LA GRACIA 2021/02/16 Cómo recuperar el orden querido por Dios

Dios quiere que nuestras pasiones estén bajo el control de la voluntad, la voluntad esté guiada por la inteligencia, la inteligencia esté iluminada por la fe y la fe nos ponga bajo el gobierno y reinado del Señor.

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“Sólo volviendo a Dios…”

“Estamos viviendo una situación generalizada de violencia descontrolada, con las consecuencias de la prevalencia de la «ley de la selva«, esto es, del fuerte sobre el débil. La razón última de lo que está aconteciendo en tantas partes del mundo, en nuestra Patria y en nuestra Región es la ausencia de Dios en la conciencia de muchas personas y en la sociedad como tal….”

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Otra vez a luchar

Me parece muy oportuno que con frecuencia manifiestes al Señor un deseo ardiente, grande, de ser santo, aunque te veas lleno de miserias… -Hazlo, ¡precisamente por esto!

Si vuelves a abandonarte en las manos de Dios, recibirás, del Espíritu Santo, luces en el entendimiento y vigor en la voluntad.

Escucha de labios de Jesús aquella parábola que relata San Juan en su Evangelio: »Ego sum vitis, vos palmites» -Yo soy la vid; vosotros, los sarmientos. Ya tienes en la imaginación, en el entendimiento, la parábola entera. Y ves que un sarmiento separado de la cepa, de la vid, no sirve para nada, no se llenará de fruto, correrá la suerte de un palo seco, que pisarán los hombres o las bestias, o que se echará al fuego… -Tú eres el sarmiento: deduce todas las consecuencias.

Más pensamientos de San Josemaría.

ROSARIO de las Semanas 20210214

#RosarioFrayNelson para el Domingo:
Contemplamos los Misterios de la Gloria del Señor

Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio glorioso contemplamos la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
  2. En el segundo misterio glorioso contemplamos la Ascensión de Cristo a los Cielos.
  3. En el tercer misterio glorioso contemplamos el día de Pentecostés: la efusión del Espíritu Santo da nacimiento a la Iglesia.
  4. En el cuarto misterio glorioso contemplamos la santidad de la Iglesia, especialmente visible en sus mártires, ya desde los primeros tiempos.
  5. En el quinto misterio glorioso contemplamos la Asunción de la Virgen María y el poder singular de su intercesión por la Iglesia que peregrina.
  6. En el sexto misterio glorioso contemplamos la segunda venida de Cristo, y que de su Reinado han de participar para siempre la Virgen María y todos los santos.
  7. En el séptimo misterio glorioso contemplamos que la muerte misma morirá, y que Dios será todo en todos.

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Llega la Cuaresma

Estoy seguro de que para muchas personas la Cuaresma es algo que de algún modo “no se ha ido” desde el año pasado. A punto de completar un año de dificultades, incertidumbres, pérdidas e información contradictoria, muchos pueden sentir que la “penitencia” no solo no se ha ido sino que, en cierto modo, se ha hecho más fuerte. Esto supone un desafío peculiar para nosotros, los creyentes.

En efecto, en cuanto hombres y mujeres, miembros de la gran familia humana, padecemos lo que todos padecen: también a nosotros nos llegan penurias económicas, incertidumbres de salud, duelo por los seres amados que hemos perdido. Pero es importante caer en cuenta de lo que nosotros sí tenemos, y los demás, no.

De ningún modo estoy quitando peso a aquello que nos agobia o entristece; simplemente invito a que no cerremos los ojos frente a los bienes que podemos tener: fe, oración, comunidad, lectura de la Palabra, acceso a los sacramentos. Es posible, incluso, que estas circunstancias nos lleven a apreciar más esos bienes que, en otro tiempo, daríamos simplemente por descontados.

Sobre la base de apreciar lo que hemos recibido, descubriremos también el hermoso deber de compartir algo de lo nuestro con los demás. En efecto, como dice el refrán, “la luz no disminuye al compartirla.” ¡Este es el tiempo para hacer realidad, cada uno desde su propia situación, lo que significan esas palabras!

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2021

“Recorriendo el camino cuaresmal, que nos conducirá a las celebraciones pascuales, recordemos a Aquel que «se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz» (Flp 2,8). En este tiempo de conversión renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo…”

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¿Por qué se dice que el objeto de la justicia es el Derecho?

Lo primero de la justicia, dentro de las demás virtudes, es ordenar al hombre en las cosas que están en relación con el otro. Implica, en efecto, cierta igualdad, como su propio nombre manifiesta. Vulgarmente se dice que las cosas que se igualan se ajustan. Ahora bien: la igualdad se establece en relación a otro. Pero las demás virtudes perfeccionan al hombre solamente en aquellas cosas que le convienen a él mismo.

Así, pues, aquello que es recto en las acciones de las demás virtudes, hacia lo que tiende la intención de la virtud, como a su propio objeto, no se determina sino por relación al agente. En cambio, lo recto que hay en el acto de la justicia, aun exceptuada la relación al agente, se distribuye por relación a otro sujeto; pues en nuestras acciones se llama justo a aquello que, según alguna igualdad, corresponde a otro, como la retribución del salario debido por un servicio prestado.

Por consiguiente, se llama justo a algo, es decir, con la nota de la rectitud de la justicia, al término de un acto de justicia, aun sin la consideración de cómo se hace por el agente. Pero en las otras virtudes no se define algo como recto a no ser considerado cómo se hace por el agente. Y, por eso, el objeto de la justicia, a diferencia de las demás virtudes, es el objeto específico que se llama lo justo. Ciertamente, esto es el derecho. Luego es manifiesto que el derecho es el objeto de la justicia. (S. Th., II-II, q.57, a.1 resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]