Comienza la historia de San Junípero Serra, fundador de ciudades

Junípero Serra (1713-1784), de Mallorca cristiana y franciscana

En el pueblo de Petra, de unos 2.300 habitantes, en el hogar de Antonio Serra y Margarita Ferrer, nació en 1713 un tercer hijo, que fue bautizado con el nombre de Miguel-José. La familia, de canteros y agricultores, era modesta, y el niño fue creciendo más bien débil y enfermizo.

Nos cuentan su vida Lorenzo Galmés, Fray Junípero Serra, apóstol de California, Lino Gómez Canedo, De México a la alta California; una gran epopeya misional, y Ricardo Majó Framis, Vida y hechos de fray Junípero Serra, fundador de Nueva California.

Los franciscanos estaban en la isla ya en 1281, fecha en que iniciaron el convento de San Francisco en Palma, y tuvieron figuras de gran relieve, como el beato Raimundo Lulio (+1315). En el siglo XVIII, la isla de Mallorca, era muy cristiana. Unos 140.000 habitantes, eran atendidos por unos 500 sacerdotes, en 317 iglesias; y a ello se añadían 15 conventos franciscanos, 11 más de otros religiosos, y 20 casas de religiosas.

El pequeño Miguel-José, ya muy chico, se fue orientando hacia los franciscanos, y aprendió las Florecillas de San Francisco de memoria. En ellas conoció la atractiva figura de fray Junípero. En 1730 pidió el ingreso en la Orden, y comenzó el noviciado. Con pocas fuerzas físicas, y de poca estatura, valía más para el estudio o para ayudar a misa que para los trabajos más rudos y fatigosos, lo cual le humillaba no poco.

Sin embargo, cuando hizo en 1731 la profesión religiosa, y tomó el nombre nuevo de Junípero -Jo fray Miquel-Josep Serra Ferrer fas vot, y promet a Deu omnipotent…-, se le pasaron todos los males, como solía decir, y cobró nuevas fuerzas y salud. Hizo en Mallorca, con notable provecho, los estudios de filosofía (1731-1734) y los de teología (1734-1737). No conocemos cuándo fue ordenado sacerdote, pero lo era en 1737.

Profesor y predicador

En 1740, a los 27 años, se inicia como lector, es decir, como profesor de filosofía, ministerio que desempeñó durante tres años. Entre sus discípulos estuvieron Francisco Palou y Juan Crespí, que reaparecerán en nuestra crónica. En 1742 obtuvo el doctorado en teología, y se dedicó a enseñarla, de 1743 a 1749, en la Universidad de Palma, iniciada en 1489. Dirigió varias tesis doctorales, y consta su presencia en más de cien exámenes académicos.

A sus doctas actividades académicas siempre unió el ministerio de la predicación, llevando la Palabra divina a muchas partes de la isla. Lo que queda de su sermonario personal muestra unos esquemas mentales tan sencillos como profundos, siempre centrados en la feliz destinación del hombre al amor de Dios: «A todos nos llama el Señor para que, dejando todo pecado, a El sólo amemos». Después de todo, esto era lo que había aprendido desde niño en aquella isla cristiana, en la que el saludo popular era «Amar a Dios», que él divulgó en California, donde duró mucho tiempo tras su muerte.

Dejando todo, parte a misiones

Un día fray Francisco Palou le hizo a su maestro y buen amigo fray Junípero la confidencia de que estaba pensando ir a misiones, y grande fue su alegría cuando oyó esta respuesta: «Yo soy el que intenta esta larga jornada; mi pena era estar sin compañero para un viaje tan largo, no obstante que no por faltar desistiría. Acabo de hacer dos novenas, a la Purísima Concepción de María Santísima y a San Francisco Solano, pidiéndoles tocase en el corazón a alguno para que fuese conmigo, si era voluntad de Dios, y no menos que ahora venía resuelto a hablarle». Por el padre Palou mismo conocemos esta anécdota, y otras muchas, pues él publicó en 1787 la primera biografía de fray Junípero.

Obtuvieron licencia de los superiores, y fray Junípero, por carta y a través de un fraile amigo, se despidió de sus padres, ya muy ancianos. «Si yo, por amor de Dios y con su gracia, tengo fuerza de voluntad para dejarlos -le escribía a su amigo intermediario-, del caso será que también ellos, por amor de Dios, estén contentos al quedar privados de mi compañía». Y a sus padres les anima en la carta a alegrarse, pues con su partida a misiones «les ha entrado Dios por su casa», y además «no es hora ya de alterarse ni afligirse por ninguna cosa de esta vida».

Su entrega al Señor y a los indios en las misiones fue total y para siempre desde el primer momento. En 1773, desde México, escribía a su sobrino fray Miguel de Petra, capuchino: «Cuando salí de esa mi amable patria, hice ánimo de dejarla no sólo corporalmente». Podría, sí, le dice, haber escrito con más frecuencia, «pero, añade, para haber de tener continuamente en la memoria lo dejado, ¿para qué fuera el dejarlo?». La carta de su sobrino le había encontrado en lugar muy apartado: «Yo recibí la carta de vuestra Reverencia entre los gentiles, más de trescientas leguas lejos de toda cristiandad. Allá es mi vivir, y allá, espero en Dios, sea mi morir».

Esa fue, en efecto, la voluntad de Dios.


El autor de esta obra es el sacerdote español José Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aquí la obra se publica íntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse aquí.

Homilía en las exequias de Heliodoro Prada Camacho

Fundador y Director de la Comunidad y la Fundación de los Santos Ángeles, en Bogotá, Colombia, Heliodoro Prada aparece en esta foto junto a su señora Esposa, María Victoria Ángel.

Enseñanzas de la vida de este laico comprometido:

  1. Una vida centrada en Jesucristo.
  2. Un hombre que puso a trabajar la gracia recibida en su bautismo.
  3. Su mejor predicación es la familia que formó.
  4. Y su casa estuvo abierta para acoger y servir a la evangelización de muchos.
  5. Pero su centro estaba más allá de los bienes de este mundo; tenía genuino anhelo de Cielo.

Resumen textual de las apariciones de Fátima

“Desde el 13 de mayo de 1917 la Sma. Virgen María se apareció por seis veces en Fátima (Portugal) a tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta. En un hermoso libro titulado “Memorias de Lucía” (cuya lectura recomendamos) la que vio a la Virgen cuenta todos los detalles de esas apariciones…”

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LA GRACIA del Jueves 2 de Noviembre de 2017

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

La muerte es una realidad profunda que nos llama a la conversión y a tener caridad con los difuntos porque ellos dependen completamente de la oración de nosotros, la Iglesia.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este archivo de audio en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]

ROSARIO de las Semanas 20171031

#RosarioFrayNelson para el Martes:
Contemplamos los Misterios de la Antigua Alianza

Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio de la Antigua Alianza contemplamos la paciencia de Dios, que no detuvo su amor ante el pecado de los hombres.
  2. En el segundo misterio de la Antigua Alianza contemplamos el camino de fe de Abraham.
  3. En el tercer misterio de la Antigua Alianza contemplamos el éxodo de la tierra de Egipto.
  4. En el cuarto misterio de la Antigua Alianza contemplamos el don de la Ley hecho a Moisés y a su pueblo junto al Monte Sinaí.
  5. En el quinto misterio de la Antigua Alianza contemplamos la gran promesa de Dios al rey David: que el cetro real no se apartaría de su descendencia.
  6. En el sexto misterio de la Antigua Alianza contemplamos la valiente vocación de los profetas, por quienes el Espíritu Santo nos habló de muchas maneras.
  7. En el séptimo misterio de la Antigua Alianza contemplamos a el pequeño resto de Israel, que permaneció fiel y fue semilla de la Nueva y Eterna Alianza.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]

La Caída de Luzbel

Estimado Fray Nelson: Tendría la caridad de explicar cuál es el origen de la enseñanza sobre la caída de Luzbel y su ejército de ángeles (ahora demonios)… es decir, existe un documento escrito sobre el tema, o es mas bien parte de nuestra tradición Católica? Yo lo he escuchado algunas veces, pero nadie ha aclarado, por ejemplo, según san… o esto está escrito en tal parte. Le agradezco mucho! Muchas bendiciones, fray Nelson! — A.L.

* * *

Un buen punto de partida es lo que nos enseña el Catecismo, que es tan claro en tantos temas, y que adem´s demuestra que la base es completamente escriturística: Esta es la ubicación del tema:

PRIMERA PARTE: LA PROFESIÓN DE LA FE / SEGUNDA SECCIÓN: LA PROFESIÓN DE LA FE CRISTIANA / CAPÍTULO PRIMERO: CREO EN DIOS PADRE / ARTÍCULO 1: «CREO EN DIOS, PADRE TODOPODEROSO, CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA» / Párrafo 7: LA CAÍDA / II La caída de los ángeles

La pregunta planteada se encuentra expresamente en los numerales 391 a 394; sobre todo el 392:

391 Detrás de la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla una voz seductora, opuesta a Dios (cf. Gn 3,1-5) que, por envidia, los hace caer en la muerte (cf. Sb 2,24). La Escritura y la Tradición de la Iglesia ven en este ser un ángel caído, llamado Satán o diablo (cf. Jn 8,44; Ap 12,9). La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios. Diabolus enim et alii daemones a Deo quidem natura creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali (“El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos”) (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS, 800).

392 La Escritura habla de un pecado de estos ángeles (2 P 2,4). Esta “caída” consiste en la elección libre de estos espíritus creados que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino. Encontramos un reflejo de esta rebelión en las palabras del tentador a nuestros primeros padres: “Seréis como dioses” (Gn 3,5). El diablo es “pecador desde el principio” (1 Jn 3,8), “padre de la mentira” (Jn 8,44).

393 Es el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles no pueda ser perdonado. “No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte” (San Juan Damasceno, De fide orthodoxa, 2,4: PG 94, 877C).

394 La Escritura atestigua la influencia nefasta de aquel a quien Jesús llama “homicida desde el principio” (Jn 8,44) y que incluso intentó apartarlo de la misión recibida del Padre (cf. Mt 4,1-11). “El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo” (1 Jn 3,8). La más grave en consecuencias de estas obras ha sido la seducción mentirosa que ha inducido al hombre a desobedecer a Dios.

LA GRACIA del Miércoles 1 de Noviembre de 2017

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

Al contemplar el triunfo de los santos vemos en ellos que el Evangelio se hizo vida, nos dan esperanza porque su esfuerzo dio fruto y contamos con la eficacia de su intercesión.

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