Hay que formar la conciencia para no acomodarse al ambiente

“La Encíclica Humanae vitae se pensó y escribió en un contexto cultural y social complejo. Por un lado, toda la cuestión de la revolución sexual, del feminismo que había evolucionado en su tercera o cuarta generación hacia un radicalismo, y ello con un sustrato de pensamiento materialista práctico influenciado principalmente por pensadores como Marcuse. A esta revolución se une la cuestión del neomaltusianismo que tiene su expresión en las políticas de control de la natalidad que se implementan e impulsan decididamente en los países occidentales y se extiende a países en vías de desarrollo. Junto a ello, a nivel práctico, aparece la primera píldora anticonceptiva y el desarrollo exponencial posterior de los métodos anticonceptivos como expresión de lo que podríamos denominar imperativo tecnológico. Estos elementos marcan poderosamente la cultura contemporánea y se han instaurado en la cotidianeidad de la sociedad. Son estos precisamente los retos culturales que aparecen en la actualidad, a los que debemos dar respuesta desde la antropología cristiana, que es capaz de iluminar la verdadera dignidad del ser humano, por encima de condicionamientos ideológicos, demográficos o tecnocráticos, para la edificación de una sociedad y un mundo realmente humano…”

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Sobre la burla a la religión por parte de algunos políticos

Carta abierta a Gustavo Petro

Permítame referirme al reciente episodio, cumplido frente a la basílica del Voto Nacional, y en el cual recibió usted la adhesión de Antanas Mockus y de Claudia López. Yo adivino, – usted dirá si es equivocada mi percepción – que las circunstancias con que se desarrolló dicho acto no fueron iniciativa suya, sino de ese personaje pintoresco que ahora lo respalda. Ese acto chocarrero se inscribe perfectamente en el estilo teatral, un tanto rufianesco, que lo ha caracterizado; el mismo con que pretendía convertir en acto de autoridad ante sus alumnos un gesto de impúdico exhibicionismo; el que le sirvió para mostrar su desdén frente al matrimonio al celebrar el suyo con tintes circenses y sobre un paquidermo; el mismo con que, en irrespetuosa patanería, le lanzó un vaso de agua en el rostro a quien controvertía sus ideas. ¡Ese es él : el estilo es el hombre!

Pero, doctor Petro, ¡qué equivocación fatal, la suya, al prestarse a semejante bufonada! Quiero decirle que, más allá de la ridiculez de la escena, para nosotros, los católicos, y seguramente para muchos que, sin serlo, guardan una pizca de buen sentido y de respeto, lo hecho por ustedes es una ofensa, un premeditado insulto a valores que profesamos y a cosas que veneramos. El Decálogo que Moisés recibió grabado en piedra es la revelación de normas y principios que orientan nuestro comportamiento privado y nuestras relaciones con Dios y con los demás. Posar, como lo hicieron, de nuevos portadores de mandamientos para usted, esculpidos en piedra como la Ley del Sinaí; mostrar, en una especie de estola, una frase que pertenece a la liturgia eucarística; escoger, para la escena histriónica precisamente el día del Sagrado Corazón y casi el atrio del templo que recuerda la consagración de Colombia a ese Corazón Sacratísimo, todo eso, no me diga usted que no obedece a un propósito perverso. ¿ O es usted tan ingenuo y majagranzas que no se percató de esa intención? No lo creo, usted es sagaz.

Es bueno que sepa, doctor Petro, que con lo que hicieron sus nuevos seguidores, mendicantes de un respaldo que Colombia les ha negado, a nosotros nos han quedado dos cosas perfectamente claras. La primera, su absoluta incoherencia y su disposición a firmar, con el fin de granjearse adeptos, unos compromisos diametralmente opuestos a lo que había afirmado y propuesto durante toda su campaña; imposible confiar en quien tan fácilmente se desdice y negocia sus convicciones. Y la segunda: que jamás podríamos cohonestar o apoyar con nuestro voto a una persona como usted, que en tal forma pisotea los valores morales y religiosos de la comunidad. Si nos faltaba algún argumento para no votar nunca por sus programas, usted y su grotesco moisés nos lo han proporcionado.

Probablemente a usted, doctor Petro, no le importe lo que voy a asegurarle: que oro por usted, y oro para que el Dios de Colombia nos ayude a preservar lo que nos queda de convicciones y principios cristianos.

Publicada por: MARIO GARCÍA ISAZA

La época en que vivimos

¡Vaya época en la que vivimos!

Quieren que los sacerdotes se casen y que los casados se divorcien.

Quieren que los heterosexuales se unan sin casarse, porque dicen que el amor debe ser “libre”, y quieren que los homosexuales se “casen”.

Quieren que las mujeres se vistan como hombres, y los hombres como las mujeres.

Quieren que se exalte por “valiente” a quien sale del clóset y se satanice como “intolerante” y “fascista” al que esté orgulloso de su heterosexualidad.

Quieren que se reconozca el “derecho” a un varón adulto de creerse y actuar como niñita (y ser protegida como tal) y a la vez quieren que se pervierta a los niños, desde muy menores, con adoctrinamiento sobre Ideología de Género que deforma y hace precoz su sexualidad.

Quieren incentivar la sexualidad de los menores de edad y no quieren aumento de natalidad ni deserción escolar por embarazos (para eso están los microabortivos y los abortos, piensan).

Quieren que se proteja la vida de los animales y, a la vez, que se permita a una adolescente embarazada asesinar a su hijo sin que sus padres se enteren.

Quieren hablar de los derechos de los niños, pero que no se les dé el derecho a tener a un padre y una madre (con las adopciones homosexuales) o el derecho más elemental a la vida, al establecerse el aborto “legal”.

Quieren incentivar gratuitamente el cambio de sexo y el aborto, aunque no haya recursos para coberturas gratuitas de muchas enfermedades graves o cobertura médica para todos o no exista el debido cupo en los hospitales.

Quieren exaltar la “libertad”, pero que se elimine la objeción de conciencia de médicos y enfermeras que no deseen practicar abortos, y que se prohiba penalmente a un sicólogo tratar de revertir, a quien se lo pida, la tendencia homosexual.

Quieren prohibir todo signo o culto religioso público, que consideran viola la “laicidad” y “falta al respeto” a los no creyentes, y quieren que se permita, en nombre de la “libertad”, dar derecho al sacrilegio y poder profanar imágenes religiosas y templos.

Y todo esto sin analizar lo que sucede al interior de la Iglesia sitiada por que intentan hacer un culto global masónico.

Si este no es el fin de los tiempos, ¡debe ser el ensayo!

Leído en el muro de FB del Dr. Eduardo Plata, psicólogo

Para aprender a discernir como católicos en asuntos de economía y finanzas

“Las cuestiones económicas y financieras, nunca como hoy, atraen nuestra atención, debido a la creciente influencia de los mercados sobre el bienestar material de la mayor parte de la humanidad. Esto exige, por un lado, una regulación adecuada de sus dinámicas y, por otro, un fundamento ético claro, que garantice al bienestar alcanzado esa calidad humana de relaciones que los mecanismos económicos, por sí solos, no pueden producir. Muchos demandan hoy esa fundación ética y en particular los que operan en el sistema económico-financiero. Precisamente en este contexto se manifiesta el vínculo necesario entre el conocimiento técnico y la sabiduría humana, sin el cual todo acto humano termina deteriorándose y con el que, por el contrario, puede progresar en el camino de la prosperidad para el hombre que sea real e integral…”

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