Continúa el relato de la evangelización en Norteamérica

Siglo XVII

Crece en el siglo siguiente la presencia inglesa. En 1607, el capitán Smith, con 144 ingleses, funda Jamestown, primera ciudad inglesa, en la bahía de Chesapeake. Y en seguida comienzan las tensiones y rivalidades entre los antiguos colonos franceses y los nuevos ingleses. La clave principal de los conflictos es por ahora el control del comercio de las pieles. En 1611-1613 llegan con algunos colonos franceses unos pocos jesuitas, pero atacados y apresados unos y otros por los ingleses de Virginia, han de regresar a Francia.

Con todo esto, la evangelización del Norte de América, y su colonización también, lleva un gran retraso respecto a la de América hispana. Puede decirse que el apostolado misionero se inicia propiamente en 1615, en la zona de Quebec, bajo el impulso de un laico fervoroso, Samuel de Champlain, de la sociedad comercial de Francia. Él trae en ese año a cuatro franciscanos, y en 1622-1623 otros cuatro, entre ellos el padre Viel, que inician la evangelización de algonquinos, hurones e iroqueses.

Por otra parte, como la asociación comercial sólamente asume la sustentación de seis misioneros, se piensa en pedir ayuda a la Compañía de Jesús. Y efectivamente, en 1625 llegan a Quebec los padres Lallemant, Massé y Brébeuf, con los hermanos Burel y Charton. En ese mismo año es asesinado el franciscano Viel.

Pero tampoco esta entrada misionera iba a tener éxito. Los hermanos Kirke, escoceses, en 1629, con una pequeña armada que actúa en nombre del rey inglés, atacan Quebec, y eliminan del Canadá la presencia colonizadora y misionera de Francia. Champlain ha de entregar la ciudad, y con todos los misioneros se ve obligado a regresar a Europa. Tres años más tarde, vuelve Quebec al dominio francés por el tratado que en 1632 establecen ingleses y franceses en Saint Germain en Lay, lo cual permite reiniciar las misiones. Pero veamos antes brevemente la situación del país en donde se intenta la evangelización.

Hacia 1620 crece la emigración holandesa e inglesa. En ese año se inicia la formación de Nueva Inglaterra con los emigrantes del Mayflower, que son puritanos ingleses, miembros de una minoría rigorista de protestantes presbiterianos perseguida por los Estuardos, y que durante todo el XVII pasan en masa a América del Norte. También llegan por esos años muchos desheredados holandeses, que se establecen en Nueva Amsterdam, hoy Nueva York.

Los primeros contactos de los colonos europeos con los indios se habían realizado en un ambiente de curiosidad, recelo, cortesía y trueques, aunque no faltaron luchas por el control del negocio de las pieles, en las que se implicaron también los indios. Pero estos inmigrantes, a diferencia de los tramperos y comerciantes de pieles anteriores, vienen con intención de establecerse como agricultores y ganaderos. Ocupan tierras y comienzan las primeras tensiones con los indios desplazados. Se producen aquí y allá asaltos, represalias y guerras, que suelen ser terriblemente sangrientas.

Los powhatan, en largas y duras luchas con los ingleses, son derrotados, y en 1646 han de abandonar parte de su territorio, y quedar en una reserva. Por esos años, sufren también graves derrotas y reducciones territoriales los pequots, los narragansetts y, en 1676 los wampanoags, encabezados por Metacom. En esta época, durante unos cincuenta años, tienen especial relieve las crueles guerras iroquesas entre la liga de los Hurones, aliados comerciales de los franceses, y armados por éstos, y la poderosa confederación guerrera de los iroqueses -mohawks, oneidas, onondagas, cayugas y sénecas-, armados también éstos por los holandeses, que así pretenden conseguir más pieles. En estas guerras, que implican a los europeos de América, llevan las de ganar los iroqueses, hasta que en 1667, aplastados a su vez por un ejército enviado desde Francia, hubieron de firmar en Quebec un tratado de paz.

En este siglo, a causa principalmente del mercado de pieles, estimulado sin medida desde Europa, se trastorna cada vez más el equilibrio vital de los pueblos indios. Las armas de fuego se van generalizando entre las diversas tribus, y también es en estos años cuando los indios comienzan a poseer caballos, procedentes en un comienzo de los que se escapan de asentamientos españoles del suroeste. En el XVIII, los mustangs serán utilizados y multiplicados como animal preferido por las tribus de las praderas.

Por otra parte, los problemas de la propiedad territorial, apenas conocidos antes por los indios, cobran en estos años grave magnitud. El comercio, el intercambio de regalos, las eventuales alianzas con ciertas tribus, establecen entre indios y europeos relaciones precarias, siempre complicadas e inestables, que en cualquier momento se encienden en guerras.

Por otra parte, las naciones indias van perdiendo en el XVII más y más territorios del Este. Se produce incluso la desaparición completa de varias tribus, exterminadas por los europeos o por otros pueblos indios. Y además, poblaciones enteras de indios se ven diezmadas o eliminadas por las epidemias -viruela, rubeola, cólera-, involuntariamente introducidas por tramperos y comerciantes, pescadores y exploradores europeos.


El autor de esta obra es el sacerdote español José Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aquí la obra se publica íntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse aquí.

ROSARIO de las Semanas 20210407

#RosarioFrayNelson para el Miércoles:
Contemplamos los Misterios de la Infancia de Jesús

Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio de la infancia contemplamos la Anunciación a María Santísima y la Encarnación del Hijo de Dios.
  2. En el segundo misterio de la infancia contemplamos la visita de la Virgen Madre a su pariente Isabel.
  3. En el tercer misterio de la infancia contemplamos el sufrimiento que pasó San José, y la fe amorosa que tuvo.
  4. En el cuarto misterio de la infancia contemplamos el Nacimiento del Hijo de Dios en el humilde portal de Belén.
  5. En el quinto misterio de la infancia contemplamos la Epifanía: Jesús es luz para las naciones, y así es adorado por unos magos venidos de Oriente.
  6. En el sexto misterio de la infancia contemplamos la Presentación del Niño Jesús en el templo de Jerusalén.
  7. En el séptimo misterio de la infancia contemplamos a Jesús Niño en el templo, ocupado de las cosas de su Padre del Cielo.

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LA GRACIA 2021/04/08 El Mesías tenía que padecer

Había de darse una confrontación entre Dios y los ídolos que mostrará la superioridad moral del Mesías quien tenía que padecer para mostrar la inmensidad del amor divino.

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¿Es nuestra fe una especie de filosofía?

Sin quitar nada a lo que tenemos en nuestra Fe o doctrina católica, ¿cuál sería la diferencia en llamarle en vez de ‘religion’ decir solamente: Filosofía Católica, o Filosofia Cristiana; Conciencia catolica o Conciencia Cristiana? — J.L.R.

* * *

Hay varias razones–por lo menos tres–por las que la religión cristiana y católica no puede reducirse a una especie de “filosofía” o a un modo de “conciencia”:

1. La filosofía tiene como base y método únicamente la razón humana; la religión tiene su fundamento último en aquello que Dios nos ha dejado saber sobre Él mismo, la creación, el lugar del ser humano en su plan, el daño del pecado y la restauración de la redención. Nada de esto es accesible a la sola razón humana.

2. El punto central de nuestra fe es la proclamación de la donación de la gracia por el sacrificio de Cristo y la efusión del Espíritu Santo. ¿Qué entendemos por gracia? La gracia no es una idea, ni menos una idea que pudiera deducirse o inferirse de otras ideas, como lo hace filosofía. La gracia es una acción, un actuar de Dios, del cual sabemos por el testimonio de personas que lo han vivido. Eso no sucede con los métodos de la filosofía.

3. La fe viva no se limita a aceptar simplemente unos enunciados–una doctrina–sino que implica vivir lo que uno cree; y esta práctica de la fe tiene su lugar propio en una comunidad de fe, que finalmente es la Iglesia. El quehacer filosófico no cuenta con ese elemento, ni lo destaca, ni lo defiende, ni afirma su importancia.

Es, pues, evidente que nuestra fe y nuestra religión cristiana y católica no pueden reducirse a los márgenes de una estructura mental, aunque sea muy sofisticada, como es el caso de la filosofía.

ROSARIO de las Semanas 20210406

#RosarioFrayNelson para el Martes:
Contemplamos los Misterios de la Antigua Alianza

Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio de la Antigua Alianza contemplamos la paciencia de Dios, que no detuvo su amor ante el pecado de los hombres.
  2. En el segundo misterio de la Antigua Alianza contemplamos el camino de fe de Abraham.
  3. En el tercer misterio de la Antigua Alianza contemplamos el éxodo de la tierra de Egipto.
  4. En el cuarto misterio de la Antigua Alianza contemplamos el don de la Ley hecho a Moisés y a su pueblo junto al Monte Sinaí.
  5. En el quinto misterio de la Antigua Alianza contemplamos la gran promesa de Dios al rey David: que el cetro real no se apartaría de su descendencia.
  6. En el sexto misterio de la Antigua Alianza contemplamos la valiente vocación de los profetas, por quienes el Espíritu Santo nos habló de muchas maneras.
  7. En el séptimo misterio de la Antigua Alianza contemplamos a el pequeño resto de Israel, que permaneció fiel y fue semilla de la Nueva y Eterna Alianza.

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