MEMORIA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
La perfectísima unión entre los corazones de Jesús y María nos muestra adónde ha de apuntar la vida cristiana.

Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
MEMORIA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
La perfectísima unión entre los corazones de Jesús y María nos muestra adónde ha de apuntar la vida cristiana.
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
4. Rostro de una fe madura
4.1 Firme, estable, perseverante
4.2 Gozosa, contagiosa, luminosa
4.3 Eclesial: situada y a la vez, universal
4.4 Integral, coherente, total
4.5 Profunda, cierta y correcta
4.6 “Obra por el amor”
4.7 Misionera y evangelizadora
SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
En el Corazón de Cristo se muestra la grandeza de un amor que ha sabido y querido abajarse para alcanzarnos.
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
3. El contenido de la fe
3.1 Las confesiones de fe
3.2 Los símbolos de la fe
3.3 La liturgia
3.4 La catequesis
3.5 La religiosidad poplar
3.6 La teología
3.7 La mística
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
2. La fe como confianza
2.1 Descentramiento natural (hijo – padre, discípulo – maestro, paciente – médico)
2.2 Descentramiento sobrenatural (pueblo – Moisés, rey – profeta, apóstoles – Cristo)
2.3 Algunos testimonios bíblicos: Abraham, Los Salmos, los Profetas, la Virgen María, los Apóstoles
Ser sacerdote es pertenecer a Dios y llevar hacia Dios: tal es la misión de todo bautizado, y en especial, de quienes han sido ordenados.
La postura cristiana ante el Antiguo Testamento supone: valorar lo que allí se dice pero reconocerlo incompleto, pues su plenitud está sólo en Jesucristo.
La sal conserva, da sabor y a su tiempo, incomoda. La luz muestra el camino, avisa del peligro y sabe deleitar.
San Bernabé debe ser recordado como aquel que dirigió la primera misión propiamente dicha.
La efusión de la Sangre del Cordero nos está recordando que hemos sido amados hasta el extremo.
Un recuento de la estructura del año litúrgico para situar el elogio que Jesús hace de la exigua donación de la viuda pobre.
Con valentía Cristo denuncia la ignorancia y la apariencia con que han venido obrando los escribas.
La novedad en el modo de amar a Dios, como lo pide el Deuteronomio, es que este Dios no es uno entre muchos.
Las Cartas Pastorales nos permiten asomarnos al celo del apóstol Pablo por el futuro de los evangelizados, más allá de su partida de esta tierra.
Esperamos el retorno de Cristo, que está en su solo designio; pero a la vez lo apresuramos en cuanto sabemos que no es indiferente a nuestro anhelo.
Los enormes bienes recibidos de Dios nos liberan de la baja ambición que lleva finalmente a corrupción en el mundo presente.