Hay que orar con el corazón

7. ¿Cuál es la C del ABC de la oración? La C representa al corazón, o al alma según la Doctrina de la Iglesia; y, también, a la Cruz de Cristo.

Hay que orar con el corazón, o con toda el alma. Pues quien no ora con el corazón está en la hipocresía o en la simulación casi siempre. Por esto nuestro Señor reprendía a algunos del pueblo de Israel:

“Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres” (Mc 7, 6-8).

Y nos aclara el Magisterio: “¿De dónde viene la oración del hombre? Cualquiera que sea el lenguaje de la oración (gestos y palabras), el que ora es todo el hombre. Sin embargo, para designar el lugar de donde brota la oración, las Escrituras hablan a veces del alma o del espíritu, y con más frecuencia del corazón (más de mil veces). Es el corazón el que ora. Si éste está alejado de Dios, la expresión de la oración es vana” (CEC 2562).

O sea, si en la oración que hacemos a Dios no se integra nuestra alma, nuestra oración es vana, o al menos poco efectiva. La mayoría de nosotros sabemos que tenemos un alma inmortal, pero no la conocemos, y mucho menos la invitamos a la oración: no la tomamos en cuenta. Veamos cómo ora nuestra dulce Madre celestial tomando en cuenta a su alma y a su espíritu:

“Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador” (Lc 1, 46, 47).

Y cómo también la toma en cuenta y la invita en la oración el salmista:

“Bendice alma mía, a Yahvé, el fondo de mi ser [el espíritu], a su santo nombre. Bendice, alma mía, a Yahvé, nunca olvides sus beneficios” (Sal 103. 1, 2).

Al orar la mayoría de nosotros no consideramos que es menester ponernos ante Dios con corazón (alma) contrito y espíritu humillado; tampoco le pedimos al Santo Espíritu de Dios que nos una a Él en la oración; y mucho menos tomamos en cuenta a nuestra alma, invitándola a formar parte de dicha oración. Es por esto que nuestra oración -por no saber el ABC de la oración- poca fuerza tiene, le falta el ímpetu y las alas para llegar al trono de Dios, y presentarse agradable a sus oídos.

[Autor: Juan de Jesús y María.]

Mensaje del Papa para la JMJ 2013

«Id y haced discípulos a todos los pueblos» (cf. Mt 28,19). Es el Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI a los jóvenes del mundo, con ocasión de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, Río de Janeiro 2013, que ofrecemos también en formato pdf, epub y mobi.

JMJ 2013

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ESCUCHA, El camino de las pequeñas comunidades

Algunos pensamientos centrales de esta predicación:

– Si la fe no renace, muere.

– La fe es más que entusiasmo.

– Despues de la tribulación, Dios hace renacer a su pueblo con la pequeña comunidad.

– La primera característica de la pequeña comunidad es la HUMILDAD, que se resume primero en esto: Yo no me apoyo en mi sino en Dios.

– La espiritualidad de la pequeña comunidad es la respuesta de Dios a la inconstancia humana.

– Decepcionarse del ser humano es a menudo un paso para nunca decepcionarse de Dios.

– Amamos a las personas sin ilusionarnos con las personas, solo Dios es nuestra ESPERANZA!

– Lo más bello de una pequeña comunidad es apasionarse por el Reino de Dios.

– Mi humildad debe ser mi pasión por el plan de Dios.

– Oración: Solo tu plan me apasiona, solo tu voluntad me mueve, solo tu reino me conquista.

– María es el rostro del pequeño resto y el modelo perenne de la pequeña comunidad.

– El nombre de María en el Cielo es la LLENA DE GRACIA. Pentecostés es la respuesta victoriosa de Dios.

– Hoy debo escoger si quiero SER FRUTO QUE PERMANECE o GENTE QUE DECEPCIONA!

Afan de Dios

Misionero. -Sueñas con ser misionero. Tienes vibraciones a lo Xavier: y quieres conquistar para Cristo un imperio. -¿El Japón, China, la India, Rusia…, los pueblos fríos del norte de Europa, o América, o Africa, o Australia? -Fomenta esos incendios en tu corazón, esas hambres de almas. Pero no me olvides que eres más misionero “obedeciendo”.

¡Qué afán ponen los hombres en sus asuntos terrenos!: ilusiones de honores, ambición de riquezas, preocupaciones de sensualidad. -Ellos y ellas, ricos y pobres, viejos y hombres maduros y jóvenes y aun niños: todos igual. -Cuando tú y yo pongamos el mismo afán en los asuntos de nuestra alma tendremos una fe viva y operativa: y no habrá obstáculo que no venzamos en nuestras empresas de apostolado.

Más pensamientos de San Josemaría.

Historia de una sonrisa

“Álvaro Marín Porgueres nació en Valladolid el 29 de junio de 1974. Era el quinto de seis hermanos. Cuando tenía 12 años le diagnosticaron un sarcoma de Ewing, contra el que luchó hasta el final de su vida. Sus padres le educaron cristianamente y en 1994 pidió la admisión como supernumerario del Opus Dei. En 2001 se casó con María. Su padre falleció en julio de 2011, a consecuencia de un cáncer. Su ejemplo fue de gran ayuda para Álvaro, que falleció el 2 de abril de 2012, bajo la mirada de una imagen de la Virgen Macarena, de la que había sido muy devoto…”

historia de una sonrisa

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Dia de Accion de Gracias, en doce pasos

Acción de Gracias

  1. Tener un celular no es todavía tener a quién llamar.
  2. Tener un perfil de Facebook no es todavía tener un perfil en la vida.
  3. Tener muchos seguidores en Twitter no significa todavía que sepas adónde vas.
  4. Tener mucha música a tu alrededor no quiere decir todavía que hayas alcanzado la armonía.
  5. Tener muchos artefactos no significa todavía que te sepas mejor que ellos.
  6. ¡Tener no resuelve el ser!
  7. Lo más precioso que tienes es que eres; lo más precioso en ti es ser.
  8. Y el ser lo recibiste. No lo hiciste. No lo compraste.
  9. Empezaste a ser recibiendo.
  10. Aprender a recibir es aprender a ser.
  11. Y aprender a recibir quiere decir: no empezar por exigir o quejarse, sino por conocer, escuchar y agradecer.
  12. Digamos juntos, entonces: ¡Gracias, Padre Dios, muchas gracias!