#ModoCentenario

El pasado sábado 23 de junio en rueda de prensa los frailes dominicos de Colombia, guardianes del lienzo renovado de nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, presentaron al país la agenda oficial del centenario de la coronación de la patrona de la nación.

A partir de este lanzamiento oficial y con la eucaristía de apertura del año jubilar el próximo 9 de julio en Chiquinquirá, Colombia entera estará en modo centenario y se hará partícipe de cada una de las actividades se han preparado desde el Santuario Mariano Nacional para celebrar este acontecimiento nacional.

Cabe resaltar que, aunque se celebra 100 años del suceso civil de la coronación, el mensaje central de este centenario gira en torno al acontecimiento milagroso de la renovación del lienzo de la Virgen del Rosario hace más de 400 años en Chiquinquirá.

Así lo asegura Fray Nelson Novoa, prior conventual y rector del Santuario Mariano Nacional de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá “este Santuario es un lugar de renovación para Colombia y la celebración del centenario busca ser un escenario para que peregrinen todos aquellos que deseen renovar sus vidas”.

La celebración del centenario de la coronación de la virgen del Rosario de Chiquinquirá como reina y patrona de Colombia es un pretexto más para recordar a todos los colombianos que, así como en esta ciudad hace 432 años una imagen deteriorada y borrosa renovó nuevamente sus colores, la fe por la Madre de todos los colombianos es capaz de renovar el rostro deteriorado y borroso de esta nación que necesita volver su mirada a Dios.

(Tomado de la página web oficial del Santuario de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá.)

LA GRACIA del Lunes 9 de Julio de 2018

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE CHIQUINQUIRÁ

Celebramos el centenario de la coronación de la imagen del Rosario de Nuestra Señora de Chiquinquirá tiempo justo cuando libramos fuertes batallas en nuestros corazones.

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ROSARIO de las Semanas 20180707

#RosarioFrayNelson para el Sábado:
Contemplamos los Misterios del Silencio de Dios

Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio del silencio contemplamos que del costado de Cristo en la Cruz brotaron sangre y agua.
  2. En el segundo misterio del silencio contemplamos el valor de aquellos que no eran apóstoles y sí permanecieron junto a la Cruz y cuidaron del cuerpo de Cristo muerto.
  3. En el tercer misterio del silencio contemplamos a Jesucristo, puesto en un sepulcro nuevo.
  4. En el cuarto misterio del silencio contemplamos a Jesús, que baja hasta el fondo del reino de la muerte, para que los justos que de antiguo esperaron en él encuentren a su Redentor.
  5. En el quinto misterio del silencio contemplamos el anonadamiento de Cristo, que siendo Hijo aprendió sufriendo a obedecer.
  6. En el sexto misterio del silencio contemplamos la soledad llena de fe de la Santísima Virgen María.
  7. En el séptimo misterio del silencio contemplamos la inmensa compasión de Dios Padre, que tanto amó al mundo que le dio a su único Hijo para que todo el que cree en él no perezca.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]

Breve ordo para la semana del 8 al 14 de Julio de 2018

Homilías breves para esta semana:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLRmr1_QLb8pcRljTPt0FjQNDBsS_wlX2o


Lectura Espiritual para esta semana:


Liturgia de las Horas para esta semana:

8 de Julio de 2018: Domingo XIV del Tiempo Ordinario, ciclo B

Lunes 9: Fiesta de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Martes 10:

Miércoles 11: Memoria de San Benito, abad

Jueves 12:

Viernes 13:

Sábado 14:



Dom Columba Marmion: Un maestro espiritual por redescubrir

“Detrás de las acciones reflexionadas de cada individuo, hay siempre una razón, un móvil. Algunos buscan el placer, algunos los honores, otros están poseídos por la fiebre de la ambición o por la sed de dinero, la mayoría son víctimas de sus penas cotidianas. La influencia del móvil o del fin es predominante en el valor de nuestras acciones. El móvil por el cual nos agitamos, el objetivo que perseguimos, y que debe, por así decirlo, orientar toda nuestra vida, es para nosotros de una importancia capital…”

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¿Hay algún género de temor filial en la gloria del Cielo?

En la patria no habrá de ningún modo temor servil, que es el temor de pena. Este temor queda, en verdad, excluido por la seguridad de la bienaventuranza eterna, seguridad que, como hemos dicho (q.18 a.3; 1-2 q.5 a.4), es de su misma esencia. Mas el temor filial, como aumenta al aumentar la caridad, se perfeccionará también con la caridad perfecta. Por eso no tendrá en la patria exactamente el mismo acto que ahora.

Para evidenciar esto es de saber que el objeto del temor es el mal posible, como el de la esperanza lo es el bien posible. Mas siendo el movimiento del temor una como huida, el temor implica la huida de un mal arduo posible, pues los males pequeños no infunden temor. Por otra parte, como el bien de cada cosa radica en permanecer en su orden, así su mal radica en abandonarlo. Pues bien, el orden de la criatura racional consiste en someterse a Dios y dominar sobre las demás criaturas. De ahí que, como el mal de la criatura racional está en someterse a otra inferior por amor, su mal consiste también en no someterse a Dios sublevándose con presunción contra El o despreciándole. Este mal es posible en la criatura racional considerada en su esencia, dada la volubilidad de su libre albedrío; pero en los bienaventurados es imposible por la perfección de la gloria. En consecuencia, la huida del mal, que consiste en no someterse a Dios, existirá en la patria como posible a la naturaleza, pero imposible a la bienaventuranza. En la tierra, en cambio, la huida de este mal es totalmente posible.

Por eso, comentando San Gregorio en XVII Moral, las palabras de Job 26,11: Las columnas del cielo se tambalean y se estremecen a una amenaza tuya, escribe: Las virtudes mismas del cielo, que le miran sin cesar, se abaten en esa contemplación. Pero ese temblor, para que no les sea penal, no es de temor, sino de admiración, es decir, admiran a Dios, que existe sobre ellas y les es incomprensible. San Agustín, por su parte, en este mismo sentido, pone en XIV De civ. Dei el temor en la patria, aunque con cierta duda: Ese temor casto, que permanece por los siglos de los siglos, si es que ha de existir en el siglo advenidero, no será el temor que hace temblar ante el mal que puede sobrevenir, sino el que se afirma en el bien que no se puede perder. Pues donde está el amor inmutable del bien conseguido, sin duda, si cabe hablar así, está seguro el temor del mal que se ha de evitar. Pues con el nombre de temor casto se significa la voluntad con la que por necesidad no pecamos, y esto no con la preocupación de la flaquera de si acaso pecaremos, sino con la tranquilidad de la caridad para evitar el pecado. O si allí no puede haber temor de ningún género, tal vez se ha llamado temor que permanece por los siglos de los siglos, porque permanecerá aquello a lo que el mismo temor conduce. (S. Th., II-II, q.19, a.11, resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]