La oposición entre Espíritu y carne no esta en la corporalidad, el problema es que la debilidad que es inherente al cuerpo fácilmente nos precipita en abismos de pecado.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
