Oracion corta al Espiritu Santo

Consuelo del alma

¡Oh Espíritu Santo! Amor del Padre y del Hijo: Inspíranos siempre lo que debemos pensar, lo que debemos decir, lo que debemos hacer, lo que debemos evitar; para procurar vuestra gloria y el bien de los demás. Amén.

(Compartida por el P. Roberto Mena)

Oracion para que pidamos el Amor Mayor

Oración pidiendo al Señor que nuestras comunidades y nuestra misión crezcan en la dimensión del Amor Mayor.

Unidos en la plegaria, Señor, queremos entregarte esta intención que tu amor pone en el alma: danos el amor mayor.

Haz, Señor que, en el Nombre de tu amado hijo Jesucristo y mirando el precioso y santísimo Corazón Inmaculado de María, nosotros nos levantemos por encima de prejuicios; que jamas pongamos en primer lugar nuestras simpatías o antipatías; que sepamos encontrar tu voluntad y que nuestro gozo sea hacer tu voluntad.

Padre Dios, con la poderosa intercesión de ese Corazón que atrajo el primer Pentecostés, y con la eficaz intercesión de nuestros Ángeles custodios, ¡Ven Señor, ven! ¡Ven con el don de tu Divino Espíritu, para que aprendamos a ser Iglesia mas allá de los amores de la carne; para que aprendamos a servir tu evangelio mas allá de nuestras propias conveniencias; para que aprendamos a caminar en tu presencia más allá de nuestros gustos!

En la Biblia, Señor, tú no dejaste ni una sola promesa para el gusto: el gusto no tiene ni una sola promesa. Lo que tiene promesa es: la fe, la obediencia, la docilidad, la perseverancia; eso sí tiene promesas.

Yo te pido, Señor que las promesas debidas a la fe y a la obediencia, a la docilidad y la perseverancia, se cumplan en nosotros; que nosotros seamos pueblo tuyo; que se nos note Señor cuál es el amor que nos ha dado origen, porque dice el capitulo primero del evangelio de Juan: estos “no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios” (Juan 1, 13). Y Jesús dice: “Lo que nace de la carne es carne; lo que nace del Espíritu es Espíritu” (Juan 3, 6).

Que seamos pueblo nuevo, renacido en la gracia poderosa del Espíritu, y que con ese amor, con esa luz, podamos conquistar muchos corazones para que se acerquen a ti, para que vivan su fe con plenitud y con gozo, y para que también ellos la puedan transmitir a otros, que a su vez le cuenten la noticia a otros, que surjan y lo cuenten a sus hijos, a la generación que ha de venir.

¡Oh sí, pueblo de Dios, “dad la vuelta en torno a Sion, contando sus torreones; fijaos en sus baluartes, para poder decirle a la próxima generación: éste es el Señor, nuestro Dios, él nos guiará por siempre jamás” (Salmo 49 [48], 12-14 )!

Entregamos estas intenciones al Corazón Sagrado de Cristo, horno bendito del que sale ese fuego que todo lo transforma, el fuego del Espíritu. Entregamos esta oración en las manos virginales y perfumadas de María Santísima, en su advocación de Nuestra Señora de Guadalupe.

Y que la bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. Amén.

ESCUCHA, construir comunidad, carne y espiritu

[Predicación en la Misión Santa Ana, de la Arquidiócesis de Miami.]

* Los seres humanos nos agrupamos por diversas razones. Las más comunes son: gusto, conveniencia, interés, miedo y deseo. El amor que está detrás de de esas razones es el que la biblia llama “amor carnal.” Obsérvese que “carne” no alude simplemente a sexo.

* El amor carnal tiene un lugar importante en la vida humana, en la medida en que permite formas de asociación y cooperación que van desde la libre empresa hasta la unión procreadora. Pero el amor carnal es insuficiente para fundar sobre él comunidad.

* En efecto, la oferta del amor salvador de Dios es necesaria para todos, sin distinciones, y el amor carnal ciertamente hace distinciones según los gustos y las conveniencias. por eso, el amor propio de la redención ha de ser un amor mayor, uno que pasa por encima de las motivaciones del amor carnal.

* Vemos brillar ese amor mayor en la Santísima Virgen María, quien vio en el calvario a su Hijo completamente abandonado de sus discípulos, pero luego oró por y con esos mismos discípulos, implorando el Don del Espíritu.

* Las notas básicas de ese Amor Mayor se ven bien en el Padrenuestro, de la primera a la última de sus palabras.

Decision Time, Lenten Spiritual Retreat, 6 of 6

[Spiritual Retreat preached for lay people at St. Patrick’s, in Miami Beach.]

Talk 6 of 6: To Become Just

* Justification stands at the very centre of many theological and religious discussion back in the first century AD. In simple terms, the question is: How can we restore a good relationship with God, the One who is Just and Bounteous?

* Here comes faith in order to accept Jesus, the only-begotten, as a pure gift of grace for redemption and healing of our hearts and souls.

* The Holy Spirit brings with himself transforming power: for the Law of Moses, while stating what is right and what is wrong, did not have the power to transform our hearts so as to fall in love with what is good, and yo really detest what is evil.

El Espiritu y la Cruz

9. Respecto a la C que representa a la Cruz de Cristo, queridos hermanos nacidos de la oración sempiterna de Cristo, la cual da origen a la Iglesia y la conserva, y la lleva cada vez a más perfección, recordemos la condición que nos muestra el Magisterio, para introducirse en el ABC de la oración.

Para que llegue y se establezca el Espíritu Santo a nuestra alma es necesario aceptar y unirnos a la Cruz del Redentor: “No se da el envío del Espíritu Santo (después del pecado original) sin la Cruz y la Resurrección” (DEV 24).

Esto implica que nuestra oración crece en dones, gracias y carismas en la medida que nos unimos al Misterio Pascual, es decir, a la Pasión, Cruz, Muerte y Resurrección de nuestro Señor. Es más, podemos decir que la medida del avance en la ciencia y arte de la oración, la da la medida en que nos unamos al Misterio Pascual; lo cual es un proceso que desemboca en la unión plena con Cristo; y trae consigo la gracia de hacer oración por Él, con Él y en Él.

La elevación en la oración, conlleva la conformación cada vez más plena con Jesús. Lo seguimos, conformándonos y uniéndonos con Él, hasta el Matrimonio Místico con Él y en Él. De tal manera que el orante (discípulo) avanzado llega a ser Alter Christus, o sea, Otro Cristo, con el Espíritu Santo en el seno del Padre.

El avance en la Escuela de Oración trae consigo también vida y muerte, o sea, el fiel vive de Cristo, con Cristo y en Cristo; y muriendo con Cristo, muere para surgir una nueva creación, nacida de germen inmortal: una nueva persona, un nuevo yo y un nuevo ser hecho uno con Cristo.

[Autor: Juan de Jesús y María.]

Presencia de Dios, 2 de 4, Dones del Espiritu

* No es posible vida cristiana sin aquel que la concede, es decir, el Espíritu Santo.

* La vida que da el Espíritu, que es don, se expresa en sus múltiples dones, que la Iglesia suele agrupar en siete, siguiendo textos de Isaías y de San Pablo.

* Cuatro de los siete dones tienen más relación con la inteligencia: son los dones de sabiduría, entendimiento, ciencia y consejo: los otros tres tienen que ver más con la voluntad: fortaleza, piedad y temor de Dios.