabuela católica. La familia de su padre era tibiamente anglicana. Siendo muy joven, Paul se sumó al coro de la parroquia anglicana porque le gustaba cantar. Fue confirmado en su adolescencia por el obispo anglicano de Dover y aún con 18 años recuerda haber ido a comulgar alguna vez. Pero ni tenía una relación cercana con Cristo ni recibió formación.

Su hermano trajo de la biblioteca un libro sobre yoga, y con él Williams se aficionó a la cultura oriental en los muy alternativos años 60. "Estuve implicado en el estilo de vida y las cosas que los adolescentes hacen. Al acercarse los exámenes públicos dejé el coro, dejé de servir en la iglesia, perdí el contacto con ella, me dejé el pelo largo y me vestía raro".

Meditación y budismo

Estudiando en la Universidad de Sussex se especializó en filosofía india y después en budismo. Aunque había leído algo de Santo Tomás de Aquino y le parecía admirable, pronto se olvidó de él. "Por un tiempo acudí a la Meditación Trascendental de Maharishi Mahesh Yogui, pero lo dejé porque me disgustaba su superficialidad y me parecía que distorsionaba la tradición india", escribe en su libro.

Hacia 1973 ya lo tenía claro: había estudiado tanto el budismo que veía el mundo con categorías budistas, le parecían coherentes, Dios era innecesario y se consideró ya budista. Se "refugió" formalmente como budista en la tradición tibetana Dgelugspa, la del Dalai Lama. Siendo profesor en la Universidad de Bristol creó su propio círculo de budistas.

Practicaba la meditación, daba charlas en encuentros budistas, aparecía en debates televisivos como budista tibetano y participó en debates públicos con el católico disidente Hans Küng y el catalán orientalista Raimon Panikkar.

Lo que atraía del budismo

"Me interesaba la filosofía, pero también la meditación y el exótico Oriente. Muchos de nosotros encontrábamos el budismo interesante, al principio, porque parecía mucho más racional que las alternativas, y a la vez mucho más exótico. Los budistas no creen en Dios. O mejor, no parecía haber razones para creer en Dios y la existencia del mal era para nosotros un argumento positivo en su contra. Los que habíamos crecido como cristianos estábamos hartos de defender a Dios en un mundo hostil, lleno de detractores. En el budismo uno tiene un sistema de moralidad, espiritualidad y filosofía inemnsamente sofisticado (y exótico), que no necesita a Dios para nada", explica Williams.

Años después, al convertirse al catolicismo, el filósofo siguió reflexionando y escribió: "Si miramos cómo son los budistas de Occidente, el llamado Budismo Occidental, lo que encontramos con regularidad es una forma de cristianismo en la que han quitado las partes que los cristianos post-cristianos encuentran más difíciles de aceptar".

Williams incluso conoció un líder llamado Sthaira Sangharakshita que proponía a los budistas de pasado cristiano practicar la "blasfemia terapéutica", para lograr desapegarse de su trasfondo cristiano, insultando cosas consideradas santas en su cultura. A Williams esta idea le parecía una barbaridad.

El problema de la reencarnación

El budismo en Occidente se presenta sobre todo como técnicas para vivir experiencias positivas: paz, armonía, relajación… Pero a medida que Williams veía el paso de los años, como filósofo no podía evitar hacerse preguntas, y entre ellas: ¿qué pasa después de la muerte? Hay budistas que prefieren no pensar en el tema, y consideran que es "Mara", una "ilusión", una distracción, un tema en el que no vale la pena pensar, pero ¿puede un filósofo dejar de preguntarse?

"Los budistas creen en el renacimiento, es decir, la reencarnación, como suele llamarse. No hay un inicio en la serie de vidas renacidas: todos hemos renacido infinitas veces, no hay principio ni se necesita un Dios que lo inicie", explica.

Williams recuerda que en la época de los primeros cristianos las creencias a favor de la reencarnación estaban muy difundidas en Grecia y Roma, pero el cristianismo nunca las aceptó. "Y por buenas razones: si la reencarnación es cierta, nosotros no tenemos ninguna esperanza".

vía De budista a tomista: la conversión al catolicismo del filósofo Paul Williams – ReL.

Purificacion

Cristo purifica de dos maneras sucesivas y complementarias: quitando lo que no es de Dios, y llenándolo todo con la belleza y poder de su Palabra.

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