LECTIO 20181115

LECTURA ESPIRITUAL.

#LectioFrayNelson para el Jueves XXXII del Tiempo Ordinario

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LA GRACIA del Viernes 16 de Noviembre de 2018

Cuida tu relación con Dios evitando unirte a la masa de gente distraída, reconoce los signos de los tiempos, toma decisiones drásticas, no te fíes de una idea falsa de misericordia.

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El hermano dominico San Juan Macías (1585-1645)

San Martín procuraba consagrar íntegramente a Dios los días de fiesta, en cuanto le era posible. Y esos días solía ir al convento dominico de la Magdalena, a visitar al Hermano portero, San Juan Macías, seis años más joven que él. Con él compartía oraciones y penitencias.

Nació Juan en Ribera del Fresno, provincia de Badajoz, en 1585. Sus padres, Pedro de Arcas e Inés Sánchez, modestos labradores, eran muy buenos cristianos, y dejaron en él una profunda huella cristiana. Teniendo cuatro años, quedó Juan huérfano, él solo con una hermanita menor. Los parientes que les recogieron pusieron a Juan de pastor. Y con siete años tuvo una visión de San Juan Evangelista, que fue decisiva en su vida.

Él mismo la contó después: «”Juan, estás de enhorabuena”. Yo le respondí del mismo modo. Y él: “Yo soy Juan Evangelista, que vengo del cielo y me envía Dios para que te acompañe, porque miró tu humildad. No lo dudes”. Y yo le dije: “¿Pues quién es san Juan evangelista?” Y él: “El querido discípulo del Señor. Y vengo a acompañarte de buena gana, porque te tiene escogido para sí. Téngote que llevar a unas tierras muy remotas y lejanas adonde habrás de labrar templos. Y te doy por señal de esto que tu madre, Inés Sánchez, cuando murió, de la cama subió al cielo; y tu padre, Pedro de Arcas, que murió primero que ella, estuvo algún tiempo en el purgatorio, pero ya tiene el premio de sus trabajos en la gloria”. Cuando supe de mi amigo san Juan la nueva de mis padres y la buena dicha mía, le respondí: “Hágase en mí la voluntad de Dios, que no quiero sino lo que El quiere”».

Muchas noticias del Nuevo Mundo llegaban a aquellas tierras extremeñas, y con frecuencia pensaba Juan si estaría de Dios que pasara a aquellas lejanas y remotas tierras. Por fin se decidió, y tras una demora de seis años en Jerez y Sevilla, en 1619 embarcó para las Indias, teniendo 34 años. Desde Cartagena, por Bogotá, Pasto y Quito, llegó a Lima, donde trabajó como pastor. Siempre guardó buen recuerdo de su patrón, y algún dinero debió ganar, pues en dos años ahorró lo suficiente para enviar dinero a su hermana, dejar doscientos pesos a los pobres y algo más para el culto de la Virgen del Rosario.

En 1622, Juan Arcas Sánchez recibió el hábito en el convento dominico de la Magdalena, en Lima. Se convirtió así en fray Juan Macías, y toda su vida la pasó como portero del convento. Hombre de mucha oración, al estilo de San Martín, también él fue visto en varias ocasiones orando al Señor elevado sobre el suelo. Estando una noche en la iglesia oyó unas voces, procedentes del Purgatorio, que solicitaban que intercediera por ellas con oraciones y sacrificios. A esto se dedicó en adelante, toda su vida.

Con un amor apasionado, su caridad encendida se entregó muy especialmente a ayudar a las almas del Purgatorio y al servicio de los pobres. A éstos los acogía en la portería, y en Lima era conocida la figura del santo portero de la Magdalena, que de rodillas repartía raciones a los pobres, sin que su olla se agotara nunca. Este mismo milagro en 1949 se reprodujo en el Hogar de Nazaret de Olivenza (Badajoz), cuando la cocinera invocó su nombre sobre una pequeña cantidad de arroz.

Fray Juan Macías acompañaba su oración con durísimas penitencias. Solía dormir arrodillado ante una Virgen de Belén que tenía en la cabecera de su cama, apoyando la cabeza entre los brazos. Y una vez confesó él mismo: «Jamás le tuve amistad al cuerpo, tratélo como al enemigo; dábale muchas y ásperas disciplinas con cordeles y cadenas de hierro. Ahora me pesa y le demando perdón, que al fin me ha ayudado a ganar el reino de los cielos».

También fray Juan, como su amigo fray Martín, se veía alegrado por las criaturas de Dios. Según él mismo refirió, «muchas veces orando a deshoras de la noche llegaban los pajarillos a cantar. Y yo apostaba con ellos a quién alababa más al Señor. Ellos cantaban, y yo replicaba con ellos».

A los sesenta años de edad, en 1645, seis años después de la muerte de San Martín, murió San Juan Macías, habiendo revelado antes de morir, por pura obediencia, los favores y gracias que había recibido del Señor. Fue beatificado, tras innumerables milagros, en 1837, y canonizado por Pablo VI en 1975.


El autor de esta obra es el sacerdote español José Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aquí la obra se publica íntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse aquí.

VÍSPERAS 20181114

#VisperasFrayNelson para el Miércoles XXXII del Tiempo Ordinario

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ROSARIO de las Semanas 20181114

#RosarioFrayNelson para el Miércoles:
Contemplamos los Misterios de la Infancia de Jesús


Usamos esta versión de las oraciones.

  1. En el primer misterio de la infancia contemplamos la Anunciación a María Santísima y la Encarnación del Hijo de Dios.
  2. En el segundo misterio de la infancia contemplamos la visita de la Virgen Madre a su pariente Isabel.
  3. En el tercer misterio de la infancia contemplamos el sufrimiento que pasó San José, y la fe amorosa que tuvo.
  4. En el cuarto misterio de la infancia contemplamos el Nacimiento del Hijo de Dios en el humilde portal de Belén.
  5. En el quinto misterio de la infancia contemplamos la Epifanía: Jesús es luz para las naciones, y así es adorado por unos magos venidos de Oriente.
  6. En el sexto misterio de la infancia contemplamos la Presentación del Niño Jesús en el templo de Jerusalén.
  7. En el séptimo misterio de la infancia contemplamos a Jesús Niño en el templo, ocupado de las cosas de su Padre del Cielo.

[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]

LAUDES 20181114

#LaudesFrayNelson para el Miércoles XXXII del Tiempo Ordinario

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LECTIO 20181114

LECTURA ESPIRITUAL.

#LectioFrayNelson para el Miércoles XXXII del Tiempo Ordinario

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LA GRACIA del Jueves 15 de Noviembre de 2018

FIESTA DE SAN ALBERTO MAGNO

Pidamos a San Alberto que interceda por nosotros ahora en que se presenta el conocimiento científico como enemigo de la fe y no como medio para descubrir a Dios.

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¿Cuánta filosofía se necesita para ser un buen cristiano?

Padre, le agradezco su labor incansable en tantos lugares sobre todo porque veo que trata muchos temas y así nos ayuda en la formación. Pero debo decirle que a veces es complicado seguir sus razones, por ejemplo cuando se sube mucho en la filosofía. Y de ahpi viene mi pregunta: ¿Es que se necesita mucha filosofía para ser de verdad cristiano? ¿No se supon que Cristo vino para revelar el Evangelio a los pequeños y sencillos? Me perdona si mi comentario se siente antipático. — G.HL.

* * *

Tu pregunta no es antipática y en cambio sí puede ayudar a aclarar algunas cosas importantes.

Ante todo: es distinto el conocimiento por experiencia del conocimiento por razones. Ambos son importantes pero solo el conocimiento por experiencia puede llevarnos a abrir nuestro corazón y nuestro ser a la salvación. Esto es lo propio de la fe, que así es camino para todos, y en particular para los más sencillos.

Pero el conocimiento por razones es útil también a la Iglesia en su conjunto, sin que tenga que darse en todos los cristianos, ni en el mismo grado.

El conocimiento por razones quiere varios objetivos que son útiles a la Iglesia: (1) Ayuda a formular adecuadamente lo que creemos, de modo que no caigamos en ignorancia, error o engaño. (2) Ayuda a estructurar los contenidos de la fe, de modo que puedan transmitirse mejor tanto a los pastores como al conjunto de los fieles cristianos. (3) Ayuda a responder a las objeciones contra la fe básicamente derribando sus presupuestos o mostrando sus incoherencias. En cada una de estas funciones es necesario tener un conocimiento por razones, no en razón de la salvación sino de proteger y difundir mejor lo que creemos.

En resumen: el conocimiento por razones requerirá una preparación intelectual y filosófica mayor pero no porque sea indispensable ese conocimiento para salvarse sino porque, bien entendido, presta un servicio en la Iglesia.

VÍSPERAS 20181113

#VisperasFrayNelson para el Martes XXXII del Tiempo Ordinario

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