Dios quiere para nosotros la felicidad propia de una vida sin límites, sin las cadenas del pecado, sin las limitaciones del miedo y que trasciende las barreras propias del tiempo.
En el primer misterio de la creación contemplamos la sabiduría y la hermosura con que Dios ha dispuesto todas las cosas, en su tiempo y en su lugar.
En el segundo misterio de la creación contemplamos el poder de la Palabra creadora de Dios, pues todo ha venido a ser porque él lo dijo y existió.
En el tercer misterio de la creación contemplamos que Dios hizo los cielos y los Santos Ejércitos celestiales.
En el cuarto misterio de la creación contemplamos que Dios hizo el universo visible, y suyo es cuanto hay en esta tierra.
En el quinto misterio de la creación contemplamos que Dios formó al hombre y a la mujer.
En el sexto misterio de la creación contemplamos la vocación del hombre para que se multiplique y domine la tierra en nombre de Dios y obediencia a él.
En el séptimo misterio de la creación contemplamos el paraíso, primera imagen de la felicidad que Dios quiso para sus hijos.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]
Iniciamos hoy una nueva serie interactiva. Es bien sencilla: cada semana se publica una pregunta que requiere algún conocimiento o mínima investigación de la Biblia. La respuesta correcta se publica a la semana siguiente.
Pregunta de la semana: ¿Cuál fue el profeta que fue tragado por una ballena?
Las dificultades internas se empiezan a superar cuando la comunicación se hace posible; las dificultades externas se empiezan a superar cuando uno levanta los ojos y ve que así como crecen los problemas van asomando las soluciones.
La fe no es un invento, es la respuesta a los signos del amor de Dios; y el signo más grande, bello y poderoso es Jesucristo mismo, realmente presente en la Eucaristía.
“La prensa francesa publica estos días que la Comisión Regional de Indemnizaciones de Accidentes Médicos de Aquitania (Francia) ha reconocido la relación de causalidad de la vacuna del papiloma con daños en el sistema inmune de una mujer de quince años…”