Oración que persevera

No dejaré de insistirte, para que se te grabe bien en el alma: ¡piedad!, ¡piedad!, ¡piedad!, ya que, si faltas a la caridad, será por escasa vida interior: no por tener mal carácter.

Si eres buen hijo de Dios, del mismo modo que el pequeño necesita de la presencia de sus padres al levantarse y al acostarse, tu primer y tu último pensamiento de cada día serán para El.

Has de ser constante y exigente en tus normas de piedad, también cuando estás cansado o te resultan áridas. ¡Persevera! Esos momentos son como los palos altos, pintados de rojo que, en las carreteras de montaña, cuando llega la nieve, sirven de punto de referencia y señalan, ¡siempre!, dónde está el camino seguro.

Más pensamientos de San Josemaría.

Pecado, Perdón, Amor a Dios

“Entendemos por pecado la negativa voluntaria y libre, actual o habitual, a realizar lo que Dios pide y espera del hombre, expresado en su oferta de amor y amistad que encuentra por nuestra parte una oposición y un no querer amar y abrirnos hacia Dios y hacia el prójimo. O como dice el Catecismo de la Iglesia Católica pecado «es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes» (CEC 1849)…”

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365 días para la Biblia – Día 198

Fr. Nelson Medina, O.P. lee contigo el texto completo de la Sagrada Escritura – Día 198 de 365

2 Crónicas 32–33
Proverbios 22,17-29
Romanos 16

Lo que se ha publicado de esta serie de lectura de la Biblia.

Formación católica todos los días: amigos@fraynelson.com

Predicación y más oración: https://fraynelson.com/blog

Seguimos el texto publicado en la página web del Vaticano.

Breve ordo para la semana del 17 al 23 de Marzo de 2019

Homilías breves para esta semana:


Lectura Espiritual para esta semana:


Liturgia de las Horas para esta semana:

17 de Marzo de 2019: Domingo II de Cuaresma, ciclo C

Lunes 18:

Martes 19: Solemnidad de San José, Esposo de la Virgen María

Miércoles 20:

Jueves 21:

Viernes 22:

Sábado 23:



Nos duele Nueva Zelanda

Al momento de escribir de estas líneas se han confirmado más de 40 personas asesinadas en el peor atentado terrorista que ha sufrido Nueva Zelanda. Las víctimas son musulmanes de ambos sexos y aunque faltan muchos pasos en la investigación, una cosa que queda clara es el espíritu de venganza con que se ha perpetrado y realizado este ataque demencial, cargado de odio y crueldad.

La idea detrás de semejante derramamiento de sangre es simple: si ellos (los musulmanes) hacen ataques terroristas contra nosotros (cristianos/civilización occidental), entonces nosotros los hacemos contra ellos. Es la Ley del Talión en su peor versión. Los colombianos, así como otros pueblos, sabemos muy bien a qué clase de infierno conduce esa clase de lógica: una escalada de violencia, una carga de dolor espantosa, un vergonzoso torrente de sangre inocente.

La responsabilidad inmediata en todo acto de terrorismo recae por supuesto sobre aquellos que lo han realizado pero conviene preguntarse por responsabilidades en círculos más amplios.

Por ejemplo, aquello de que en nuestros países se pueden construir mezquitas y en los países de ellos es extremadamente difícil o imposible construir iglesias, ¿tiene algo que decirnos?

Aquello de que toleremos a las feministas vulgares y blasfemas mientras ellas callan frente a la opresión de la mujer en el mundo islámico, y los medios de comunicación guarden silencio cómplice, ¿tendrá que ver algo?

Aquello de que la única protesta efectiva conocida contra la tiranía LGBT en Inglaterra ha sido hecha por musulmanes, y no se les han quitado los hijos ni se les ha encarcelado, ¿tendrá algo de relación con ese odio creciente?

Aquello de que alguno prediquen que el Islam es religión de paz, de mucha paz, mientras los líderes de esa religión callan frente a las crueldades del terrorismo islámico, ¿tendrá alguna conexión?

Aquello de que el Islam sea tan respetado, por ejemplo en España, donde pocos o nadie se atreven a burlarse de Mahoma o del Corán, mientras cualquiera puede hacer sacrilegio público de la Eucaristía o de la pureza de la Virgen, ¿tendrá relación con ese odio que se va gestando?

Aquello de que los crucifijos hay que quitarlos para no ofenderlos a ellos pero el matrimonio con niñas o la poligamia están al borde de ser aprobados en nuestros países, ¿tendrá que ver?

De ningún modo pretendo justificar crueldades ni venganzas ni terrorismo. Pero el ejercicio de pensar y cuestionar es hoy más necesario que nunca.

Desprendámonos de las máscaras

“¿Cómo dejar el mostrador [de los impuestos, como Leví, el publicano]? ¿Cómo ser valientes para hacer verdad lo que nos pide el Señor? Es necesaria una decisión valiente: desprendernos de las máscaras que ocultan nuestro rostro. Urge vivir en la verdad, «este soy yo». Urge dejar el mostrador y parar de ocultarnos tras este viviendo a costa de los demás…”

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365 días para la Biblia – Día 197

Fr. Nelson Medina, O.P. lee contigo el texto completo de la Sagrada Escritura – Día 197 de 365

2 Crónicas 30–31
Proverbios 22,1-16
Romanos 15

Lo que se ha publicado de esta serie de lectura de la Biblia.

Formación católica todos los días: amigos@fraynelson.com

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Seguimos el texto publicado en la página web del Vaticano.

¿Se debe amar más a los padres o al cónyuge?

Como hemos expuesto en otro lugar (a.7 y 9), el grado de amor puede entenderse en doble sentido: por la naturaleza del bien y por la unión entre quien ama y la persona amada. Así, por la naturaleza del bien, objeto del amor, se debe amar a los padres antes que a la esposa, puesto que se ama a los padres en cuanto principio y personificación de un bien superior. Desde el punto de vista de la unión, en cambio, debe ser más amada la esposa, por la unión que tiene con el esposo, formando con él una sola carne, a tenor de las palabras de Mt 19,6: Serán los dos una sola carne. Por eso la esposa es amada más intensamente, pero a los padres se les debe mayor respeto. (S. Th., II-II, q.26, a.11, resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]