Obediencia y unidad

Una persona que “no sabe obedecer”, no aprenderá nunca a mandar.

Tú has de obedecer -o has de mandar- poniendo siempre mucho amor.

Persuádete, hijo, de que desunirse, en la Iglesia, es morir.

Pide a Dios que en la Iglesia Santa, nuestra Madre, los corazones de todos, como en la primitiva cristiandad, sean un mismo corazón, para que hasta el final de los siglos se cumplan de verdad las palabras de la Escritura: «multitudinis autem credentium erat cor unum et anima una» -la multitud de los fieles tenía un solo corazón y una sola alma. -Te hablo muy seriamente: que por ti no se lesione esta unidad santa. ¡Llévalo a tu oración!

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7 sugerencias para traer de vuelta a los católicos

“¿Cuántas personas has conocido a lo largo de tu vida que eran católicas, que se definían como tal e incluso llevaban una vida coherente o que participaban en las actividades de la parroquia y han acabado dejando la Iglesia? Ante esta situación surge un gran interrogante: ¿cómo se puede ayudar a estas personas? ¿Cuál es la mejor forma de hacer que regresen a la Iglesia? No siempre es fácil, pues los motivos que han llevado a estas personas a alejarse de la fe pueden ser desde un enfriamiento religioso a una dura experiencia en el seno de la Iglesia…”

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