Toma en serio la obediencia a Dios porque cuando Él nos pide hacer algo no es un capricho suyo es por nuestro bien. El sacrificio perfecto de amor a Nuestro Señor es darle nuestra voluntad.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
