La fe del sacerdote, 3 de 7, Kerigma

[Retiro para el clero de la Arquidiócesis de Bucaramanga, basado en la enseñanza del apóstol San Pablo, para el Año de la Fe.]

Tema 3 de 7: Kerigma. Texto base: Romanos 3,21-22.

* Una palabra clave en la teología sobre la fe en San Pablo es la “justificación.” Mientras que en el lenguaje común “justificarse” es dar excusas, en el mundo semita la justificación es el camino para alcanzar la justicia, es decir, para estar a paz y salvo con el Dios justo.

* Los fariseos veían la justificación como un asunto de interpretaciones humanas de la Ley, y luego, de fuerzas humanas para alcanzar una supuesta perfección en la práctica de la misma Ley. Pero Pablo enseña que la justicia de Dios “se ha manifestado” o “ha aparecido” independientemente de la Ley, es decir: las fuerzas humanas no bastan para alcanzar esa comunión y obediencia gozosa y enraizada en el amor.

* Anunciar que uno no se salva a sí mismo sino que es salvado por puro regalo de amor que nos ha dado a su Hijo: ese es el Kerigma.

La fe del sacerdote, 2 de 7, Gracia y Fe

[Retiro para el clero de la Arquidiócesis de Bucaramanga, basado en la enseñanza del apóstol San Pablo, para el Año de la Fe.]

Tema 2 de 7: Gracia y fe. Texto base: Efesios 2,8.

* Es relativamente sencilla la teología de Pablo sobre la fe: Dios nos ha dado el don de su amor en el sacrificio redentor de Cristo en la Cruz; es pura gracia. Nosotros lo recibimos por la fe.

* Pregunta: ¿Y si es tan sencillo, ¿por qué muchos no lo reciben? Respuesta: porque hay dificultades objetivas y subjetivas. Las objetivas tienen que ver con la verdad de los hechos sucedidos, incluyendo la verdad de la existencia histórica de Cristo y de su amor oblativo. Las dificultades subjetivas tienen que ver con lo que expone el mismo apóstol Pablo al comienzo de Efesios 2: el reconocimiento del pecado es lo que le hace a uno sensible al don de la gracia.

* El fariseo que cree que se le debe una paga, y el cínico que piensa que nada debe no pueden ser sensibles a la gracia. Al fariseísmo se llega por la “lógica de la transacción,” que mira sólo el propio esfuerzo. Al cinismo se llega por justificarse en lo que otros hacen, o por acumular resentimientos y esperar desquites, o por pensar que los gustos y apetitos de uno son derechos adquiridos.

* Pero el amor de Dios triunfa, y cuando triunfa hablamos de conversión. Sus caminos son múltiples pero su gracia es una y la misma.

Pensamientos sobre la gracia, el perdon y la conversion

R. C. Trench: Dios nos va a perdonar, pero él quiere que el pecador sepa hasta qué punto y en qué medida fue perdonado.

Miguel de Unamuno: Dios es como el aire: nos damos cuenta de él cuando nos falta.

Paul Tillich: No busque nada; no haga nada; no pretenda nada. Simplemente, acepte el hecho de ser aceptado.

Dietrich Bonhoeffer: La gracia de Dios no te cuesta nada. Pero una vez que se te ha ofrecido, no es posible despreciarla.

C. S. Lewis: Todos dicen que el perdón es una idea maravillosa hasta el momento en que tienen que perdonar ellos mismos.

Padre Congreve: Si somos pecadores perdonados, deberíamos comportarnos como tales: bienvenidos a la casa de Dios, coronados con el maravilloso amor de Cristo. De ese modo, animamos a los que nos rodean, especialmente a aquellos que van tristes porque proyectamos nuestra tristeza en sus vidas, en vez de darles amor agradecido, fe y esperanza.

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Gracias padre Nelson. Muchas Bendiciones y siempre esta usted en mis oraciones. – Juan Carlos Mayser J.

Sanando la voluntad herida, 2 de 2

Sanación de la voluntad herida. Tema 2 de 2: La obra de la gracia.

* La teología de Santo Tomás distingue la obra de la gracia cuando es “operante,” o sea, obrando en nosotros pero como sin nosotros; y cuando es “cooperante” es decir, cuando, habiendo transformado ya la raíz de nuestra voluntad, y por consiguiente esta voluntad “coopera” con Dios, siendo siempre Dios la causa primera principal de todo bien en el hombre redimido.

* Los pasos típicos de la gracia operante se pueden ver en la parábola del hijo pródigo: (1) Sentir fastidio o pesar de la propia situación, y reconocer que uno nació para otra cosa. (2) Admitir la posibilidad general o abstracta de llegar a ser diferente. (3) Plantearse un cambio actual, inmediato, como posibilidad próxima. (4) Una decisión: “me levantaré;” decisión de salir de la comodidad y ventajas del pecado. (5) La confesión, sincera, dolida y humilde, que asume la propia realidad, no como un final sino como un nuevo punto de partida.

* La gracia cooperante crece con la formación en el amor. Textos sugeridos: (1) Qué es es la vida nueva: 1 Pedro. (2) Crecer en el amor agradecido y la alabanza: Salmos 145 a 150. (3) Crecer en la verdad del Evangelio, y no en un Cristo imaginado: Evangelio según san Marcos. (4) Buscar la propia vocación porque somos amados para ser llamados: 1 Timoteo. (5) Afianzar la raíz: el Sermón de la Montaña, Mateo, capítulos del 5 al 7. (6) Prepararme para la batalla: 1 Juan. (7) Abrirse a una esperanza de victoria final: Apocalipsis, capítulos del 19 al 21.

Sanidad y Santidad, 4 de 4

Retiro Espiritual con las Vírgenes Seglares Dominicas. Tema 4: La gracia es el sentido más hondo de la sanación.

La palabra “gracia” une dos realidades que son muy valiosas para el cristiano: curación y perdón. Pero es sobre todo esta experiencia, la del perdón, la que nos permite descubrir a verdadera profundidad qué nos quiere decir y dar el Señor en cada sanación.