SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO, CICLO A
La penitencia y la conversión son necesarias porque el pecado nos vuelve sordos a la voz de Dios, y solo al abandonar el camino del pecado podemos romper su poder y volver al plan del Señor para nosotros.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]



