Señales de la misericordia divina en tu vida

[Predicación en la parroquia de Santa cecilia en Pennsauken, NJ.]

* Misericordia: uno de los nombres del amor. Es el amor que brota del deseo de aliviar la necesidad de otro.

* Dios, que todo lo puede, que a todos conoce y que por amor lo ha creado todo, es el primer misericordioso.

* Manifestaciones de su misericordia:

1. Incontables acciones de su Providencia ante nuestras muchas necesidades.

2. Llamados de la voz de la conciencia.

3. Inspiraciones del Espíritu Santo y de los Santos Ángeles.

4. Obra general de presencia y evangelización de la Iglesia, Cuerpo de Cristo.

5. Su paciencia.

6. Su sanación.

7. Su perdón.

8. Su obra de liberación.

9. Acción de la gracia a través de los sacramentos.

10. Su llamado para que colaboremos en la evangelización.

Regalo perdurable

[Predicación en la parroquia de San José en New Brunswick, NJ.]

* En distintas ocasiones del año damos y recibimos regalos. ¿Qué queda de todo ello? Hoy nos preguntamos cuál es el regalo perdurable. Y descubrimos que sólo aquel que acoge y sigue con amor la voluntad de Dios ha marcado una verdadera diferencia en su vida.

* Siguiendo algunos textos fundamentales del Evangelio, y algunas palabras sabias de varias mujeres santas, meditamos en cinco puntos:

1. Los obstáculos mayores no están afuera sino adentro. Lo más importante en la vida no son las acciones sino las reacciones.

2. Es más seguro el camino de las espinas y las dificultades. Con facilidad la prosperidad sin tropiezos nos vuelve desagradecidos primero y arrogantes e incrédulos después.

3. Desconfía de tu necesidad de recibir un pago por cada esfuerzo.Más allá del inmediatismo, todo lo humano requiere el verbo cultivar.

4. Sufrir pasa pero haber sufrido queda. No pierdas las lecciones y tesoros que vienen de las etapas duras del camino.

5. No existe la evangelización en masa: cada persona debe ser engendrada en Cristo y acompañada.

Una lección de la película Ben-Hur

La historia del actor Charlton Heston ilustra nuestra necesidad de hacer todo lo que podamos y confiarle a Dios lo que no podemos.

Durante la filmación de la gran película épica Ben Hur, Heston trabajó largas horas con los entrenadores para aprender a manejar un carro para la escena crucial de la carrera de carros. Mejoró mucho su manejo de los caballos y el carruaje., pero finalmente se convenció que la tarea era un desafío mayor de lo que había previsto inicialmente. Se aproximó al legendario director de la película, Cecil B. De Mille para hablarle acerca de la escena.

Señor De Mille, le dijo, he trabajado duramente para manejar este carruaje y creo que puedo hacerlo con toda soltura en esta escena. Lo que no creo es poder ganar la carrera.

El director le contestó: Usted conduzca solamente. El resto lo hago yo.

Dios tiene diferentes formas de dirigir las distintas carreras que hacemos en el transcurso de nuestra vida. Él confía que hagamos nuestra parte de dominar el carro. Nosotros debemos confiar en que Él determinará el resultado de la carrera. Como dijo una vez un ingeniero: Dios provee la energía inicial. Nosotros la producción. Y Dios da el resultado final.

El mayor acto de fe para el hombre es reconocer que no es Dios.