Una poesía de Adviento

De lo primero que voy a hacer

De lo primero que voy a hacer
si Dios me regala el Cielo,
es postrarme y agradecer
que me permitió conocer
amor marcado por su Sello.

De lo primero que voy a hacer
al verme en sus ojos bellos
es besar sus hermosos pies
que a bien tuvieron recorrer
esta tierra y este suelo.

De lo primero que voy a hacer
al ver a mi Señor y Dueño
es decirle, una y otra vez,
que por su gracia y su poder
hoy vivo aunque estuve muerto.

De lo primero que voy a hacer
el día del gozo inmenso
es cantar a Jerusalén,
y proclamar “Ciudad del Rey”
mi corazón, mi alma y mi cuerpo.

De lo primero que voy a hacer
al ver llegar a mi Maestro
es dejar que me enseñe Él,
con su Palabra y con su ser,
qué es amar con amor eterno.

Amén.

El terrorismo no es hijo de la pobreza: lo dicen los datos

“Se han realizado varios estudios sobre las causas que mueven a quienes deciden masacrar a inocentes y ninguno de ellos concluye que sea la pobreza la causa del terrorismo. El más conocido es el de Alan Krueger, economista izquierdista, profesor en Princeton y consultor del presidente Obama, que en el libro “What makes a terrorist”, en base a un análisis empírico llega a la conclusión de que no solamente el terrorismo no está presente de manera mayoritaria ”en los países caracterizados por un bajo PIB per capita“, sino que ”los terroristas proceden de las filas de las personas más instruidas en mucha mayor proporción que de las masas ignorantes y no escolarizadas”. Las mismas conclusiones a las que llega Alberto Abadie, economista en Harvard, en su estudio “Poverty, Political Freedom, and the Roots of Terrorism”, un análisis empírico del terrorismo internacional que demuestra que ”el riesgo de terrorismo no es más elevado en los países pobres” y que “no existe ninguna correlación significativa entre terrorismo y variables económicas como la renta”…”

Haz click aquí!

¿Puede un católico creer en la reencarnación?

¿Puede un católico creer en la reencarnación?

20151218

* * *

La reencarnación es llamada propiamente metempsícosis. Consiste en la creencia de que el alma del sujeto que muere vuelve a nacer en otro cuerpo. Esta creencia envuelve una concepción dualística del hombre que considera al cuerpo y al alma como dos cosas independientes. Según esta doctrina, el alma es lo único verdadero, mientras que el cuerpo es el lugar de confinamiento temporal del alma, donde ésta queda encerrada hasta que se purifica totalmente de sus ataduras temporales. Según esta doctrina cuando el alma no ha conseguido purificarse totalmente en esta vida, al morir vuelve a encarnarse en otro cuerpo y así sucesivamente hasta que termina su definitivamente su purificación. Se presenta en muchas doctrinas con variantes distintas. En este tiempo es la doctrina fundamental del espiritismo kardecista.

El judaísmo, el islam y el cristianismo no aceptan la reencarnación. En efecto, ésta no es compatible con la revelación del Antiguo Testamento ni con la del Nuevo Testamento. Esta doctrina es totalmente incompatible con las tesis católicas sobre el alma. El alma es la forma sustancial del cuerpo, que le da el ser específico, por lo que no puede llegar a ser la forma de otro cuerpo (cf. Santo Tomás, De spiritalibus creaturis, a.9, ad 4). Además, la resurrección de los cuerpos contradice totalmente la metempsícosis, también la metempsicosis contradice la doctrina de las penas eternas del infierno. [Tomado de catholic.net]

Conoce la lógica interna de la eutanasia

Terminan creyendose dueños y señores de la vida humana, capaces de decidir qué vida es digna y cuál no: “Un médico portugués confiesa haber matado a cuatro pacientes para evitarles el dolor. El doctor, que padece cáncer terminal, reclama la despenalización de la eutanasia y asegura que ya ha planeado su propia muerte…”

Haz click aquí!

Gimnasio Mental 081

Dos hombres se dice que son “cuñados” si uno está casado con la hermana del otro. ¿Cuál es el máximo número de hombres que pueden ser todos cuñados unos de otros?

[Si buscas la solución al Gimnasio 080, haz click aquí.]