Aprender a confiar en serio en Dios

Mientras hablábamos, afirmaba que prefería no salir nunca del chamizo donde vivía, porque le gustaba más contar las vigas de “su” cuadra que las estrellas del cielo. -Así son muchos, incapaces de prescindir de sus pequeñas cosas, para levantar los ojos al cielo: ¡ya es hora de que adquieran una visión de más altura!

Sé atrevido en tu oración, y el Señor te transformará de pesimista en optimista; de tímido en audaz; de apocado de espíritu en hombre de fe, ¡en apóstol!

Los problemas que antes te acogotaban -te parecían altísimas cordilleras- han desaparecido por completo, se han resuelto a lo divino, como cuando el Señor mandó a los vientos y a las aguas que se calmaran. -¡Y pensar que todavía dudabas!

Cuando veo tantas cobardías, tantas falsas prudencias…, en ellos y en ellas, ardo en deseos de preguntarles: entonces, ¿la fe y la confianza son para predicarlas; no, para practicarlas?

Más pensamientos de San Josemaría.

Matemáticas de Dios

Tavito salía de casa rumbo a la escuela, su papa había notado que se estaba olvidando el libro de matemáticas, y dice a su pequeño:

-Espera hijo ¿No te olvidas de nada?

-Creo que no papa, responde Tavito.

-Entonces el papa apunta al libro de matemáticas que se estaba olvidando.

-¡Ah! Es ese libro; no me interesa llevarlo, es el de matemáticas.

– ¿Por qué no te interesa? Pregunta preocupado su padre.

-Bastantes problemas tengo ya papa, para llevar más…

Problemas y más problemas quien no lo los tiene, todos los días tenemos que enfrentar diferentes problemas y dificultades.

¿Qué hacer cuando llegan las dificultades? En lo personal cuando atravieso por diversos problemas me refugio en los consejos de San Pablo cuando dice:

“Nos sobrevienen pruebas de toda clase, pero no nos desanimamos; estamos entre problemas pero no desesperados, nos persiguen pero no estamos abandonados; nos derriban pero no nos destruyen” (2da Corintios 4,8-9)

Las matemáticas de los problemas en nuestra vida siempre tendrá la tendencia negativa de: sumar problemas, multiplicar angustia y desesperación, restar la esperanza y dividir nuestra fe.

La matemática de Dios es diferente, cuando llegan los problemas Él nos dice que tenemos que Sumar todas las bendiciones, multiplicar y aumentar Fe y Esperanza, esto hará restar nuestros problemas y dividir la angustia y desesperación.

De un texto de Adhemar Cuéllar.