LA GRACIA 2024/09/11 Dios es el dueño de todas las vocaciones

El llamado de Dios tiene que ver con la persona que lo recibe, con la comunidad cristiana en que vive y con el mundo al que va a servir. La vocación perfecta objetivamente hablando es la consagración plenamente a Él, pero lo definitivo es la manera de responder a la llamada que nos hace el Señor.

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