“Con el permiso del padre José María he preparado y publicado una edición digital en diversos formatos que puede descargar gratuitamente de las principales tiendas en línea…”
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Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
[Intervención en video para el Primer Congreso por la Vida, de la Diócesis de Engativá, en Colombia.]
0. Introducción: la situación, en cuanto a la dignidad de la vida humana, es de combate.
1. Descubrir la dignidad de la persona humana y aprender a argumentar sobre su valor no requiere, estrictamente hablando, de la religión ni de la fe. De hecho, la presentación apresurada de razones “religiosas” más bien produce burla y no ayuda la causa de la defensa del ser humano.
2. Sólo los hombres y mujeres de verdadera fe llevarán este combate hasta el final. En efecto, el sabernos amados y sostenidos por Dios nos da recursos interiores que son indispensables en este combate. Más que razones para debatir con otros, la fe nos da motivación, claridad y fuerza interna para no dejar la lucha.
3. Equipamiento de los que combaten por la vida humana:
3.1 Armamento espiritual: como lo aconseja la Iglesia en la formación cristiana: sacramentos, biblia, acompañamiento y consejería.
3.2 Armamento intelectual: ¡hay que formarse! Aprender, leer, escuchar buenos testimonios y aprender qué razones son más iluminadoras y útiles.
3.3 Armamento volitivo, es decir, de la voluntad: por una parte, cuidar nuestra afectividad; luego cultivar las virtudes, singularmente la fortaleza y la coherencia.
[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/familia/Formados_para_defender_la_dignidad_de_la_vida_humana.mp3[/podcast]
MEMORIA MARTIRIO SAN JUAN BAUTISTA
Somos generación de fieles a Dios como Juan el Bautista, dispuestos al martirio para defender su obra.
[podcast]https://dl.dropboxusercontent.com/u/15652/homilias_mp3/20150829.mp3[/podcast]
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este archivo de audio en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
“Dios, Padre misericordioso,
que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo,
y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador,
te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre”.
Te encomendamos en modo particular
los jóvenes de toda lengua, pueblo y nación.
Guíales y protéjeles en los complejos caminos de hoy
y dales la gracia de poder cosechar abundantes frutos
de la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia…”
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Había una vez …
Un hombre que subía cada día al autobús para ir al trabajo. Una parada después, una anciana subía al autobús y se sentaba al lado de la ventana. La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto, iba tirando algo por la ventana; siempre hacía lo mismo, y un día, intrigado, el hombre le preguntó que era lo que tiraba por la ventana.
– ¡Son semillas! – le dijo la anciana.
– ¿Semillas? ¿Semillas de qué?
– De flores; es que miro afuera y está todo tan vacío…Me gustaría poder viajar viendo flores durante todo el camino. ¿Verdad que sería bonito?
– Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros… ¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?
– Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, alguna acabará en la cuneta y, con el tiempo, brotará.
– Pero…tardarán en crecer, necesitan agua…
– Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán los días de lluvia!
La anciana siguió con su trabajo … Y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar, pensando que la anciana había perdido un poco la cabeza.
Unos meses después… Yendo al trabajo, el hombre, al mirar por la ventana vio todo el camino lleno de flores. ¡Todo lo que veía era un colorido y florido paisaje! Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto. Preguntó al conductor: “¿La anciana de las semillas?”
– Pues, ya hace un mes que murió, según me dijeron.
El hombre volvió a su asiento y siguió mirando el paisaje. «Las flores han brotado, se dijo, pero ¿de que le ha servido su trabajo? No ha podido ver su obra.»
De repente, oyó la risa de un niño pequeño. Una niña señalaba entusiasmada las flores…
– ¡Mira, papá! ¡Mira cuantas flores!
Las parábolas son escenas de nuestra propia vida en las que Cristo quiere darnos señales de cómo es el Reino de Dios y cómo obra en nuestra historia.
[podcast]https://dl.dropboxusercontent.com/u/15652/homilias_mp3/20150828.mp3[/podcast]
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