“Hay muchas páginas católicas de primer nivel que es una obligación conocer. Nos gustaría recomendarlas todas pero son tantas que nunca terminaríamos. Por eso hemos ideado esta encuesta, para que tú nos ayudes a crear un bonito video o infografía (todavía no lo sabemos) con las páginas católicas más queridas de las Redes Sociales. De esta manera muchas personas podrán conocer la excelente labor de muchos sitios web que están haciendo un gran apostolado en Internet. Entonces, ¿qué dices? ¿nos ayudas?”
[Predicación en Juventud Renovada en el Espíritu Santo, en Pomona, California.]
Tema 1 de 5: Casa de sólidos cimientos
Mateo 7,24-27: “Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina”.
1. Cristo nuestro Señor y salvador no quiere simplemente enseñarnos sino transformarnos.
2. Las dos casas están siendo atacas por las mismas fuerzas, todas las casas, todas las familias, todas las personas están sufriendo los mismo ataques.
* Algunas familias vencen mientras que otras se derrumban, es decir, aunque el ataque es para todos el resultado no es igual.
3. Debemos tomar la decisión si queremos ser de los vencedores o de los vencidos.
* Lectura alegórica de Mateo 7,24-27 para descubrir cuales pueden ser 3 ataques. “Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos”. Estos son 3 ataques.
* La gran diferencia entes estas 2 casas eran que una tenía cimiento sobre la roca y la otra no tenia cimiento, estaba sobre la arena. Es interesante observar que Cristo no habla de los materiales de la casa, Cristo habla del cimiento.
4. Todo depende del cimiento. ¿Tenemos nosotros la vida cimentada en Cristo?
* Mientras el cimiento está firme, tu puedes reformar tu vida, puedes limpiar y volver a empezar, cuando pierdes el cimiento lo pierdes todo.
* Tener a Cristo como cimiento significa que muchas cosas pueden pasar en mi vida, muchas cosas pueden llegar o se pueden ir, pero Cristo tiene su lugar y su trono en mi vida.
5. ¿Qué significa que Cristo es mi cimiento? Que estoy dispuesto a perderlo todo menos a Cristo.
a. La lluvia: el problema de la lluvia es que produce filtraciones, que debilitan la construcción. ¿Tenemos en nuestra vida filtraciones?
* Las filtraciones son aquellas cosas que no parecen tan graves pero que ya sabemos que están mal, pero sin embargo las admitimos.
* Lo que dejas que entre a tu cabeza baja a tu corazón, un día lo dice tu boca y un día lo hacen tus manos.
* La lluvia es la persistencia del mal que te propone cosas que al principio no parecen tan perversas.
b. Los torrentes: es un ataque directo al cimiento. ¿Qué podrían ser estos torrentes en nuestra vida? Estos torrentes son los más perversos. 3 enemigos “Torrentes”:
i. El dolor injusto: ¿Por qué a mí? (Por ejemplo: El dolor injusto de una enfermedad, un robo, etc.)
ii. La ingratitud: después de haber trabajado por la gente se van sin dar gracias y lo que es peor se van hablando mal, esto duele mucho. Este es un torrente que golpea el cimiento.
iii. El desierto prolongado en la vida de oración: es el sentir que muchas veces oramos y que no somos escuchados. Es la duda en la fe que viene impulsado por el ataque de satanás.
* ¿Cómo podemos vencer estos torrentes? La única respuesta esta en 2 palabras: Purificación y Cruz.
* Purificación: le mostraba Dios a Santa Catalina: “Cuando tu haces el bien y no recibes la retribución que merecías, cuando tu haces el bien y te llega males que no esperabas, en esos momentos tu amor se purifica porque yo necesito saber sí tu me amas a mí, amas lo que yo te doy”. Porque a veces Dios necesita que nuestro corazón se apegue a Él y no a los beneficios (recompensas, aplausos, agradecimientos, pagas que pueden venir por servirle a Él).
* De vez en cuando Dios quiere que nosotros pasemos por horribles desiertos, Dios quiere que nosotros pasemos por estas tribulaciones porque en estas tribulaciones como el pueblo de Israel en el desierto aprendemos amar a Dios porque Dios merece ser amado y no por las ventajas que tiene.
* La mejor manera de purificar el corazón esta en medio de la dificultad.
* Para ser discípulo del señor hay que pasar por los torrentes, y en estos momentos agarramos la cruz y debemos decir: “El es mi señor en la buenas y en las malas”.
c. El viento: cuando llega el viento huracanado, lo primero que afecta es el techo, y sin techo hay una inundación.
* ¿De que se están inundando nuestras casas? La televisión(cuando esta encendido todo el tiempo), los audífonos (cuando las personas los usan 6, 7, 8 horas al día, conectado a un mp3 o un celular y por este medio le llega información), el Facebook, etc.
* Si tu no le pones un freno a la inundación te cambian la cabeza.
* El cristiano tiene que mantener su techo y esto quiere decir que uno tiene que saber apagar.
* Tenemos que aprender a amar el silencio, la capacidad de entrar en nosotros mismos. Aprender a pensar por ti mismo.
* Si estas firme en Cristo y no permites que venzan las lluvias, los torrentes y los vientos, tu casa será siempre tuya porque es siempre de Cristo.
Los católicos además de compartir la fe, podemos también aliviar el dolor y las necesidades de los cristianos perseguidos en el mundo, a través de donaciones reales.
Si el Reino se compara a semilla que crece, por una parte vemos que su existencia es dinámica y transformante, por otra entendemos que ha de ser cada vez más visible.
* La confianza habla de una sensación de estar seguro y a gusto, por lo menos en cierta medida. Lo contrario, la desconfianza, lo asociamos en primer lugar con el miedo, pero detrás de esta palabra están el escepticismo, y después la soledad y el egoísmo. En este sentido, no tener en quién confiar constituye un desastre emocional que hoy aqueja a muchas personas, dejándolas en condición de naufragio existencial.
* Otro modo de ver las cosas es recordar que la confianza alude a nuestra “zona de confort;” y aunque el confort es agradable, aprender siempre implica un grado de desinstalación y movimiento. Es necesario salir de la total confianza del confort para entrar en la llamada “zona de aprendizaje.” Aún más allá, la “zona de riesgo” todavía puede aportar cosas valiosas a nuestra vida, aunque probablemente sea saludable hacer caso al corazón que siente grandes dosis de desconfianza. Lo importante de este esquema es que nos ayuda a ver que la búsqueda de un exceso de confianza, así ocmo la búsqueda de un riesgo absoluto, son ambos perjudiciales.
* Es notable descubrir en los Evangelios que el Corazón de Jesús tiene de ambas características, de modo que en Cristo encontramos apoyo total y exigencia total, a la vez.
* Nos gusta mucho sentir ese apoyo sanador y reconfortante en Cristo pero evitamos las exigencias que su amor trae y que finalmente son las únicas que pueden llevar a plenitud la obra de su salvación en nosotros. Para que Él haga su obra es preciso acogerle pero también es preciso desprenderse de ídolos y falsos salvavidas.
* Los principales falsos salvavidas los podemos identificar a través de tres “claves” en tres preguntas:
(1) Las “madrigueras”: ¿Adónde corro cuando busco un refugio, consuelo, descanso?
(2) Los “globos”: ¿Cuáles son los sueños que he considerado indispensables para decir que la vida valió la pena?
(3) Los “diagnósticos”: ¿Tengo condiciones o requisitos en el orden en el que quiero que Dios obre en mi vida?
* Libres de esos ídolos podremos experimentar de modo nuevo la fuerza transformante del amor del Corazón de Jesucristo.
Cuando te hablo de “apostolado de amistad”, me refiero a amistad “personal”, sacrificada, sincera: de tú a tú, de corazón a corazón.
En el apostolado de amistad y confidencia, el primer paso es la comprensión, el servicio,… y la santa intransigencia en la doctrina.
Quienes han encontrado a Cristo no pueden cerrarse en su ambiente: ¡triste cosa sería ese empequeñecimiento! Han de abrirse en abanico para llegar a todas las almas. Cada uno ha de crear -y de ensanchar- un círculo de amigos, sobre el que influya con su prestigio profesional, con su conducta, con su amistad, procurando que Cristo influya por medio de ese prestigio profesional, de esa conducta, de esa amistad.
” “Evitando que los pobres procreen , podemos crear una nueva clase de australianos inteligentes , trabajadores y bien pagados que forjarán nuestro futuro económico ”, señaló Gina Rinehart una multimillonaria heredera de un imperio minero…”