Jesús jamás se hace pecador sino que en Él por su sacrificio quedó plasmado el efecto del pecado, dándonos la vida nueva que, sin su pasión, no hubiéramos podido recibir.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
