LECTURA ESPIRITUAL.
#LectioFrayNelson para el Domingo V del Tiempo Ordinario
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]

Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
LECTURA ESPIRITUAL.
#LectioFrayNelson para el Domingo V del Tiempo Ordinario
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
“Las calificaciones teológicas sirven para valorar las proposiciones relativas a la fe cristiana, con la finalidad de precisar su cualidad doctrinal y su grado de certeza, tomando como base su concordancia o su contradicción mayor o menor con la revelación. Si se toman “positivamente”, estas calificaciones reciben el nombre de ” notas teológicas” (notae o notationes theologicae): si negativamente, el de “censuras” (censurae)…”
Haz clic aquí!
El que descansa en Cristo queda libre para unir a Cristo su vida, con todas las alegrías, dolores, preguntas y búsquedas.
Primeras #VisperasFrayNelson para el Domingo V del Tiempo Ordinario, ciclo A
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
#RosarioFrayNelson para el Sábado:
Contemplamos los Misterios del Silencio de Dios
Usamos esta versión de las oraciones.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]
Videos de micro-homilías para esta semana:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLRmr1_QLb8pcctwWFY4_t-ztSUPkZcrBB
Lectura Espiritual para esta semana:
Liturgia de las Horas para esta semana:
5 de Febrero de 2017: Domingo V del Tiempo Ordinario, ciclo A
Lunes 6: Memoria de los santos Pablo Miki, presbítero, y compañeros, mártires
Martes 7:
Miércoles 8:
Jueves 9:
Viernes 10: Memoria de Santa Escolástica, virgen
Sábado 11:

El pasado 2 de febrero cumplí 31 años de haber profesado como religioso dominico; un tiempo después, el 21 de marzo de 1992, recibí la ordenación sacerdotal.
De vez en cuando es bueno gritar con gozo al mundo, lo que es verdad y llevo dentro: “¡Soy feliz! ¡Estoy infinitamente agradecido con Jesucristo, con la Iglesia y con mi Orden Dominicana!” No soy ciego. Veo problemas e incoherencias, sobre todo en mí mismo, pero “¿cómo pagaré al Señor por todo el bien que me ha hecho?”
Es importante que el caudal de malas noticias y el ruido de tantos escándalos no opaquen la belleza de la gracia y la serenidad de la música del amor de Dios.
Miremos esta vida como una inmensa oportunidad para aprender de Quién somos y hacia Quién vamos, y para convocar con ejemplos, palabras y obras, a los más que podamos, para que todos conozcan, alaben, amen y obedezcan a Cristo Señor.
#LaudesFrayNelson para el Sábado IV del Tiempo Ordinario, ciclo A
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
LECTURA ESPIRITUAL.
#LectioFrayNelson para el Sábado IV del Tiempo Ordinario
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
Pensar puede entenderse en tres sentidos. Primero, de manera general, significando cualquier aplicación del entendimiento a una cosa. Así lo entiende San Agustín en XV De Trin. cuando escribe: Llamo inteligencia a la potencia por la que deliberando entendemos. Otro, más propio, significando la aplicación del entendimiento que conlleva cierta búsqueda antes de llegar a la perfecta inteligencia por la certeza de la visión. En este sentido lo toma San Agustín al afirmar en XV De Trin. que el Hijo de Dios no se llama pensamiento de Dios, sino Verbo de Dios. En efecto, nuestro verbo surge solamente cuando el pensamiento llega a saber y es informado por las cosas que conoce. Por eso el Verbo de Dios debe entenderse sin la cogitación, pues en él no hay nada en proceso de formación y que pueda ser informal. Según eso, pensar se llama propiamente el movimiento de la mente que delibera cuando todavía no ha llegado a la perfección por la visión plena de la verdad. Pero ese movimiento de la mente cuando piensa puede versar, bien sobre las intenciones universales, en cuyo caso pertenece a la parte intelectiva; bien sobre representaciones particulares, lo cual pertenece a la parte sensitiva. De ahí que, en un segundo sentido, pensar es acto de la inteligencia que indaga, y, en otro tercer sentido, es acto de la facultad cognoscitiva.
Por lo tanto, si el acto de pensar se toma en la acepción común, o sea, en el primer sentido, la frase pensar con asentimiento no expresa toda la esencia de lo que es el acto de creer, ya que, en ese sentido, quien considera las cosas que conoce o entiende, también piensa asintiendo. Tomándolo, en cambio, en el segundo sentido, se expresa toda la esencia del acto de creer. En efecto, de los actos de la inteligencia, algunos incluyen asentimiento firme sin tal cogitación, pues esa consideración está ya hecha. Otros actos del entendimiento, en cambio, tienen cogitación, aunque informe, sin asentimiento firme, sea que no se inclinen a ninguna de las partes, como es el caso de quien duda; sea que se inclinen a una parte más que a otra (inducidos) por ligeros indicios, y es el caso de quien sospecha; sea, finalmente, porque se inclinan hacia una parte, pero con temor de que la contraria sea verdadera, y estamos con ello en la opinión. El acto de fe entraña adhesión firme a una sola parte, y en esto conviene el que cree, el que conoce y el que entiende. Pero su conocimiento no ha llegado al estado perfecto, efecto de la visión clara del objeto, y en esto coincide con el que duda, sospecha y opina. Por eso, lo propio del que cree es pensar con asentimiento, y de esta manera se distingue el acto de creer de los demás actos del entendimiento, que versan sobre lo verdadero o lo falso. (S. Th., II-II, q.2, a.2, resp.)
[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]
La firmeza de nuestra fe, particularmente en el caso de los sacerdotes, proviene de la firmeza del SÍ de Jesucristo, que es el mismo ayer, hoy y siempre.