La Promesa Cumplida, No. 6 de 7: Jesus sana tus ojos

Promesa Cumplida – Congreso de la Renovación Carismática en Edmonton, Canadá. Tema 6 de 7: Jesús sana tus ojos

* Pasa con frecuencia que le pedimos a Dios bendiciones que ya Él nos ha concedido sino que simplemente no vemos porque nuestra angustia, ofuscación o tristeza empañan la mirada. Por eso hay que orar como aquel ciego del Evangelio: “Señor, haz que vea…”

La colección completa de estas siete predicaciones se encuentra aquí: http://fraynelson.com/edmonton2011

Un taller para jovenes

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“Este taller tiene como finalidad presentar un camino de seguimiento, inspirada en el Evangelio de San Lucas el “Cantor de la dulzura de Jesús”, para ello nos servimos del pasaje (Lc 9, 57) como tema central…” Click!

Discernimiento de pasiones y pensamientos

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“Entre los demonios que se oponen a la práctica de las virtudes, los primeros que adoptan una actitud de guerra son aquellos que ostentan las pasiones por el buen comer, los que nos insinúan el amor por el dinero, y los que nos estimulan a buscar la gloria que proviene de los hombres. Todos los demás vienen detrás de éstos y reciben a los que han sido heridos por ellos…” Click!

III-I. Discernimiento y busqueda incesantes

142. No apaguéis el espíritu, no despreciéis la profecía, examinadlo todo y retened lo bueno; evitad toda especie de mal. (1 Ts 5,18-22)

143. Buscarás al Señor, tu Dios, y lo encontrarás si lo buscas con todo el corazón y con toda el alma. (Dt 4,29)

144. Entrad por la puerta estrecha; porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición y son muchos los que entran por ella. ¡Qué estrecha es la puerta, y qué angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que dan con ella! (Mt 7,13-14)

145. Feliz el hombre que se ejercita en la sabiduría. (Sir 14,20)

146. ¡Qué grande el que ha encontrado sabiduría! Mas no aventaja a quien teme al Señor. El temor del Señor vale más que todo. Nadie puede compararse a quien lo posee. (Sir 25,10-11)

III-H. Vigilancia y no fiarnos de nosotros mismos

139. Procura que tu fuente de luz no quede oscura. (Lc 11,35)

140. Sed sobrios, vigilad, que vuestro adversario el diablo, como león rugiendo, da vueltas buscando a quien devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos por el mundo sufren las mismas penalidades. (1 P 5,8-9)

141. El que ama el peligro caerá en él. (Sir 3,26)