Era MENTIRA: no encuentran ningún cuerpo enterrado en las escuelas residenciales en Canadá

El Dorchester Review, una de las publicaciones de historia más importantes de Canadá, acaba de publicar un artículo importantísimo para aclarar una cuestión que los medios manipularon con un propósito político, como ya lo habíamos notado en un video del 3 de junio de 2021.[1] Jacques Roullard, el autor del artículo y doctor en historia y profesor emérito del departamento de historia en la Universidad de Montreal, interpela al gobierno y los medios por la operación mediática de junio del año pasado y dice: “Después de siete meses de recriminación y denuncia, ¿dónde están los restos de los niños enterrados en la Escuela Residencial Indígena Kamloops?”

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Tips de humildad

Imita a la Virgen Santa: sólo el reconocimiento cabal de nuestra nada puede hacernos preciosos a los ojos del Creador.

La soberbia entorpece la caridad. -Pide a diario al Señor -para ti y para todos- la virtud de la humildad, porque con los años la soberbia aumenta, si no se corrige a tiempo.

Más pensamientos de San Josemaría.

Esta historia hay que compartirla

Al final de una gran cena en un castillo inglés, un famoso actor de teatro entretenía a los huéspedes declamando textos de Shakespeare. Después de un rato, se ofreció a que le pidieran alguna pieza extra, por lo que un tímido sacerdote le preguntó si conocía el Salmo 23.

El actor respondió de inmediato:

– “Sí, Padre, lo conozco, y estoy dispuesto a recitarlo con una condición… que después lo recite usted.”

El sacerdote se sintió un poco incómodo, pero accedió a la condición. El actor hizo una bellísima interpretación, con una dicción perfecta: “El Señor es mi Pastor, nada me falta…”

Al final, los huéspedes aplaudieron vivamente, elogiando la interpretación.

Entonces llegó el turno del sacerdote… éste se levantó muy despacio y, tras un momento de silencio, cerró los ojos y recitó lentamente las mismas palabras que momentos antes pronunció el actor.

Esta vez, cuando terminó el sacerdote, no hubo aplausos, sólo un profundo silencio llenó la sala mientras algunas lágrimas comenzaban a brotar.

El actor se mantuvo en silencio unos instantes, después se levantó y dijo:

– “Espero que se hayan dado cuenta de lo que ha sucedido aquí esta noche… yo conocía el Salmo, pero el sacerdote conoce al Pastor.”

Breve ordo para la semana
del 30 de Enero al 5 de Febrero de 2022

LA GRACIA: Homilías breves para esta semana:


LECTURA ESPIRITUAL para esta semana:


Liturgia de las Horas para esta semana:

Domingo, 30 de Enero de 2022: Domingo IV del Tiempo Ordinario, ciclo C

Lunes 31: Memoria de San Juan Bosco, presbítero

Martes 1 de Febrero:

Miércoles 2: Fiesta de la Presentación del Señor

Jueves 3:

Viernes 4:

Sábado 5: Memoria de Santa Águeda, virgen y mártir



LECTIO 2022/01/29

LECTURA ESPIRITUAL: De la Constitución Pastoral Gaudium et Spes, Sobre la Iglesia en el mundo actual, del Concilio Vaticano II

#LectioFrayNelson para el Sábado III del Tiempo Ordinario

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¿Se deben pedir cosas concretas en la oración?

Según refiere Máximo Valerio, Sócrates opinaba que a los dioses inmortales sólo se les deberían pedir bienes en general, porque ellos saben perfectamente cuáles convienen a cada uno, mientras que nosotros solemos pedir en nuestros ruegos cosas que lo mejor sería que no se nos concediesen. Esta opinión, ciertamente, tiene su parte de verdad en lo tocante a las cosas que pueden acabar mal, y de las que el hombre, de hecho, puede hacer buen o mal uso. Tales son, por ejemplo, las riquezas, las cuales, como allí mismo se nos dice, causaron la ruina a muchos; los honores, que hundieron a mucha gente; los reinos, cuyo desenlace, con frecuencia, fue a ojos vista miserable; los matrimonios rumbosos, que, en ocasiones, fueron la ruina total de las familias. Hay, sin embargo, algunos bienes de los que el hombre no puede usar mal, cuales son manifiestamente aquellos que no pueden terminar siendo un desastre. Son los que constituyen nuestra bienaventuranza y los que hacen que la merezcamos. Los santos, en sus oraciones, piden estos bienes de forma absoluta, según aquellas palabras del salmo 79,4: Muéstranos tu faz y seremos salvos; y aquellas otras del salmo 118,35: Guíame por la senda de tus mandatos. (S. Th., II-II, q.83, a.5 resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]