ROSARIO de las Semanas 2021/08/27

#RosarioFrayNelson para el Viernes:
Contemplamos los Misterios de la Dolorosa Pasión


Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio de la Dolorosa Pasión contemplamos a Jesús, que vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron.
  2. En el segundo misterio de la Dolorosa Pasión contemplamos la agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní intercediendo por nosotros los pecadores.
  3. En el tercer misterio de la Dolorosa Pasión contemplamos a Jesús, juzgado por el sanedrín, y luego por la autoridad romana, y así condenado a muerte.
  4. En el cuarto misterio de la Dolorosa Pasión contemplamos la flagelación de Nuestro Señor Jesucristo, porque sus heridas nos han curado.
  5. En el quinto misterio de la Dolorosa Pasión contemplamos a Jesús coronado de espinas: Rey humilde y Príncipe de Paz.
  6. En el sexto misterio de la Dolorosa Pasión contemplamos a Jesús que carga con su cruz.
  7. En el séptimo misterio de la Dolorosa Pasión contemplamos a Jesús que muere en la Cruz.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]

LAUDES 2021/08/27

#LaudesFrayNelson para la Memoria de Santa Mónica

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LECTIO 2021/08/27

LECTURA ESPIRITUAL.

#LectioFrayNelson para la Memoria de Santa Mónica

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LA GRACIA 2021/08/28 La vida cristiana es un proceso

MEMORIA DE SAN AGUSTÍN DE HIPONA, OBISPO Y DOCTOR DE LA IGLESIA

Todo proceso de conversión comienza agradeciendo la paciencia de Dios, se cultiva la paciencia con nosotros mismos y saber que todo proceso debe dar fruto en obras de bondad para con nuestros hermanos.

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La herramienta más infravalorada para cuidarnos que está a tu alcance cada día

“Caminar es bueno. Nadie lo pone en duda. Pero ¿por qué? Aunque todo el mundo lo sabe, en realidad casi nadie sabe qué beneficios tiene un paseo diario. Es fácil dejarse llevar por un mensaje excesivamente optimista y abanderar las caminatas como si de una panacea se tratasen: bueno para la circulación, para la mente, para la autoestima, para la memoria, para el control del peso… Y, aunque es importante no caer en el sensacionalismo, lo cierto es que caminar es una de esas actividades que no tiene casi ningún aspecto negativo. Vamos a ver qué dicen los estudios científicos al respecto…”

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Historia de uno sin empleo, un parado

La enfermedad de nuestra hija arruinó mi vida.

Yo había nacido en Galilea, en una aldea cerca de Caná y heredé de mis antepasados un viñedo espléndido, plantado hacía más de cien años y que iba pasando de padres a hijos. Me casé, tuve hijos y mi vida transcurría en paz según las palabras del Profeta: “Habitarán cada uno debajo de su parra y de su higuera” (Mi 4,4).

Pero mi hija menor comenzó a padecer una extraña enfermedad de la que nadie parecía conocer ni el origen ni el remedio y tuve que peregrinar de médico en médico, sin que sus costosos tratamientos, que acabaron por arruinarnos, lograran sanarla.

La niña murió y tuve que vender mi viña para pagar mis deudas; el día en que se selló el contrato de venta, sentí que me arrancaban junto con ella las raíces de mi esperanza. Tuve que entregar también a mis acreedores la casa de mis padres.

Mi esposa y yo abandonamos el pueblo que nos había visto nacer para trasladarnos a un barrio mísero en las afueras de Caná, con la esperanza de que, como era tiempo de vendimia, alguno de los propietarios me daría trabajo de jornalero.

Al amanecer me presenté en la plaza y cuando a primera hora llegó el dueño de uno de los mejores viñedos, señaló con su dedo a diez hombres que, como yo, esperaban en silencio. Oí que ajustaba el salario en un denario pero a mí debió considerarme viejo y con pocas fuerzas y no me eligió.

Volvió a mediodía para llevarse a los pocos que quedaban y yo me senté en una esquina de la plaza con la cabeza hundida entre mis brazos, escondiendo de las miradas de los demás mi humillación y mi vergüenza.

A media tarde volvió, se acercó a mí y me preguntó:

– “¿Nadie te ha contratado?”.

– “Nadie, señor”, le respondí tragándome el orgullo.

– “Ven entonces a trabajar a mi viña”.

Le seguí asombrado porque faltaba sólo una hora para la caída del sol y me puse a recoger racimos con la torpeza de quien nunca ha trabajado con sus manos, acostumbrado a dar siempre órdenes a otros.

Cuando los capataces dieron la señal de fin de trabajo y ordenaron que nos fuéramos acercando a cobrar el salario empezando por los que habíamos llegado los últimos, pensé que me pagaría sólo unos céntimos. Pero cuál no sería mi sorpresa cuando vi que el dueño ponía en mi mano una moneda de un denario.

Le miré con asombro agradecido y cuando se cruzaron nuestras miradas sentí que sus ojos penetraban hasta lo más hondo de mi tragedia con un respeto y una compasión que nunca antes había experimentado.

– “Vuelve mañana”, me dijo y, mientras me alejaba, oí las protestas de mis compañeros al ver que cobraban lo mismo que yo.

El amo no pareció alterarse ante sus quejas y dijo:

– “¿Es que no ajusté con ustedes un salario justo? Si quiero darle a ese otro lo mismo que a ustedes ¿por qué se enfadan? ¿O es que vas a impedirme ser bueno y actuar con generosidad con quien yo quiera?”.

“Ser bueno, actuar con generosidad…” Eran unas palabras y una conducta a las que no estaba acostumbrado y que me invitaban a salir de los criterios estrictos de la retribución para respirar un aire que me era desconocido.

No lo dudé ni un instante. Al día siguiente, antes de que amaneciera, ya estaba yo trabajando en la viña y, cuando llegó el amo, había ya llenado con racimos varias espuertas.

– “No me pagues este tiempo de más. También yo quiero tener un corazón bueno como el tuyo”, le dije.

Y leí en su mirada la alegría de haber conseguido contagiar a otro el misterio de su gratuidad.

VÍSPERAS 2021/08/26

#VisperasFrayNelson para el Jueves XXI del Tiempo Ordinario

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ROSARIO de las Semanas 2021/08/26

#RosarioFrayNelson para el Jueves:
Contemplamos los Misterios de la vida pública del Señor


Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio de la vida pública contemplamos a Jesús, que es bautizado por Juan en el Jordán y recibe la unción del Espíritu Santo.
  2. En el segundo misterio de la vida pública contemplamos que el diablo tienta a Jesús en el desierto pero al final tiene que retirarse derrotado.
  3. En el tercer misterio de la vida pública contemplamos las bodas en Caná de Galilea, donde Cristo dio su primera señal como Mesías.
  4. En el cuarto misterio de la vida pública contemplamos a Jesús, que predica la Buena Nueva a los pobres.
  5. En el quinto misterio de la vida pública contemplamos a Jesús, que llama a algunos discípulos para que estén con él y sean sus apóstoles.
  6. En el sexto misterio de la vida pública contemplamos la transfiguración del Señor, verdadero anuncio de su pasión y de su pascua.
  7. En el séptimo misterio de la vida pública contemplamos la institución de la Eucaristía y el mandamiento de amar como Jesús nos ha amado.

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LAUDES 2021/08/26

#LaudesFrayNelson para el Jueves XXI del Tiempo Ordinario

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LECTIO 2021/08/26

LECTURA ESPIRITUAL.

#LectioFrayNelson para el Jueves XXI del Tiempo Ordinario

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LA GRACIA 2021/08/27 La verdadera libertad

Lo que el mundo llama libertad en el fondo es el derecho a manipularnos; en la medida que le ponemos freno a las pasiones llegamos a ser verdaderamente libres, lo que Cristo ganó para ti y para mí.

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Siervo de Cristo Jesús

Siervo de Cristo Jesús

Ser apóstol de Jesucristo es en el fondo un misterio inagotable. Y San Pablo lo expresa recurriendo a frecuentes paradojas. Una de ellas es la de que siendo embajador personal de Cristo -con toda la dignidad y autoridad que ello implica- se considera simultáneamente un simple siervo, es decir, un esclavo que pertenece a Cristo y está a su servicio.

Por supuesto, todo cristiano es siervo de Jesucristo, y ello en el sentido más profundo y radical: habiendo sido «comprado» y rescatado por Cristo al precio de su sangre (1 Cor. 6,20), el cristiano pertenece a Cristo, es «de Cristo» (1 Cor. 3,23); no se pertenece a sí mismo (1 Cor. 6,19), ni vive para sí mismo, sino que vive y muere «para el Señor», a quien pertenece enteramente (Rom. 14, 7-9).

Pues bien, esto que corresponde al «estatuto» de todo cristiano, expresa con fuerza insuperable un aspecto de la condición del apóstol de Cristo. Y para ello San Pablo se sirve de tres términos distintos (que no suelen distinguirse en las traducciones), cada uno de los cuales expresa aspectos diversos de la tarea apostólica:

a) «Servidor» (diakonos), que expresa ante todo la idea del servicio a la mesa durante la comida, la preocupación diaria por los medios de subsistencia y -más en general- toda clase de servicios. San Pablo se considera sí mismo «diácono de Cristo Jesús» (2 Cor. 11,23; Col. 1, 7; 1 Tim. 4,6), «diácono del evangelio» (Col. 1,23), «diácono de la justicia» (2 Cor. 11,15), «diácono del Espíritu» (2 Cor. 3,8). Es decir: sirviendo en nombre de Cristo, Pablo ofrece a los hombres el alimento y los medios de subsistencia para su vida: la Buena noticia que es el evangelio, la salvación que justifica y transforma, y el don del Espíritu, fuente de toda vida y santidad, que se derrama por el ministerio del apóstol. Así se configura con Cristo, que ha venido a «servir» a todos (Mc. 10,45).

b) «Esclavo» (doulos), que expresa la idea de realizar algo no por gusto, sino por obligación, por el hecho de encontrarse a las órdenes de alguien. En el mundo griego el esclavo carecía de lo más hermoso de la dignidad humana: la libertad. En realidad, el esclavo no se pertenecía a sí mismo, sino a su dueño, debía renunciar continuamente a su voluntad y debía agradar en todo a su amo (que podía castigarle arbitrariamente e incluso quitarle la vida).

Por otra parte, en el A. T. son llamados siervos de Dios todos los grandes hombres de Israel: Moisés (Jos. 14,7), Josué (Jos. 24,29), Abraham (Sal. 105,42), David (Sal. 89,4), Isaac (Dan. 3,35)… En este contexto, el término expresa la sumisión, respeto y dependencia del hombre respecto de Dios.

Por tanto, cuando San Pablo se denomina a sí mismo «esclavo» de Cristo Jesús (Rom. 1,1; Gal. 1,10; Fil. 1,1; Col. 4,12; Tit. 1, 1) está expresando su conciencia de haber quedado «expropiado» de sí mismo, de su voluntad, de sus planes, de sus gustos… en una palabra, de todo lo suyo -incluida su libertad- para servir del todo y sólo a Cristo y a su voluntad. Teniendo en cuenta que ser esclavo de Cristo le lleva también a hacerse esclavo de aquellos a quienes Cristo le envía ( 2 Cor. 4,5).

c) «Siervo» (hyperetes) designa al criado doméstico que está siempre al lado de su Señor, dispuesto a responder al menor de sus deseos. Al llamarse «siervo de Cristo» (1 Cor. 4,1) Pablo sabe que no tiene otra cosa que hacer que estar pendiente de su Señor -en cuya presencia vive- para secundar dócil e inmediatamente cada una de sus indicaciones.

Pues bien, esta conciencia de siervo -de «siervo inútil», según las palabras de Jesús : Lc. 17,10-, hace permanecer a Pablo profundamente enraizado en la humildad. Sabe que no es más que un pobre y débil instrumento de la acción de su Señor (cf. 1 Cor. 15,10).

Y esta conciencia de siervo le impide «servir a dos señores» (Mt. 6,24). No tiene más que un Señor, Cristo, y sólo a El debe agradar: «Si todavía pretendiera agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo» (Gal. 1, 10). Y si se hace «siervo» de ellos es «por Jesús» (2 Cor. 4,5), es decir, «por amor» (Gal. 5,13).


El autor de esta obra es el sacerdote español Julio Alonso Ampuero, a quien expresamos nuestra gratitud. Aquí la obra se publica íntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse aquí.