Bella oración a San José

San José, guardián de Jesús y casto esposo de María, tu empleaste toda tu vida en el perfecto cumplimiento de tu deber, tu mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos.

Protege bondadosamente a los que recurren confiadamente a ti. Tu conoces sus aspiraciones y sus esperanzas. Se dirigen a ti porque saben que tu los comprendes y proteges. Tu también conociste pruebas, cansancio y trabajos. Pero, aun dentro de las preocupaciones materiales de la vida, tu alma estaba llena de profunda paz y cantó llena de verdadera alegría por el íntimo trato que goza con el Hijo de Dios, el cual te fue confiado a ti a la vez que a María, su tierna Madre. Amén.

Una historia muy corta y muy profunda

Si quieres saber de amor masculino, lleno de pureza y de honestidad, luminoso con la sabiduría y robusto con un compromiso para toda la vida… piensa en la manera como José miraba y trataba a María Santísima.

ESCUCHA, Dos pensamientos sobre San José, Custodio del Redentor

Administrador fiel y tesoro de fecundo silencio: San José.

San José

[Esta homilía para la Solemnidad de San José fue predicada en el Monasterio de Baeron, Corea, para las Monjas Dominicas y los feligreses que se congregan en esa capilla. La versión que aquí se presenta ha sido editada para dejar sólo la parte en español, sin la traducción que se iba haciendo al coreano. Por eso el ritmo de la palabra puede parecer distinto a otras predicaciones.]

Esta es una grabación de parte de la Santa Misa. Las respuestas son en español. El Santo está cantado en latín, y el Padrenuestro está cantado en coreano:

Como hecho curioso, nótese el sonido del gong al momento de la consagración.