Dios nos invita a que volvamos a Él y que avancemos por el camino de su alianza, asegurando su presencia entre nosotros y reclamando que no tengamos otros dioses.
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Tres características del verdadero profeta: (1) Ha escuchado en profundidad la voz del Señor y ama y busca ardientemente su gloria; (2) Aunque es consciente de la simplicaciones de su servicio, no se calla sino que presenta con mansedumbre y buena conciencia, y a la vez, con completa claridad lo que entiende que es el querer del Señor; (3) No se detiene ni siquiera ante el dolor de ver las incoherencias en su propia familia o comunidad o incluso en los pastores del Pueblo de Dios.
* Cuando alguien encuentra algo que le cambia todo. Hay gente así. ¿Qué pudo haber pasado en estas personas?
* La conversión es algo profundo, único y personal; sin embargo, hay rasgos comunes de la conversión, que conviene conocer porque nos ayudan a disponernos a la visita del amor de Dios.
1. Verle la cara al faraón
* Es darse cuenta uno a quién esta sirviendo realmente. ¿Quién es mi Señor? Al experimentar el desengaño nos preparamos para la conversión. La vida del pecado: yo suelto a Dios; la conversión: yo suelto mis ídolos y me vuelvo a Dios
2. Afrontar el pasado
* Miedos, resentimientos y absurdos acechan en los sótanos de nuestro corazón. Un fantasma es un miedo no derrotado ni afrontado.
* Los resentimiento surge ante las injusticias.
* Los absurdos son aquellas cosas incomprensibles y dolorosas que uno no sabe por qué pasaron.0
* Muchas personas no tienen cómo “digerir” su pasado. La samaritana es la imagen de una persona así pero Jesús hizo algo maravilloso en ella hasta el punto de permitirle mencionar su pasado. Cristo la hizo libre.
3. Recapacitar y confesar
* Lucas 15,17-18: el hijo pródigo “recapacitó” y decidió hablar, confesar su culpa.
* Recapacitar es dejar de echarle la culpa al mundo. Recapacitar es volverse capaz de asumir su propia vida. “Yo soy parte de que el mundo, mi familia… estén como están” Desde el momento en que uno recapacita se va soltando.
4. Darse cuenta que uno esta llamado a algo más grande y más bello
* ¿Qué estoy haciendo para que mi vida sea significativa, sea grande? No simplemente a los ojos del mundo. No como un perseguir la fama o el reconocimiento del mundo, sino como quien descubre su lugar único en el mundo.
5. Tomar en serio la eternidad
* Tomar conciencia de que el tiempo es limitado.
* La conciencia de que la muerte viene nos puede llevar a una buena reflexión: que no se nos apague la llama de la gracia y del amor de Dios.
Necesitamos verdaderos pastores que nos muestren el camino del arrepentimiento y de la conversión, que nos anuncien que es tiempo de volver a Dios y de responder a su Palabra.
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