Lefebvrismo y filo-lefebvrismo

lefebvrismo
El P. José Ma. Iraburu ha escrito una magnífica serie de siete artículos, primero publicados en Infocatólica, sobre los errores en que incurren los seguidores o simpatizantes de Mons. Marcel Lefebvre, más allá de las pretensiones de “verdadera” y radical fidelidad con que ellos quieren presentarse. Click!

En la Cruz he nacido

Al principio, la Cruz de Cristo parece ajena; parece la historia del fracaso de un hombre lejano en el tiempo y la distancia.

Luego sorprende el modo peculiar de su muerte: no tanto lo que le hicieron sino cómo reaccionó él.

Pero uno se cree bueno porque no hace cosas malas. La vida de Cristo muestra que sólo se es bueno cuando se hace el bien, y hacer el bien no es simplemente intercambiar unas cosas por otras, como cuando uno ama al que lo ama. Ser bueno es ser como el Padre del Cielo: es no necesitar excusas ni pagos para hacer el bien.

Entonces uno descubre que en realidad no es bueno, y también descubre que la suma del egoísmo y engaño de cada uno engendra una atmósfera de muerte que todos respiramos.

Con un paso más uno llega a sentir verdadero disgusto del propio corazón, y entonces tiene dos alternativas: la desesperación o la conversión. La conversión es un retorno al misterio de la Cruz, desde la contemplación de la verdad del pecado, de la verdad más pura de lo que es ser “humano” y desde la compasión de Dios. Y entonces la vida cambia, porque uno ha nacido de la Cruz.

Profeta Resucitado

Profeta de breve vida,
hirsuto, santo, elocuente,
poderoso, y tan clemente:
tu nombre es Eterno Día.

Profeta de Galilea,
hijo de Santa María;
ojos de mirada limpia;
quien los ve, bendito sea.

Profeta muerto en la Cruz,
atravesado en dolores,
crucificado de amores,
bendito seas, Jesús.

Profeta de Pascua Santa,
y heraldo del gran perdón,
cuando se haya apagado el sol
seguirá brillando tu gracia.

Te acuerdas del escandalo en la catedral de Bogota el domingo de ramos?

El pasado domingo 17 de abril de 2011, que fue domingo de ramos, un grupo de activistas, que se presentaron como homosexuales y católicos, se acercaron a recibir la sagrada comunión del arzobispo de Bogotá, primado de Colombia, Mons. Rubén Salazar. Fotógrafos que estaban ahí para captar la escena tomaron las imágenes que dieron la vuelta al mundo: el arzobispo dando la comunión a homosexuales, o por lo menos, simpatizantes del colectivo homosexual.

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La Pascua es el esplendor de la Cruz

La Pascua de Cristo, es decir, su muerte y resurrección, nos llevan a preguntarnos el para qué de su vida y de su cruz. No se trata solamente de sanar algunas personas con milagros espectaculares, ni tampoco se limita a brindar unos cuantos consejos saludables para vivir bien sobre esta tierra. Para eso no necesitaba derramar su sangre.

Su pasión, en cambio, viene a desarmar la Gran Mentira con la que el demonio ha querido aprisionarnos a todos desde siempre. Esta mentira se resume en este juego: “O abandonas a Dios o abandonas tu felicidad…” Si uno le acepta ese juego al demonio termina pecando y condenándose.

En su cruz, Cristo manifestó la fidelidad a toda prueba, y en su resurrección mostró que en esa misma fidelidad está la genuina felicidad. Así reveló la verdad de Dios, la verdad del pecado y la verdad del ser humano, que, si se acoge a la misericordia inagotable que ha mostrado el Crucificado, encontrará salvación real, profunda, definitiva.