“2,13% de sacerdotes muertos y 10,25% contagiados. Entre los 439 contagiados, 26 obispos contrajeron Covid-19, recuperándose satisfactoriamente 22 de ellos; otros 4 (un titular y tres eméritos), se encuentran dentro de los 45 fallecidos…”
El sufrimiento puede volvernos egoístas e indiferentes; hoy escogemos permanecer sensibles y solidarios.
Los fracasos pueden volvernos pesimistas y cobardes; hoy escogemos aprender las lecciones, levantarnos y seguir el camino.
El cansancio puede volvernos conformistas y tristes; hoy escogemos, en el Nombre del Señor, fijar nuestros ojos en su amor que nos renueva.
Las malas noticias pueden empujarnos hacia la tristeza o el cinismo; hoy escogemos proclamar la fuerza de la Buena Noticia que es Cristo mismo, a quien entregamos el año que empieza.
“Tenía alma de contemplativo. En él se vive a la perfección esa idea de Ezra Pound del poeta como «antena permanente» y la de Martin Heidegger del poeta como pastor del ser y cantor de lo sagrado. En medio de su vocación de laico casado y padre de familia, que vivió con integridad, y de sus múltiples actividades públicas, sabía encontrar el secreto del origen y finalidad divinos del ser, a través de esa «lengua del alma» que, según Cervantes, es la poesía…”
Doy gracias a Dios por su prédica… PREGUNTO: Con todo respeto, estamos llegando a finalizar el estudio de los 365 Días leyendo el Evangelio quisiera decirme qué debo hacer o cómo continuar? — F.R.
Yo te invito a tomar series de estudio bíblico de nuestro canal, por ejemplo:
“Con dos versículos de diferencia, San Mateo indica dos de los nombres que recibirá el Niño nacido de la Virgen: Le pondrás por nombre Jesús… Se le pondrá por nombre Emmanuel (Mt 1,21.23)”, señaló el sacerdote.
Los católicos -al defender y mantener la verdad, sin transigencias- hemos de esforzarnos en crear un clima de caridad, de convivencia, que ahogue todos los odios y rencores. En un cristiano, en un hijo de Dios, amistad y caridad forman una sola cosa: luz divina que da calor.
La práctica de la corrección fraterna -que tiene entraña evangélica- es una prueba de sobrenatural cariño y de confianza. Agradécela cuando la recibas, y no dejes de practicarla con quienes convives.