“El reconocido periodista Alejandro Bermúdez, Director de EWTN Noticias nos presenta semana a semana acompañado por un experto en la materia, todos los temas de actualidad, desde el punto de vista de nuestra fe católica…”
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Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
Uno obedece o por miedo o porque ha aprendido a confiar. Cuando aprendemos de Dios, aprendemos a fiarnos de Él, y a obedecerle.
Andrés, un galileo con nombre griego: un hombre-puente.
En el adviento la voz cantante suele tenerla la primera lectura que muestra las promesas de Dios; el Evangelio luego constata cómo esas promesas se han cumplido en Cristo.
Breve catequesis sobre el sentido del adviento como camino.
El Antiguo Testamento termina en un anhelo inmenso que se vuelve súplica; por eso hay que vigilar, porque el corazón purificado por ese anhelo encontrará al final saciedad.
Dos advertencias de Cristo en su despedida: no dejarse embotar por este mundo y no fiarse uno de las propias fuerzas.
Las señales del final, como las describe Cristo, nos hablan de un mundo marcado por el drama y la convulsión, peor nuestra respuesta no ha de ser histérica ni irresponsable, sino serena, coherente y fecunda.
Hay un paralelo entre el sufrimiento de Cristo, que condujo a su resurrección, y el sufrimiento de los cristianos, que habrá de llevar a que sea plenamente visible la victoria del Señor.
Los tiempos de persecución no han de ser tiempos de confusión sino de testimonio y esperanza grande.
Ya en nuestra época vemos que hay revueltas y guerras. Jesús nos advierte que no es tiempo para el pánico sino para tener la certeza puesta en Dios.
La Presentación de la Virgen María celebra fundamentalmente la voluntad constante de María de ser para Dios.
Ser cristiano es ser como Cristo. Y puesto que el gesto más propio suyo es la misericordia–amor de gracia–ese será nuestro distintivo.
Los saduceos intentaron varias estrategias para neutralizar y eliminar a Cristo. Les fastidiaba que predicara la resurrección porque la esperanza de resucitar vence el miedo a morir, miedo que es usado por los tiranos como arma predilecta.
Jesús, ya desde niño, es aquel que “se ocupa de las cosas de Dios” su Padre.